Una ruta de la que guardo buenos recuerdos y que en su momento fue divertida a alto nivel, pero, con clima muy cambiante, pero eso es la aventura.
Esta gran ruta circular por los Alpes Suizos está diseñada específicamente para saborear la esencia del pilotaje alpino, donde la técnica, la precisión en la trazada y la gestión del ritmo priman sobre la velocidad pura.
Con inicio y fin en Thusis, el itinerario aprovecha la orografía helvética para enlazar algunos de los colosos más espectaculares del mundo a lo largo de 7 jornadas intensas, sin límite de kilometraje, pero estructuradas para asimilar la exigencia física y mental de los grandes puertos.
- La moto Ideal para esta Ruta
Para afrontar este bucle con plenas garantías, la montura perfecta es una Maxi-Trail Sport-Touring de última generación (como una KTM 1390 Super Duke GT, una Ducati Multistrada V4S o una BMW R 1300 GS, pero, también una Trail de cilindrada media de unos 100 cv, te hará disfrutar, quizá más).
Por qué: Necesitas una moto con un chasis rígido y suspensiones electrónicas semi-activas capaces de copiar el asfalto cambiante (desde el firme impecable del Susten Pass hasta las juntas de dilatación o adoquines del Tremola, hasta Airolo).
El motor debe ofrecer un par motor contundente en bajos y medios para salir con limpieza y empuje desde el vértice de los infinitos tornanti (horquillas) en segunda marcha, sin obligarte a exprimir el selector.
Además, una ergonomía erguida pero activa reduce la fatiga tras encadenar miles de curvas y permite un control palanca óptimo en el manillar ancho.
- Nivel de disfrute y placer: Máximo (10/10)
El disfrute en esta ruta es absoluto para el motorista que valora el pilotaje de precisión. No es un viaje de autopista ni de paisajes pasivos; es un reto dinámico constante.
La satisfacción proviene de clavar la trazada en curvas ciegas de apoyo cambiante, de la fluidez al enlazar un puerto con otro y de la comunión entre máquina, asfalto y un entorno natural sobrecogedor.
La ruta la he dividido en 7 jornadas en los Alpes, aunque por supuesto se puede realizar en menos:
- Día 1: El descenso al sur por el San Bernardino
Tramo: Thusis – Splügen Pass – Passo del San Bernardino – Bellinzona.
Técnica y pilotaje: Iniciamos la ruta ascendiendo hacia el imponente San Bernardino. En la cara norte, las curvas son amplias, pero a medida que coronamos y comenzamos el descenso hacia el cantón del Tesino (vertiente sur), el trazado se vuelve muy revirado, técnico y con fuerte pendiente.
Aquí el pilotaje debe ser de anticipación visual extrema. Utiliza el freno motor para retener la moto antes de entrar en los tornanti, buscando abrir la trayectoria al máximo antes de girar para ver la salida de la horquilla.
Evita movimientos bruscos; deja correr la moto con marchas intermedias para mantener una tracción constante y un ritmo fluido. Fin de etapa: Bellinzona.

- Día 2: El Corazón del San Gotardo y el Mito de la Tremola
Tramo: Bellinzona – Airolo – Passo del San Gottardo (por la Tremola) – Andermatt.
Técnica y pilotaje: Desde Airolo atacamos el San Gotardo por su joya histórica: La Tremola, la mítica carretera de adoquines que existe desde los romanos que la construyeron. El pilotaje aquí exige una sutileza absoluta en el tacto del gas y los frenos.
Mantén el cuerpo relajado, los brazos flexibles para que la moto absorba las vibraciones del pavés y selecciona un mapa de motor dulce si el firme está húmedo. La trazada debe buscar las zonas menos desgastadas del adoquín. Una vez arriba, el descenso hacia Andermatt te permite recuperar un ritmo más convencional, apoyándote en la estabilidad del tren delantero en frenadas rectas. Fin de etapa: Andermatt.
- Día 3: El trébol de los gigantes (Parte I)
Tramo: Andermatt – Furkapass – Grimselpass – Meiringen.
Técnica y pilotaje: Jornada de alta intensidad alpina. El Furka destaca por sus curvas enlazadas colgadas al vacío y asfalto ancho. Adopta un pilotaje limpio y de líneas fluidas, sin frenazos violentos que descompongan la geometría de la moto; se trata de aprovechar la inercia. Al enlazar inmediatamente con el Grimsel, te encontrarás con rampas duras y paellas de tiralíneas. En las curvas a izquierdas, vigila el eje central de la calzada para que tu cabeza y hombros no invadan el carril contrario al tumbar.
Mantén un régimen de revoluciones donde el motor responda de inmediato al abrir gas en la salida de los giros. Fin de etapa: Meiringen o cercanías.
- Día 4: El trébol de los gigantes (Parte II) y el valle del Ródano
Tramo: Meiringen – Sustenpass – Wassen – Andermatt – Realp – Obergoms (por la base del valle o repitiendo tramo escénico).
Técnica y pilotaje: El Sustenpass es considerado uno de los mejores puertos del mundo por su fluidez y radio de curvas. Aquí el pilotaje se vuelve más alegre, ideal para disfrutar de la estabilidad de una buena parte ciclo. La clave es el «ritmo constante»: frena con la moto recta, busca el vértice tardío para asegurar una buena visibilidad de salida y abre gas con decisión aprovechando el par. El asfalto ofrece un agarre soberbio, permitiendo transiciones rápidas de inclinación. Este es uno de los puertos alpinos de mis favoritos, te permite pilotar a ritmo alto con total seguridad y la variación de curvas es de manual, divertido, no, lo siguiente. Fin de etapa: Zona alta del Valais (Obergoms / Fiesch).
- Día 5: Rumbo al Simplón y el retorno al Tesino
Tramo: Obergoms – Brig – Simplonpass – Domodossola (Italia) – Locarno/Bellinzona.
Técnica y pilotaje: El Simplonpass es un puerto de alta velocidad, con curvas de radio amplio, viaductos majestuosos y túneles abiertos. Aquí el pilotaje requiere concentración en las trazadas a alta velocidad y gestión de las turbulencias provocadas por las corrientes de aire alpino. Tras cruzar a Italia por las gargantas del Vedeggio (pilotaje más ratonero y con firme algo más descuidado, donde toca ser flexible y leer bien los baches), regresamos a Suiza bordeando el Lago Maggiore hacia Locarno.
Pilotaje relajado de disfrute paisajístico al final del día. Fin de etapa: Bellinzona/Locarno.

- Día 6: El regreso al este por el Paso de San Jorio o alternativa Maloja
Tramo: Bellinzona – Gravedona (Lago de Como) – Chiavenna – Splügenpass (o Malojapass) – Silvaplana.
Técnica y pilotaje: Si optamos por ascender desde Chiavenna por el Splügenpass (Paso del Spluga), nos enfrentamos a una de las vertientes más exigentes de Europa: túneles estrechos excavados en la roca, curvas de 180 grados extremadamente cerradas y pendientes muy pronunciadas. El pilotaje aquí es puro equilibrio y tacto de embrague/freno trasero. En las horquillas cerradas a derechas cuesta arriba, mantén la vista arriba, en la salida de la curva, y ayúdate del freno trasero (técnica del trail braking) para estabilizar la moto a baja velocidad sin que tienda a caerse hacia el interior. Es un tramo físico, pero técnicamente gratificante. Fin de etapa: Silvaplana/St. Moritz.
- Día 7: El cierre del círculo por el Julierpass
Tramo: Silvaplana – Julierpass – Savognin – Tiefencastel – Thusis.
Técnica y pilotaje: El Julierpass suele mantener unas condiciones de asfalto perfectas durante todo el año. Su trazado es ancho y muy rítmico, alternando zonas reviradas con rectas cortas. Al ser el último día, el cansancio físico acumulado puede pasar factura. Adopta un pilotaje de escuela: fino, sin brusquedades, anticipando la frenada y dejando rodar la moto. Disfruta de la transición perfecta entre las curvas de apoyo largo y aprovecha el descenso hacia Tiefencastel para saborear la precisión de la trazada limpia antes de cerrar el bucle en Thusis. Fin de ruta: Thusis.

- Filosofía general para la Ruta (mi opinión experta)
En este viaje, el cronómetro no existe. El éxito y la seguridad radican en encontrar un ritmo fluido y natural, donde los cambios de marcha, las frenadas y las aceleraciones se sucedan como una coreografía continua. Mantener los márgenes de seguridad altos, leer los cambios de luz y temperatura en las cumbres y disfrutar de cada trazada limpia hará que guardes esta ruta circular en la memoria como una de tus mejores experiencias sobre dos ruedas.
- Mis apreciaciones y consejos
Para exprimir al máximo una ruta de la envergadura de los Alpes Suizos, la clave no es rodar rápido, sino rodar con inteligencia, fluidez y constancia. En un entorno de alta montaña, la fatiga acumulada y los factores externos dictan las reglas.
Aquí tienes los pilares fundamentales para gestionar esta aventura con la máxima seguridad y efectividad.

- Kilometraje por jornada y gestión de descansos
En los Alpes, medir la ruta en kilómetros es un error común; la medida real es el tiempo de curvas.
El kilometraje ideal: Entre 180 y 250 km diarios es el «punto dulce» en alta montaña. Aunque parezca poco sobre el papel, encadenar 3 o 4 puertos implica entre 5 y 7 horas de pilotaje real debido a las bajas medias de velocidad (a menudo entre 40 y 50 km/h).
Gestión de la fatiga: El cansancio en montaña es mental (por la hiperconcentración en las trazadas) y físico (por las retenciones y la palanca en el manillar). Aplica la regla estricta de parar cada 60 o 90 minutos. Una parada de 10 minutos para hidratarte, estirar la espalda y limpiar la visera restablece los reflejos necesarios para el siguiente descenso.
Ojo al «Efecto Cumbre»: Nunca te relajes al coronar. El verdadero esfuerzo físico y la exigencia técnica vienen en las bajadas, donde las inercias cargan todo el peso en el tren delantero y en tus brazos.
- Carburantes y gestión mecánica
Suiza cuenta con una red de gasolineras excelente, pero la montaña tiene sus propias reglas
La regla del medio depósito: En los valles principales encontrarás combustible sin problema, pero en mitad de un encadenamiento de puertos (como el trébol Furka-Grimsel-Susten) las estaciones escasean. Acostúmbrate a repostar cada vez que el tanque baje de la mitad, sin esperar a la reserva. No querrás gestionar una luz de reserva bajando un puerto con pendientes del 12%.
Gasolineras desatendidas: Muchas estaciones alpinas son automáticas. Asegúrate de llevar tarjetas de crédito con chip y PIN operativo (las tarjetas de débito/crédito internacionales funcionan perfectamente). Por mi experiencia, puedo decir algo que me ha ocurrido en varias ocasiones, por ejemplo: repostar y que la tarjeta te cargue más importe del utilizado, que la tarjeta no funcione en algunas gasolineras y te veas apurado, gasolineras donde no hay nadie para solucionarte el problema y que te encuentres sin tarjeta porque la maquina la ha retenido y no puedes reclamar a nadie. Un problema complicado, por lo tanto siempre a medio deposito y si puede ser en gasolineras con servicio, es lo más conveniente.
Frenos y retención: En los descensos prolongados, abusa del freno motor. Confiar la retención en pendientes extremas solo a los frenos hidráulicos provocará fading (sobrecalentamiento del líquido de frenos y pérdida de tacto y eficacia). Deja correr la moto en marchas cortas.

- Alojamientos y logística
Flexibilidad vs. Reserva: Al ser una ruta circular de 7 días bien definida, reservar con antelación los puntos clave (Bellinzona, Andermatt, Silvaplana) te quitará el estrés de buscar hotel al final de una jornada agotadora. Busca hoteles con el sello Bike-friendly o que garanticen parquin cerrado o cubierto.
La meteorología manda: En los Alpes, el clima puede cambiar en 20 minutos. Un puerto soleado a 20°C puede convertirse en una tormenta de granizo a 2°C al llegar a la cima. Si los pronósticos son pésimos, ten la flexibilidad de cambiar el orden de los puertos del día utilizando los túneles de base (como el del San Gotardo) para cruzar de un valle a otro de forma segura.
- ¿En solitario o en grupo?
| Formato | Ventajas | Desventajas | El consejo de oro |
| En Solitario | Concentración absoluta. Marcas tu propio ritmo de paso por curva sin presiones. Decides cuándo parar a fotografiar o descansar instantáneamente. | Mayor compromiso en caso de avería o caída en zonas sin cobertura. | Lleva siempre un dispositivo de localización satelital (tipo Garmin InReach) o comparte tu ubicación en tiempo real con un contacto. |
| En grupo | Apoyo logístico y mecánico mutuo. Compartir las sensaciones al coronar cada coloso. Es difícil encontrar moteros con el mismo nivel de fluidez. | El efecto «goma» fatiga a los de atrás. Peligro de «pique» o de imitar trazadas erróneas del guía. | El grupo ideal en Alpes no debe superar las 3 o 4 motos. Rodar en «fila india» espaciada, aplicando la técnica del espejo y prohibiendo estrictamente adelantar entre miembros del grupo en pleno puerto. |
- El concepto clave: El «Rhythm» Alpino
Para rodar con efectividad y seguridad en esta ruta, grábate a fuego el concepto del pilotaje limpio.
No busques la frenada salvaje ni la aceleración de circuito. La efectividad en el “pase” se mide en la capacidad de mantener la moto inclinada el menor tiempo posible y con la trayectoria más limpia.
Frena temprano, mantén la moto vertical el mayor tiempo posible para ver el interior del tornante, gira con decisión buscando el vértice tardío y levanta la moto rápido mientras abres gas aprovechando el par motor. Ese flujo constante es el que te permitirá devorar los 7 días de Alpes con una sonrisa, los neumáticos bien aprovechados y la seguridad intacta.
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor













