¿Elegancia Brutal o Adrenalina Pura?
Si el DBS es un agente del MI6 con licencia para matar, el Ferrari 812 Superfast es un piloto de combate de la Aeronautica Militare que ha tomado demasiado café. Ambos representan el techo de lo que un motor delantero puede ofrecer antes de que las leyes de la física (y las de emisiones) nos obliguen a todos a conducir electrodomésticos con ruedas.

- El corazón: La guerra de los V12
| Característica | Aston Martin DBS Superleggera | Ferrari 812 Superfast |
| Motor | 5,2L V12 Twin-Turbo | 6,5L V12 Atmosférico |
| Potencia | 725 cv | 800 cv |
| Par Motor | 900 Nm (Desde 1800 rpm) | 718 Nm (a 7000 rpm) |
| Régimen Máx . | 7000 rpm | 8900 rpm |
Análisis Técnico:
- El Aston gana en la «patada» inicial. Es un martillo hidráulico; el par motor es tan bestial que puedes adelantar en 6ª marcha sin despeinarte.
- El Ferrari, en cambio, es una oda a la ingeniería de competición: no tiene turbos, por lo que la respuesta al acelerador es instantánea y el sonido a 8.500 rpm es, sencillamente, el mejor del mundo.
- Dinámica y chasis: ¿Bisturí o mazo?
El DBS: Aplomo y gran turismo
El Aston está diseñado para cruzar continentes. Su chasis de aluminio es noble y su suspensión Skyhook busca el equilibrio. Es un coche que se siente plantado, con una dirección rápida pero que no te pone nervioso. Su aerodinámica (Aeroblade II) es pasiva: hace su trabajo sin piezas móviles que distraigan.
El 812: Agilidad de coche de carreras
Ferrari utiliza el sistema Passo Corto Virtuale 2.0 (eje trasero direccional). Esto hace que un coche de casi 5 metros se mueva con la agilidad de un kart. Es mucho más nervioso y reactivo que el Aston. Mientras el DBS te invita a ir rápido, el 812 te obliga a estar concentrado al 110%.

- Transmisión: ZF vs. F1 DCT
DBS: Usa una caja de convertidor de par ZF de 8 velocidades. Es la mejor del mundo en su clase: suave en ciudad y rapidísima en carretera. Pero, al final del día, es una caja «de calle» muy vitaminada.
812: Monta una caja de doble embrague de 7 marchas derivada de la F1. Los cambios son tan violentos y cortos que parecen disparos. Es técnica y emocionalmente superior si buscas rendimiento puro.
- Vida a bordo y ergonomía
Aston Martin: El interior es un festival de cuero cosido a mano y aroma a club inglés. Los asientos son butacas de lujo. Eso sí, el sistema de infoentretenimiento es como usar un iPhone 4 en 2024.
Ferrari: Todo está enfocado al conductor. No hay palancas en la columna de dirección (todo está en el volante, al estilo F1). Es un cockpit más tecnológico, con pantallas digitales flanqueando el enorme tacómetro analógico central.

- El veredicto de DirectoMotor
¿Cuál domina el segmento? Dominio por uso real:
El Aston Martin DBS Superleggera. Es el coche que realmente puedes usar para ir a una cena de gala o un viaje de 500 km sin acabar con dolor de espalda. Sus 900 Nm de par lo hacen el rey de la carretera abierta.

Dominio por ingeniería pura: El Ferrari 812 Superfast. Es más potente, más ligero (unos 60 kg menos) y tecnológicamente más avanzado en gestión de chasis. Es el pináculo del motor de combustión interna.
Nuestra recomendación: Cómprate el Aston si quieres sentirte como el dueño del mundo cada vez que lo miras en el garaje. Cómprate el Ferrari si tienes un circuito cerca de casa y un buen fisioterapeuta para tu cuello.

¡Que tus neumáticos lloren por piedad y tu escape cante la gloria de los V12! ¡Gassss y nos vemos en el retrovisor!
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor















