KTM 790 Duke 2026: ¿El bisturí definitivo o una tentación con filo de doble cara?
Destripamos la KTM 790 Duke 2026. Análisis técnico brutal sin rodeos, ergonomía, comportamiento dinámico real en puertos de montaña y la opinión honesta de MAYAM.

El corazón de la máquina
No nos engañemos. El verdadero motor de una naked deportiva no está únicamente en las cifras de par que homologa sobre el papel para superar las restrictivas normativas Euro 5+, sino en cómo se transmiten esas explosiones bajo tu trasero cuando abres gas a la salida de una horquilla cerrada. El propulsor LC8c de 799 cc sigue siendo un generador de adrenalina pura. Es un bloque bicilíndrico en paralelo que rinde 95 cv (en su versión limitable para el carnet A2) o 105 cv de pura rabia en su versión libre.
Pero lo importante no es solo la potencia máxima a 9500 rpm, sino la entrega inmediata gracias a su calado de cigüeñal a 285 grados. Esto imita el carácter y la tracción de un V-Twin sin ocupar el espacio ni registrar el peso de este. Es un motor que sube de vueltas con una facilidad pasmosa, exigiendo que mantengas la rueda delantera pegada al suelo mediante una electrónica que, afortunadamente, trabaja en la sombra para evitar que acabes mirando al cielo en cada salida de curva.
Cerebro digital contra instinto de pilotaje: la electrónica a examen
KTM ha dotado a esta versión de un arsenal tecnológico que incluye modos de pilotaje (Rain, Street, Sport y el codiciado Track), control de tracción sensible al ángulo de inclinación y un ABS de curva con modo «Supermoto» que desconecta la asistencia en la rueda trasera para los más atrevidos.
Sin embargo, aquí viene nuestra primera crítica directa de la casa: la interfaz de navegación. Aunque la pantalla TFT es clara bajo el sol directo, navegar por los menús para desactivar o ajustar parámetros rápidos en marcha es un ejercicio de frustración. En la carretera nos jugamos la vida y cada segundo con la mirada apartada del asfalto es un riesgo inaceptable. Las marcas deben entender que la tecnología debe ser un salvavidas invisible, no un laberinto interactivo que penalice la atención.

- Declaración de intenciones. De motero a motero
Hola a todos. Si estás buscando un análisis patrocinado donde te pintemos un mundo de color de rosa para que vayas corriendo al concesionario con los ojos cerrados, te has equivocado de portal. En DirectoMotor probamos las motos como las manejas tú, no como quiere la marca que te las vendamos.
Como veterano que ha desgastado deslizaderas en circuitos de velocidad, completado carreras de resistencia de 24 horas y negociado miles de curvas en tramos de montaña, sé perfectamente lo que busca un motorista real: un chasis que hable contigo, un motor que responda con consistencia y unos frenos que no se fatiguen a la tercera frenada seria. No me interesan los adornos de marketing. Aquí venimos a hablar de sensaciones reales, de asfalto frío y de la verdad sin filtros.
¿Qué cambia y por qué importa?
La KTM 790 Duke 2026 se presenta en un mercado saturado de naked de media cilindrada, pero su posicionamiento ha cambiado ligeramente. Ahora que el bloque 990 ocupa la cúspide de la gama media-alta de la firma naranja, la 790 se establece como el escalón de acceso premium al «Ready to Race».
Frente a versiones anteriores, este modelo refina su gestión de inyección para cumplir con la normativa Euro 5+ sin perder ese picante característico en la zona media del cuentarrevoluciones. Importa porque KTM ha mantenido la ligereza de su chasis multitubular de acero al cromo molibdeno (que utiliza el motor como elemento portante), deteniendo la báscula en unos espectaculares 169 kg en seco. En un mundo donde las motos tienden a engordar por culpa de catalizadores y sistemas de escape masivos, conservar esta agilidad es una bendición para los amantes de las curvas reviradas.

- Veredicto de MAYAM
¿Cómo es?
Es afilada, agresiva, estrecha y visualmente compacta. Fiel a la filosofía estética de Kiska, tiene ese faro LED dividido característico que divide opiniones, pero que no deja a nadie indiferente. Es una moto que se siente ligera incluso antes de levantarla del caballete lateral.
¿A quién va dirigida?
Va directa al corazón del motorista que busca sensaciones dinámicas puras. No es una moto escuela aburrida ni un vehículo utilitario dócil. Es para pilotos (ya sean noveles con el A2 o experimentados en busca de diversión) que valoran la agilidad de paso por curva por encima de las velocidades puntas absurdas.
Motor
El LC8c destaca por su empuje en medios y un sonido de admisión adictivo. La entrega de par es instantánea (87 Nm). No obstante, por debajo de las 3000 rpm es un motor algo tosco que cocea si intentas circular en marchas largas por ciudad.
Chasis
Una obra de arte en acero al cromo-molibdeno. La rigidez torsional está calculada con precisión milimétrica, transmitiendo al piloto una información cristalina de lo que ocurre bajo la rueda delantera.
Suspensiones y Frenos
Equipa una horquilla invertida WP APEX de 43 mm y un amortiguador trasero de la misma firma. El tarado es firmemente deportivo. En el apartado de frenos, monta dos discos delanteros de 300 mm con pinzas radiales de 4 pistones de la propia marca que ofrecen una mordida inicial potente, aunque se echa en falta algo más de progresividad en la última parte del recorrido de la maneta.
Neumáticos
De serie viene calzada con compuestos deportivos de enfoque asfáltico en medidas 120/70-17 delante y 180/55-17 detrás. Ofrecen un calentamiento rápido y buen agarre en seco, aunque si tu ritmo va a ser habitualmente exigente, te aconsejo dar el salto a neumáticos de gama hiperdeportiva en tu primer cambio.

Ergonomía: el triángulo que define el control
La posición de piloraje de la KTM 790 Duke está pensada para atacar. Con una altura de asiento de 825 mm, permite llegar bien al suelo a usuarios de estatura media.
El triángulo ergonómico (manillar-asiento-estriberas) sitúa al piloto cargando un peso moderado sobre el tren delantero, lo que favorece el tacto de la dirección sin llegar a destrozar las muñecas. Las estriberas quedan relativamente altas y retrasadas, lo que garantiza una excelente distancia libre al suelo para tumbar sin miedo a rozar con el asfalto. El depósito de 14 litros es estrecho en la zona de las rodillas, permitiendo una perfecta sujeción en las frenadas más intensas.
- Dinámica por MAYAM y Equipo de DirectoMotor.com
Ciudad
Aquí la 790 Duke es un arma de doble filo. Por su estrechez y ligereza se mueve entre el tráfico como un pez en el agua. Sin embargo, el tacto del embrague y los tirones del motor bicilíndrico a muy bajas vueltas pueden resultar estresantes en atascos prolongados. Además, el electroventilador saltará con frecuencia disipando el calor del motor directamente hacia tus piernas.
Carretera
Es su hábitat natural. En carreteras secundarias, reviradas y con asfalto en buen estado, esta moto es letal. Los cambios de dirección se realizan casi con el pensamiento, exigiendo muy poco esfuerzo físico al piloto. La fluidez y el ritmo constante triunfan aquí sobre la fuerza bruta.
Características técnicas para rodar a fuego
Si decides exprimirla a fondo, agradecerás la geometría de su dirección, con un avance de 100 mm y un ángulo de dirección de 66° que aportan una agilidad endiablada sin perder estabilidad lineal gracias al amortiguador de dirección de serie. El quickshifter bidireccional (opcional pero imprescindible) permite empalmar marchas sin cortar gas de forma adictiva, manteniendo el motor siempre en su zona óptima de empuje.

- Al lio PRUEBA: El test de los seis puertos de montaña
Decidimos poner a prueba el chasis y la resistencia general en una ruta mítica de 112 kilómetros de curvas exigentes y asfalto de condiciones cambiantes, partiendo desde Ripoll y pasando por Campdevánol, Gombrèn, La Pobla de Lillet, Castellar de n’Hug y coronando finalmente en Alp.
RIPOLL ──> CAMPDEVÁNOL ──> GOMBRÈN ──> LA POBLA DE LILLET ──> CASTELLAR DE N’HUG ──> ALP (112 km)
Este tramo combina asfalto roto, curvas de herradura, subidas pronunciadas y zonas de enlazadas rápidas ideales para desvelar el verdadero carácter de cualquier parte ciclo.

Tramo 1: Ripoll a Campdevánol y Gombrèn (Zonas rápidas y asfalto mixto)
En los primeros compases la Duke se muestra dócil pero reactiva. El asfalto ancho inicial nos permite calentar neumáticos. Al adentrarnos hacia Gombrèn, la carretera se estrecha. Aquí, la ligereza de la moto brilla con luz propia. El motor responde con inmediatez al salir de las curvas de segunda velocidad, catapultándonos hacia la siguiente frenada sin el menor titubeo.
Tramo 2: Gombrèn a La Pobla de Lillet (Asfalto roto y baches)
En esta sección el firme se deteriora considerablemente. Es aquí donde las suspensiones WP APEX, carentes de regulaciones complejas en la horquilla, muestran sus limitaciones. El tarado seco transmite en exceso las irregularidades del asfalto al manillar. La moto tiende a descolocarse ligeramente si pisas un bache en pleno apoyo, lo que obliga a trabajar más con el cuerpo y a bajar ligeramente el ritmo para mantener la trazada. Es un tramo exigente y cansado para el piloto.

Tramo 3: La Pobla de Lillet a Castellar de n’Hug (Subida técnica y curvas de herradura)
La carretera vuelve a mejorar y ganamos altura rápidamente. Las horquillas cerradas son el escenario perfecto para el modo de motor «Sport». La frenada delantera es potente y la agilidad de la dirección nos permite tirar la moto al ápice de la curva de forma instantánea. La Duke se comporta de manera sumamente divertida, permitiendo trazar con tiralíneas y salir acelerando con total confianza gracias al control de tracción deportivo.
Tramo 4: Castellar de n’Hug a Alp (Descenso rápido del puerto)
El descenso final hacia Alp pone a prueba la fatiga de los frenos y la estabilidad a alta velocidad. A pesar del uso intensivo, las pinzas radiales mantuvieron un rendimiento constante sin síntomas de desfallecimiento. El cansancio acumulado a estas alturas en muñecas y espalda es moderado; la ergonomía deportiva pero lógica de la Duke pasa menos factura de lo que su agresiva estampa sugiere.

- Mi opinión de MAYAM: sensaciones y comportamiento dinámico
Rodando a ritmo alto por estos tramos, la KTM 790 Duke regala un nivel de disfrute sobresaliente. Te hace sentir un piloto preciso. No requiere que pelees con ella para entrar en la curva; basta con insinuar el movimiento con la mirada y una leve presión en el manillar para que la moto se tire al ápice.
Su comportamiento dinámico destaca por un tren delantero que transmite muchísima confianza en asfalto liso. Sin embargo, cuando el firme se arruga o aparecen baches imprevistos, la rigidez del conjunto te exige estar muy atento y mantener los brazos relajados para no transmitir movimientos parásitos a la dirección. Es una moto sumamente divertida, pero que requiere manos decididas cuando se rueda al límite.
- Pros y Contras
Pros:
- Agilidad de referencia y peso extremadamente contenido.
- Motor LC8c con una entrega de potencia y par adictivos en medios.
- Electrónica de seguridad muy avanzada y eficaz de serie.
Contras:
- Suspensiones WP APEX delanteras sin posibilidad de regulación.
- Navegación por los menús de la pantalla TFT poco intuitiva en marcha.
- Tactos ásperos del motor por debajo de las 3000 rpm.

Opinión subjetiva de uso
En carretera abierta, prefiero mil veces un chasis ligero y un ritmo fluido que un motor de 200 cv indomable. Esta 790 Duke encarna perfectamente esa filosofía. Es una de las naked más reactivas y divertidas del mercado actual para devorar curvas de montaña, siempre que el asfalto colabore.
- Críticas, fiabilidad mecánica y costes
Problemas conocidos reportados por usuarios
Históricamente, los bloques de la serie 790 han sufrido algunos problemas de fugas de aceite menores por las juntas de la tapa de balancines y fallos prematuros en el termostato del circuito de refrigeración. Aunque la producción actual bajo exigentes estándares de calidad ha subsanado la mayoría de estos fallos de juventud, algunos usuarios siguen reportando un desgaste acelerado de los componentes de las levas si no se respeta escrupulosamente el tiempo de calentamiento del motor en frío.
Fiabilidad y costes de mantenimiento
El mantenimiento programado se realiza cada 15000 km. Los costes de revisiones oficiales están en la media del segmento premium europeo, aunque componentes de desgaste como el kit de arrastre sufren debido al fuerte par motor si se practica un pilotaje muy agresivo de forma habitual.
Consumo y autonomía
Homologa un consumo medio de 4,6 l/100 km. En nuestra exigente prueba de montaña ascendió a los 5,2 l/100 km. Con su depósito de 14 litros, la autonomía real se sitúa en torno a los 260-280 km antes de que se encienda el testigo de reserva.
Nivel de seguridad pasiva
La moto destaca por su excelente visibilidad nocturna gracias a su potente faro LED y la inclusión de luces de emergencia autocancelables. Además, el excelente tacto del chasis actúa como el mejor elemento de seguridad pasiva, advirtiendo al piloto de los límites de adherencia mucho antes de que actúen las ayudas electrónicas.

¿Te la comprarías?
SÍ: Si buscas una naked deportiva pura, extremadamente ágil, con un carácter de motor rabioso y priorizas las sensaciones dinámicas y la diversión los fines de semana sobre cualquier otra consideración práctica.
NO: Si buscas una moto principalmente para viajar a dúo, realizar largos trayectos por autopista o si tu ruta habitual presenta asfaltos muy rotos donde unas suspensiones duras y no regulables arruinarán tu confort.
- Resumen y conclusión técnica experta
El equipo de DirectoMotor concluye que la KTM 790 Duke 2026 sigue siendo el bisturí dinámico por excelencia de su categoría. Su relación peso-potencia y la puesta a punto de su chasis la convierten en una máquina imbatible en zonas reviradas. Las carencias en la regulación de su suspensión delantera se compensan con una electrónica de primer nivel y una agilidad endiablada que saca sonrisas en cada curva.

ESPECIFICACIONES
Planta motriz: Bicilíndrico paralelo LC8c, 4 tiempos, DOHC, Euro 5+
Cilindrada: 799 cc
Potencia: 105 cv a 9500 rpm (disponible versión 95 cv para A2)
Par motor: 87 Nm a 8000 rpm
Estructura del chasis: Multitubular de acero al cromo molibdeno con motor autoportante
Suspensión delantera: Horquilla invertida WP APEX de 43 milímetros de diámetro (recorrido 140 mm)
Suspensión trasera: Amortiguador monoshock WP APEX con regulación en precarga (recorrido 150 mm)
Frenos delanteros: Doble disco de 300 mm con pinzas radiales de 4 pistones y ABS de curva
Freno trasero: Disco de 240 mm con pinza flotante de un pistón
Capacidad de combustible: 14 litros
Peso en seco: 169 Kilogramos
¡Disfrutad del asfalto limpio y que el motor os acompañe! ¡Gasss!
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor
Expiloto de velocidad, resistencia en 24 horas y tramos de rally, monitor de pilotaje técnico en carretera, CEO de directomotor.com y explorador incansable de rutas perdidas en busca del paso de montaña perfecto.















