Para realizar una ruta circular desde el Klausenpass combinando los puertos de montaña más espectaculares de los Alpes centrales suizos en un radio y recorrido de aproximadamente 200 km, la mejor opción es el circuito clásico que enlaza el paso de Klausen con la célebre «trilogía alpina» de Uri, Berna y Valais (Susten, Grimsel y Furka).
Ruta circular recomendada: Circuito de los 4 Grandes Pasos (~215 km)
Sentido del recorrido: Klausenpass → Altdorf → Wassen → Sustenpass → Innertkirchen → Grimselpass → Gletsch → Furkapass → Andermatt → Altdorf → Klausenpass.
A continuación, se detallan los puertos en el orden en que se van coronando a lo largo del itinerario:
- Klausen Pass.
📍 Formación natural
Klausen Pass (1.948 m) es el punto de partida del trayecto, célebre históricamente por la mítica carrera Klausenrennen y por conectar el cantón de Glaris con el cantón de Uri.
Características: Cuenta con una ascensión de curvas técnicas recortadas en la roca, el altiplano de Urnerboden y vistas directas hacia la cascada de Stäuben en el valle de Schächental.
Dirección de salida: Se desciende por la vertiente oeste hacia Bürglen y Altdorf, para después tomar el valle del río Reuss hacia el sur en dirección a Wassen.
- Puerto de Susten
📍 Formación natural
Puerto de Susten (2.224 m) es el segundo puerto del itinerario, conectando Wassen (Uri) con Innertkirchen (Berna).
Características: Diseñado para el pilotaje moderno y panorámico, atraviesa puentes de piedra, túneles tallados y ofrece vistas de primer plano al glaciar Steingletscher.
Descenso: Conduce hasta Innertkirchen, entrada al valle de Haslital.
- Puerto de Grimsel
📍 Formación natural
Puerto de Grimsel (2.164 m) es la tercera ascensión, que asciende desde Innertkirchen hacia el cantón del Valais.
Características: Destaca por su paisaje de granito pulido, los embalses alpinos de Räterichsboden y Grimselsee, y la bajada en herradura hacia el cruce de Gletsch.
Conexión: En Gletsch se enlaza de inmediato con el ascenso a la vertiente opuesta.
– Puerto de Furka
📍 Formación natural
Puerto de Furka (2.429 m) es el cuarto puerto y la cota más alta de la ruta, uniendo Valais con Uri.
Características: Famoso por su aparición en la película Goldfinger de James Bond y por pasar junto al glaciar del Ródano y el histórico Hotel Belvédère.
Cierre de la ruta: Se desciende por Realp y Hospental hacia Andermatt, desde donde se atraviesa la garganta de Schöllenen para regresar a Altdorf y volver a subir al Klausenpass.
- Alternativa corta: Bucle directo Klausenpass – Pragelpass (~130 km)
Si se busca un anillo geográfico totalmente cerrado alrededor del macizo del Glärnisch sin repetir tramos:
– Pragel Pass
📍 Formación natural
Pragel Pass (1.550 m) permite completar un círculo estricto cruzando desde Linthal y el lago Klöntalersee hacia el valle de Muotathal y Schwyz.
Orden de paso: Klausenpass → Linthal → Netstal / Klöntal → Pragelpass → Muotathal → Schwyz → Altdorf → Klausenpass.
Aviso importante: El tramo del paso de Pragel permanece cerrado al tráfico de vehículos a motor y motocicletas durante los fines de semana (sábados y domingos), por lo que esta variante solo puede completarse de lunes a viernes o en bicicleta.
Rodar en moto por el corazón de los Alpes suizos entre mediados de septiembre y mediados de octubre es una experiencia magnífica gracias al descenso radical del tráfico turístico y los colores de otoño.
Sin embargo, rodar por encima de los 2.000 metros en esta franja de fechas exige máxima anticipación técnica y una lectura impecable del terreno.
- Estado del asfalto por puerto: Klausen Pass
Perfil: Asfalto de buen agarre en general, pero con una anchura más reducida e irregular que la de los grandes pasos turísticos.
Detalles del firme: La vertiente este (subiendo desde LinthalHaz presenta tramos algo más rugosos y rizados, además de conservar un breve sector histórico adoquinado.
En el altiplano de Urnerboden la carretera es estrecha y sin barreras en varios puntos; la bajada hacia Unterschächen/Altdorf
Cuenta con buen piso, pero con curvas ciegas de radio decreciente y tramos encajonados en roca.
- Puerto de Susten
Perfil: Considerado uno de los mejores trazados de Europa. Asfalto de calidad excepcional, ancho, con peraltes bien diseñados y excelente drenaje.
Detalles del firme: Permite mantener un ritmo continuo y fluido. El asfalto es muy abrasivo, pero ojo en los túneles tallados en roca (en la vertiente de Wassen), donde suele haber filtraciones de agua y suelo permanentemente húmedo.
- Puerto de Grimsel
Perfil: Pavimento en muy buen estado, muy homogéneo y con pintura vial en perfecto mantenimiento. Detalles del firme: La ascensión desde Innertkirchen es ancha y limpia; la zona alta, entre los embalses y las losas de granito pulido, está muy expuesta al viento.
La bajada hacia Gletsch encadena horquillas amplias con asfalto impecable y buena visibilidad.
- Puerto de Furka
Perfil: Firme renovado en la mayoría de sus tramos, aunque con una arquitectura de calzada mucho más alpina y tradicional que Susten o Grimsel.
Detalles del firme: Desde Gletsch hacia la cumbre (pasando por el mítico Hotel Belvédère) la calzada es estrecha y en algunos márgenes carece de quitamiedos modernos (sustituidos por bolardos de piedra).
En la vertiente de Realp hay tramos de asfalto liso y pasos a nivel del tren de vapor (Dampfbahn) donde el cruce de raíles en curva exige entrar con la moto completamente vertical.
Precauciones específicas para rodar entre mediados de septiembre y mediados de octubre
- Trampas térmicas: Hielo negro (Schwarzeis) y zonas umbrías
Ángulo solar bajo: En otoño el sol apenas entra en las caras norte y en las curvas protegidas por paredes verticales de roca. Curvas completamente secas al sol pueden esconder parches de humedad continua o placas de hielo invisible a primera hora o a última hora de la tarde, especialmente por encima de 1.800 metros.
Ventana horaria útil: Evita madrugar en exceso. El mejor intervalo de adherencia y temperatura en el asfalto durante el otoño alpino va de 10:30 h a 16:30 h.
- Nieve imprevista y cierres temporales (Wintersperre)
En estas semanas entra la primera transición invernal: una borrasca fría puede depositar 5-10 cm de nieve en las cumbres y provocar el cierre temporal de Susten, Furka o Klausen durante 24-48 horas, reabriéndose en cuanto pasa la máquina quitanieves y calienta el sol.
Imprescindible: Consultar la web oficial de tráfico de los puertos suizos (alpenpaesse.ch o el portal del TCS) cada mañana antes de salir para comprobar estados en tiempo real (abierto, cerrado, cadenas o previsión de cierre por meteorología).
- Suciedad en pista: Ganado, hojarasca y gravilla de deshielo
Pastos alpinos: A finales de septiembre tiene lugar la Alpabzug (bajada de las vacas de los pastos altos a los valles). Es frecuente encontrar suciedad orgánica muy resbaladiza y grava suelta en el asfalto, sobre todo en Klausenpass (Urnerboden) y en los accesos inferiores de Susten. Lo hemos vivido en más de una ocasión.
Otoño en cotas medias: En las zonas boscosas de los valles (entre 800 y 1.400 m), las hojas caídas húmedas combinadas con sombra constante forman una película deslizante similar al hielo.
- Pilotaje y gestión técnica
Líneas y márgenes: No apures la trazada hacia el exterior en curvas sin visibilidad.
En Furka y Klausen, el tráfico de autocaravanas tardías o autobuses postales amarillos (PostBus) requiere ceder el paso; recuerda que en Suiza el transporte público tiene siempre prioridad estricta en pasos estrechos (su bocina de tres tonos característica avisa antes de las curvas ciegas).
Frenada y apoyo: Con el asfalto frío, los neumáticos tardan el doble de tiempo en alcanzar temperatura de trabajo y la pierden rápidamente en las bajadas largas. Modula la frenada con anticipación, apoyándote en el freno motor para no recalentar pastillas y reteniendo la moto antes de tumbar para no forzar el tren delantero sobre posibles cambios de adherencia.
- Equipamiento y normativa local
Capas térmicas y guantes: A 2.400 m (Furka) la temperatura puede rondar con facilidad los 0 °C a 4 °C aunque en el valle (Altdorf o Meiringen) haya 15 °C.
Guantes de invierno o puños calefactables y pantalla con pinlock son indispensables.
Radar y límites de velocidad: Suiza aplica tolerancia cero con la velocidad. En carreteras secundarias y puertos el límite genérico es de 80 km/h, y de 50 km/h al cruzar pueblos. Hay radares fijos y móviles frecuentes en las entradas a los pueblos del fondo del valle (Wassen, Realp, Andermatt).
- La experiencia de MAYAM en esos puertos
Hablar de este bucle desde la perspectiva de rodar a ritmo fluido (ese compás constante donde no se pelea contra la moto, no se busca el crono histriónico ni se maltratan los frenos, sino que se enlaza curva tras curva con precisión milimétrica) es diseccionar cuatro filosofías de asfalto radicalmente distintas. De «aburridos», absolutamente nada; pero cada uno exige una gestión del chasis, de la mirada y del par motor completamente diferente.
- Klausenpass: El templo de la anticipación y la improvisación fina
Sensación al manillar: Es el más «de la vieja escuela», técnico y con carácter indómito. No tiene la arquitectura de autopista de montaña de otros pasos suizos; aquí la carretera se adapta al relieve, no al revés.
Dinámica de pilotaje:
La subida desde Linthal exige hilar muy fino con el tren delantero. El asfalto rizado y los cambios de textura obligan a no cargar peso muerto en los semimanillares o manillar ancho: brazos sueltos, rodillas pegadas al depósito y dejar que la suspensión trabaje copiando el terreno.
En la meseta de Urnerboden el ritmo parece estabilizarse, pero es una trampa de concentración: el asfalto es estrecho, sin apenas referencias laterales y con posibles cambios de rasante ciegos.
La bajada hacia el valle de Schächental es una auténtica lección de trail braking (frenada regresiva). Hay curvas talladas en la roca con radios decrecientes donde entrar «a machete» te deja vendido contra la pared o el precipicio. Aquí el placer está en aguantar la presión del freno delantero hasta ver claramente el punto de fuga (vanishing point) y soltar con una suavidad exquisita mientras la moto cae con naturalidad a la cuerda.
- Sustenpass: La apoteosis del flow y el compás perfecto
Sensación al manillar: Es, sin discusión, el puerto más divertido y gratificante para quien disfruta del pilotaje limpio. Si buscas la definición gráfica de fluidez sobre dos ruedas, es la vertiente que sube desde Wassen hacia el túnel de la cumbre y la posterior bajada hacia Gadmen.
Dinámica de pilotaje:
La carretera es ancha, con un radio de curva generoso y peraltes impecablemente calculados por la ingeniería suiza. Permite prescindir casi por completo del freno en muchísimos tramos si se gestiona bien el freno motor y se aprovecha el empuje en medios.
Se pilota con la cadera y la mirada: tirar la moto con un ligero toque de contramanillar, sentir el apoyo firme del neumático delantero en un asfalto que tiene el agarre de una lija fina, y abrir gas progresivo desde el ápice dejando que la transferencia de masas hacia atrás cargue el neumático trasero sin descomponer la trazada.
En Susten se alcanza ese estado mental de concentración absoluta donde los movimientos se vuelven automáticos, sin tirones, sin correcciones a mitad de curva. Pura armonía dinámica.
- Grimselpass: Precisión milimétrica sobre granito
Sensación al manillar: Visualmente sobrecogedor por su entorno lunar de roca desnuda y presas hidráulicas, y dinámicamente muy entretenido si te gusta bailar entre curvas medias y horquillas técnicas.
Dinámica de pilotaje:
El tramo medio ofrece curvas enlazadas rápidas donde la agilidad en los cambios de dirección (la transición de canto a canto del neumático) es la clave. Es vital no pelear contra las inercias de la moto: anticipar con la mirada el siguiente ápice y usar las estriberas para pivotar con soltura.
En la parte alta, las curvas alrededor de los lagos están muy expuestas a rachas de viento lateral que pueden descolocar la trazada si llevas el tren delantero rígido.
El descenso hacia Gletsch es una de las postales más icónicas de los Alpes: una sucesión de horquillas (hairpins) escalonadas con un asfalto impecable. La técnica aquí no radica en frenar tarde, sino en frenar recto, sacrificar la entrada para abrir el radio de giro, colocar la moto apuntando a la salida en el menor tiempo posible y aprovechar el par desde abajo para catapultarse hacia la siguiente recta sin titubeos de tracción.
- Furkapass: Vértigo alpino, rigor y lectura de trazada
Sensación al manillar: Furka impone respeto geológico. No perdona despistes de trazada, especialmente en el tramo estrecho que arranca desde Gletsch pasando por el mirador del Hotel Belvédère. No es un puerto para buscar inclinaciones extremas, sino para saborear la maestría del control de la moto en alta cota.
Dinámica de pilotaje:
La ausencia en muchos puntos de guardarraíles modernos y la presencia de tráfico diverso obligan a guardar siempre un margen de seguridad del 20-30%. No se apura el exterior ni un solo milímetro en curva ciega.
La pendiente es notable en ciertos sectores, lo que exige afinar la gestión del cambio: mantener el motor en la zona dulce de par (evitando que caiga de vueltas en mitad de horquilla cerrada en subida para no perder tracción ni equilibrio) y dosificar con mimo el tren trasero en bajada para timonear la moto sin bloquearla.
Llegando a Realp, el trazado se abre con rectas largas y curvas donde el reto vuelve a ser la temperatura de las gomas: el viento gélido de los 2.400 metros enfría rápidamente los flancos, por lo que las primeras inclinadas tras las rectas exigen calentar apoyo de forma progresiva antes de confiar ciegamente en el agarre lateral.
- Veredicto técnico
Este bucle es una auténtica «masterclass» de pilotaje de montaña. No es una ruta para correr a lo loco (algo absurdo y carísimo en Suiza por sus estrictos controles), sino para disfrutar de la calidad de la trazada.
Enlazar Klausen (técnico e irregular), Susten (rápido y rítmico), Grimsel (preciso y visual) y Furka (alpino y exigente) a un ritmo constante, sin tocar apenas la maneta de freno de forma brusca y aprovechando la tracción limpia a la salida de cada viraje, deja una de las sensaciones más puras de conexión mecánica que se pueden experimentar en Europa.
COMENTARIO
Ese bucle y más lo hice hace unos años con mi querida Yamaha YZF R1 y unos años después con mi KTM 1190 Super ADV S, y puedo constatar que con ambas monturas me divertí lo indecible, pero, quiero volver a disfrutar de esas carreteras, más tarde o más temprano.
Creo que todo motero que le gusta viajar y disfrutar de nuestra pasión, debe hacer ese viaje al menos una vez en la vida y en grupo, pues es divertido y apasionante, que disfrutéis.
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor













