Pilotar una moto es un ejercicio de anticipación constante. A diferencia de un coche, una moto ofrece menos protección en caso de accidente. Por ello, la seguridad no se basa en la reacción, sino en la predicción. La anticipación, el acto de prever lo que puede ocurrir, es la habilidad más valiosa para un motorista. Se manifiesta de forma distinta en la carretera y en la ciudad, pero su principio es el mismo: ver el peligro antes de que se materialice.
La anticipación en carretera: leyendo el camino y el horizonte
La carretera es un entorno de alta velocidad y amplios espacios, donde la anticipación se centra en la lectura de la distancia y el entorno.
Lectura de la carretera
El horizonte: Tu mirada debe estar siempre en el punto más lejano posible. En una carretera, el horizonte te da pistas sobre lo que viene: una curva, un cambio de pendiente o un cruce. Si la carretera desaparece a lo lejos, es probable que haya una curva cerrada. Si la carretera sube, es posible que un vehículo se detenga justo detrás de la cima.
La superficie: Evalúa constantemente el estado del asfalto. Busca grava suelta, parches de aceite, agua, ramas o grietas que puedan comprometer la adherencia. Reduce la velocidad con antelación si te acercas a un tramo de asfalto en mal estado.
Condiciones climáticas: No solo prestes atención a la lluvia o el viento, sino también a las zonas sombreadas. En invierno, una zona sombreada puede tener hielo, incluso si el resto del asfalto está seco.
Lectura del entorno
Vehículos lejanos: Observa los coches que están a uno o dos kilómetros por delante. ¿Qué hacen? ¿Están frenando? ¿Se están deteniendo en el arcén? Esta visión a largo plazo te permite adaptar tu velocidad mucho antes de llegar a la situación.
Entradas y salidas: Presta especial atención a las entradas y salidas de carreteras secundarias, aparcamientos o gasolineras. Un coche puede incorporarse sin mirar, por lo que es vital estar preparado para frenar o esquivar.
Fauna silvestre: En zonas rurales, los animales pueden cruzar la carretera en cualquier momento. Un vistazo al borde del camino puede revelar un ciervo o un jabalí a punto de irrumpir.
La anticipación en la ciudad: un enfoque en la visión periférica y los detalles
La ciudad es un entorno de baja velocidad, pero con un tráfico denso y peligros impredecibles. Aquí, la anticipación se centra en la lectura de las interacciones y la visión periférica.
Lectura del tráfico
El piloto: Más allá del coche, observa al conductor. ¿Está mirando el móvil? ¿Parece distraído? ¿Se está rascando la cabeza o hablando con el copiloto? Estas pequeñas señales te avisan de que un conductor puede no estar prestándote atención.
Puertas y peatones: Un coche estacionado es un peligro potencial. Un conductor puede abrir la puerta de repente. Al mismo tiempo, los peatones pueden aparecer entre los vehículos o cruzar por lugares no señalizados. Mantén una distancia segura y estate listo para reaccionar.
Semáforos e intersecciones: Al acercarte a una intersección, no te fíes de que el semáforo esté en verde. Reduce la velocidad, prepara el freno y el embrague, y mira a los lados. Un vehículo que se salta un semáforo en rojo puede ser fatal.
La posición en la vía
Visibilidad: Colócate en el carril de forma que seas lo más visible posible para los demás conductores. Evita los «puntos ciegos» de los coches y camiones.
Plan de escape: Mientras pilotas, ten siempre un plan de escape en mente. ¿Si el coche de delante frena de repente, tienes un espacio a un lado para esquivarlo? Siempre mantén una distancia de seguridad suficiente para frenar o maniobrar y nunca pilotes en el centro del carril detrás de un vehículo, siempre a la derecha o izquierda del vehículo que te precede, ten siempre pensado cual será tu punto de escape.
Seguridad: un estado mental que complementa la anticipación
La anticipación es la base, pero la seguridad es la filosofía que la impulsa. No es solo un conjunto de reglas, sino una mentalidad.
Velocidad adecuada: La velocidad debe ser apropiada no solo para el límite, sino para las condiciones del tráfico, del asfalto y de la visibilidad.
Equipamiento de protección: El equipamiento (casco, chaqueta, guantes, botas) no es un lujo, sino una necesidad y una obligación. Te protege en caso de accidente y te hace más visible.
Mantenimiento de la moto: Una moto en mal estado (frenos desgastados, neumáticos viejos) no te dará la confianza para reaccionar. Revisa tu moto con regularidad.
No confíes en los demás: La anticipación se basa en un principio: los demás pueden cometer errores. No confíes en que un conductor de coche te verá o que hará lo correcto. En última instancia, tu seguridad depende de ti.
COMENTARIO
La anticipación es la herramienta que te permite controlar tu destino en la carretera. Al combinarla con una mentalidad de seguridad proactiva, transformas el riesgo del pilotaje en un arte de la supervivencia.
By MAYAM












