Ese «tironcito» o sacudida al reabrir el gas se conoce técnicamente como reacción de transmisión o lash, y es uno de los mayores enemigos de la fluidez. Para un experto, esa transición es invisible; para un novato, suele ser un golpe que desestabiliza las suspensiones justo cuando la moto está más inclinada.
Analicemos técnicamente cómo dominar la zona de transición (el punto cero entre frenar y acelerar).
- La regla del «Gas de Mantenimiento»
El error más común es cerrar el gas al 100% y dejarlo cerrado hasta que necesitas acelerar para salir. Esto provoca que la cadena se destense y la suspensión trasera se hunda de golpe al reabrir.
La técnica:
Antes de llegar al punto de giro, mientras todavía estás frenando ligeramente, empieza a «preparar» el acelerador.
El objetivo:
Abrir apenas un 1% o 2% de gas (lo suficiente para eliminar el juego muerto del cable o del sistema Ride-by-Wire). Esto se llama «gas de mantenimiento».
Resultado:
Mantienes la cadena tensa y el motor conectado a la rueda trasera, evitando el golpe mecánico.
- La sincronización: El «Solapamiento»
En lugar de ver el freno y el acelerador como un interruptor (On/Off), debes verlos como un atenuador (Dimmer).
Transición progresiva:
A medida que vas soltando el freno de forma milimétrica (frenada regresiva), empiezas a aplicar ese mínimo de gas. Existe un instante casi imperceptible donde ambos sistemas están actuando a la vez.
La Física:
Al dar ese mínimo de gas antes de soltar el freno del todo, la transferencia de pesos del eje delantero al trasero es suave. Si sueltas el freno de golpe y luego das gas, la moto hace un «efecto columpio» que arruina la trazada.
- El juego de la cadena y el «Tirón»
Mecánicamente, en cada moto hay un pequeño espacio de movimiento en la cadena y los piñones.
Si abres gas bruscamente, la cadena pasa de estar floja a estar tensa con un impacto.
Si mantienes ese mínimo de tensión durante el paso por curva, la cadena ya está «estirada». Al decidir acelerar de verdad, la potencia se transmite de forma inmediata y sedosa.
Ejercicio práctico: «El Acelerador de Cristal»
Para entrenar esto, puedes practicar este ejercicio de sensibilidad en una recta despejada antes de aplicarlo en curvas:
- Circula en 3ª marcha a una velocidad constante.
- Cierra el gas del todo para que actúe el freno motor.
- Intenta reabrir el gas tan, tan despacio que seas incapaz de sentir el momento exacto en que el motor empieza a empujar de nuevo.
- Si sientes un «clack» o un tirón, has sido demasiado rápido. Repite hasta que la transición sea pura seda.
Resumen de la transición perfecta
| Fase | Acción en los mandos | Comportamiento de la moto |
| Entrada | Frenada fuerte disminuyendo presión. | Horquilla comprimida (máximo agarre delante). |
| Transición | Quitas el juego del gas mientras sueltas freno. | Chasis equilibrado, suspensión estable. |
| Ápice | Gas de mantenimiento (1-5%). | La moto «pisa» con ambas ruedas por igual. |
| Salida | Apertura progresiva según levantas la moto | La transferencia de peso hacia atrás genera tracción. |
El toque final:
El ajuste del cable: Un truco técnico para novatos (y expertos) es revisar el juego libre del puño de gas. Si el cable tiene demasiada holgura, es casi imposible ser fluido. Ajustarlo para que tenga apenas 2-3 mm de juego libre facilita enormemente este control.
Gassss
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor









