Para enlazar con fluidez los 22 puertos propuestos y disfrutar del pilotaje y la técnica que exige cada trazada, la ruta se ha estructurado en 4 etapas equilibradas.
Dado el nivel de exigencia física, los desniveles acumulados y el tipo de carretera técnica (con tramos de herraduras muy cerradas y firmes cambiantes), la media diaria óptima se sitúa en torno a los 200-240 kilómetros. Esto permite rodar a buen ritmo, realizar paradas en las cumbres y absorber el paisaje sin acabar exhausto.
El recorrido total de esta “Transpirenaica de Alta Densidad” es de aproximadamente 865 kilómetros. A continuación, tienes el desglose detallado de cada jornada con su kilometraje y los puertos que se van empalmando de forma consecutiva.
- Etapa 1: Del prepirineo navarro al Valle de Tena (Aragón)
Puertos del día (6): Erro, Mesquiriz, Puerto de Ibañeta, Port de Larrau, Col de la Pierre St Martin y Portalet.
Kilometraje estimado: 235 km.
Dinámica de la ruta: Arrancamos en las proximidades de Pamplona para afrontar las curvas rápidas de Erro y Mezquíriz como toma de contacto. Tras coronar el histórico Puerto de Ibañeta, nos desviamos hacia una de las joyas más salvajes y exigentes del Pirineo: el Port de Larrau, un puerto con pendientes durísimas que cruza a Francia y nos exige máxima concentración con los cambios de pesos. Volvemos a España enlazando la ascensión kárstica del Col de la Pierre St Martin y bajando por el asfalto impecable del Valle de Belagua.
Cruzamos el Valle de Ansó y el de Tena para terminar el día remontando el Portalet hasta la frontera.
- Etapa 2: La meca de los colosos del Tour (Altos Pirineos)
Puertos del día (6): Aubisque, Soulor, Spandelles, Col du Tourmalet, Hourquette d’Ancizan y Aspin.
Kilometraje estimado: 190 km.
Dinámica de la ruta: Kilometraje más corto, pero con el mayor desnivel acumulado y densidad de curvas reviradas de todo el viaje. Iniciamos el descenso desde Portalet hacia Laruns para encadenar el impresionante bloque del Aubisque y el Soulor a través del vertiginoso Circo del Litor. Para evitar las vías principales, nos adentramos en el técnico y estrecho Col de Spandelles, un tramo rompe-ritmos fantástico para motos ágiles. Desde Luz-Saint-Sauveur acometemos el puerto rey: el Col du Tourmalet, manteniendo una atención constante en la trazada de sus famosas rampas abiertas. Rematamos la jornada enlazando la salvaje Hourquette d’Ancizan y las fluidas curvas de herradura del Col d’Aspin, pernoctando en la zona de Arreau.
Etapa 3: De los valles franceses al Pallars Sobirà
Puertos del día (4): Azet / Val Louron, Peyresourde, Portillon y la Bonaigua
Kilometraje estimado: 180 km.
Dinámica de la ruta: Una etapa enfocada en la fluidez del chasis y la aceleración. Comenzamos con el Col d’Azet y el rítmico Peyresourde, carreteras con excelente visibilidad que permiten disfrutar enormemente de las inclinaciones. Tras pasar por Bagnères-de-Luchon, el Col du Portillon nos da la bienvenida a España a través de un bosque tupido con curvas de 180 grados perfectas. Cruzamos todo el Valle de Arán y abordamos la majestuosa subida a La Bonaigua, un puerto alpino de cota superior a los 2.000 metros con curvas amplias y un asfalto de primera categoría que nos deja en las puertas del Pallars Sobirà (Esterri d’Àneu o Sort).
Etapa 4: El eje de las curvas infinitas y el Mediterráneo
Puertos del día (6): Cantó, Cabús / Gallina, Envalira, Puymorens, Collada de Toses y Perche Col d’Ares
Kilometraje estimado: 260 km.
Dinámica de la ruta: El gran final. Arrancamos fuertes con el Port del Cantó, un tramo rápido ideal para sentir el agarre del neumático delantero en apoyos largos. Subimos a Andorra para coronar las impresionantes vistas de alta montaña del Port de Cabús y posteriormente alcanzar el punto más alto del viaje sobre asfalto en el Puerto de Envalira (2.408 m). Bajamos por el rapidísimo Col de Puymorens hacia la Cerdanya y regresamos a territorio catalán para rodar por los más de 40 kilómetros ininterrumpidos de curvas enlazadas de la Collada de Toses, un templo del asfalto. Tras un breve paso escénico por el Col de la Perche, la ruta pone su broche de oro técnico y exigente en las curvas de montaña del Col d’Ares, descendiendo de forma definitiva hacia los valles orientales y completando este gran maratón de puertos.
- Kilometraje e información resumida:
Distancia total recorrida: ~865 kilómetros (exclusivos de tramos de enlace y puertos).
Puertos totales: 22.
Cota máxima: 2.408 m (Puerto de Envalira).
AMPLIAMOS LOS DATOS DE LA RUTA
Esta ruta de los puertos Pirenaicos, este divida en etapas, Para disfrutar de la carretera, el paisaje y las curvas, pero, también se puede realizar en la mitad de tiempo o días, cada uno puede escoger lo más conveniente.
Una ruta divertida y exigente, pero que os dará grandes satisfacciones a nivel de pilotaje, diversión y seguridad, aprovechemos el buen tiempo y a rodar.
Puertos del Pirineo
Para exprimir al máximo la cordillera pirenaica y encadenar el mayor número posible de puertos míticos de asfalto, la mejor estrategia es trazar una ruta que zigzaguee constantemente cruzando la frontera entre España y Francia.
De esta manera, se evita la monotonía y se combinan los grandes colosos del Tour de Francia con los puertos técnicos de la vertiente sur.
- Tramo 1: Navarra y el Pirineo Aragonés Occidental
Comenzamos con valles verdes, carreteras que ganan altitud rápidamente y el paso al Pirineo central.
Puerto de Ibañeta (1.057 m): El clásico paso desde Roncesvalles hacia Valcarlos. Sencillo para calentar.
Puerto de Erro (801 m) y Puerto de Mezquíriz (922 m): Enlaces rápidos y divertidos antes de buscar los valles orientales de Navarra.
Puerto de Larrau (1.573 m): Exigente, estrecho y con pendientes fortísimas. Cruza a Francia ofreciendo unas vistas alpinas brutales.
Col de la Pierre Saint-Martin / Puerto de Belagua (1.760 m): Regresamos a España por un paisaje kárstico lunar impresionante. El descenso hacia Isaba es una delicia de curvas amplias.
Puerto del Portalet (1.794 m): Subiendo por el Valle de Tena (Biescas). Un puerto largo, panorámico y con muy buen asfalto que nos introduce de lleno en la meca de los colosos franceses.
- Tramo 2: El Corazón de los Colosos Franceses (Altos Pirineos)
Aquí se encadenan sin descanso los puertos más legendarios de la historia del ciclismo, ideales para disfrutar del pilotaje y el paisaje.
Col d’Aubisque (1.709 m): Desde Laruns, una ascensión colosal con vistas de infarto sobre el Circo del Litor.
Col du Soulor (1.474 m): Conectado directamente con el Aubisque casi sin descender por completo.
Col de Spandelles (1.378 m): Un puerto alternativo, estrecho, técnico y con muy poco tráfico que conecta hacia Argelès-Gazost.
Col du Tourmalet (2.115 m): El rey indiscutible de los Pirineos. La subida desde Luz-Saint-Sauveur y el paso por la cima junto al monumento a Octave Lapize es una parada obligatoria.
Hourquette d’Ancizan (1.538 m): Una alternativa bellísima y salvaje al Aspin, rodeada de pastizales de alta montaña.
Col d’Aspin (1.489 m): Enlazando desde Sainte-Marie-de-Campan o Payolle. Sus curvas enlazadas entre bosques son pura fluidez.
Col d’Azet / Val Louron (1.580 m): Une el valle de Aure con el valle de Louron. Corto pero muy empinado y divertido.
Col de Peyresourde (1.569 m): Una carretera ancha y rítmica que te lleva directamente a la villa termal de Bagnères-de-Luchon.
- Tramo 3: Aran, Pallars y el Eje Transversal Catalán
Volvemos a territorio español para afrontar desniveles larguísimos y carreteras de asfalto impecable.
Col du Portillon (1.292 m): Conecta Francia con el Valle de Arán a través de un denso bosque de herraduras perfectas.
Puerto de la Bonaigua (2.072 m): Un coloso del Pirineo catalán. Kilómetros de ascensión con vistas espectaculares al circo glacial de Saboredo y un descenso rápido hacia Esterri d’Àneu.
Port del Cantó (1.720 m): De Sort a La Seu d’Urgell. Una de las carreteras más famosas por su longitud, asfalto impecable y curvas infinitas diseñadas para disfrutar de la trazada.
- Tramo 4: Andorra y el Pirineo Oriental
El tramo final busca las cotas más altas pavimentadas de la cordillera y la aproximación al Mediterráneo.
Coll de la Gallina (1.910 m) o Port de Cabús (2.302 m): Si decides entrar a Andorra, Cabús te ofrece un final asfaltado al borde de la frontera natural con un paisaje de alta montaña sobrecogedor.
Puerto de Envalira (2.408 m): El puerto asfaltado más alto de todos los Pirineos. Conecta Andorra con Francia.
Col de Puymorens (1.920 m): Justo al bajar Envalira en el lado francés, este puerto ofrece una alternativa al túnel con curvas muy abiertas y rápidas.
Collada de Toses (1.800 m): Cruzando de nuevo a España hacia Ripoll. La N-152 es legendaria: más de 40 kilómetros de curvas enlazadas sin una sola recta, con un firme excelente y vistas al Valle de Ribes.
Col de la Perche (1.579 m): En la Alta Cerdanya francesa, un paso suave y escénico que conduce hacia la zona amurallada de Mont-Louis.
Col de Ares (1.343 m): El último gran paso fronterizo que conecta el Vallespir francés con el Ripollès, un broche final perfecto de curvas técnicas antes de suavizar el terreno hacia el mar.
- Consejos de pilotaje y logística para esta Ruta:
Planificación de combustible: En las vertientes francesas, las gasolineras automáticas en pueblos pequeños son comunes, pero conviene anticipar los repostajes antes de encadenar 3 o 4 puertos seguidos en zonas aisladas como Spandelles o Larrau.
Convivencia en la calzada: Muchos de estos puertos (especialmente Aubisque, Tourmalet y Aspin) son templos del ciclismo internacional. En meses estivales, la paciencia en las zonas ciegas y el máximo respeto al adelantar son fundamentales.
Estado del asfalto y climatología: Mientras que puertos como la Bonaigua, Portalet o Cantó gozan de carreteras anchas y perfectas, los pequeños cols franceses (como Spandelles o la Hourquette) tienden a ser más estrechos y pueden presentar gravilla o restos de ganado en las curvas. Imprescindible consultar la previsión meteorológica, ya que a más de 2.000 metros la niebla o las tormentas de tarde pueden cambiar el agarre de la carretera en cuestión de minutos.
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor














