El buque insignia de la firma taiwanesa que busca asaltar el trono de los megascooters deportivos.
La madurez del lujo deportivo
El Kymco AK 550 Premium no es simplemente una «actualización de colores». Es una evolución estratégica. Si el primer AK 550 nació para plantar cara directamente al Yamaha TMAX en deportividad, esta versión Premium se mueve hacia el «Gran Turismo», buscando un equilibrio entre la adrenalina y el confort de marcha de larga distancia.

¿Es una renovación o un modelo nuevo?
Se define como una evolución profunda. Conserva la base mecánica (chasis y motor) que ya era excelente, pero redefine la carrocería, la ergonomía y, sobre todo, la carga tecnológica. No es un maxi scooter 100% nuevo desde cero, pero las sensaciones a bordo han cambiado lo suficiente como para considerarlo un producto mucho más refinado.
Rivales en el punto de mira
- Yamaha TMAX 560: La referencia absoluta en deportividad y estatus.
- Honda Forza 750: Más potente y con cambio DCT, pero menos «scooter» puro.
- BMW C 400 GT: Menos potente, pero rival en acabados premium.

Análisis de diseño y estética
El AK 550 Premium abandona las líneas tan afiladas y «agresivas» de su predecesor para adoptar un diseño más voluminoso y protector.
Frontal: Más ancho para desviar mejor el viento de los hombros.
Calidad percibida: Los plásticos encajan mejor, hay menos vibraciones de carenado y el uso de la llave inteligente (Keyless) centralizada en un solo botón tipo piano le da un toque de coche de lujo.
Iluminación: Full LED con una firma lumínica muy personal que la hace reconocible a distancia.
Comportamiento dinámico: La prueba a fondo
¿Cómo se pilota? Experiencia de uso
Al subirte, notas que vas «dentro» de la moto y no «sobre» ella. El reparto de pesos es del 50/50, una cifra más propia de una moto deportiva que de un scooter. Esto se traduce en una agilidad pasmosa para sus casi 240 kg en orden de marcha.

Dinámica a ritmo alto («Rodar a fuego»)
Aquí es donde la AK 550 Premium saca pecho. El chasis de aluminio es extremadamente rígido.
Estabilidad: Es una roca. En curvas rápidas no hay flaneos ni oscilaciones. La moto mantiene la trayectoria que le marcas con precisión quirúrgica.
Frenada: Monta pinzas Brembo radiales. La frenada es contundente, con un mordiente inicial fuerte pero dosificable. Además, incorpora el sistema AIBS (Cornering ABS) de Bosch, que te permite frenar con la moto inclinada con una seguridad que pocos scooters ofrecen.
Suspensión: La horquilla invertida de 41 mm está tarada hacia la firmeza. Absorbe bien, pero prioriza la información que llega al piloto. No rebota de forma seca, pero notarás las irregularidades si el asfalto es muy malo.

¿Cómo se viaja y cómo va en ciudad?
En carretera: Es su nuevo hábitat natural. La cúpula eléctrica ajustable en altura (un gran acierto de esta versión) cambia radicalmente la protección aerodinámica. El control de crucero de serie permite devorar kilómetros sin fatiga.
En ciudad: Es larga y ancha. Entre coches se mueve bien gracias a su bajo centro de gravedad, pero el radio de giro no es el de un scooter de 125 cc. El motor es suave a bajas vueltas, evitando tirones molestos.
Sensaciones del piloto: ¿Qué se siente? Sentirás control.
El sonido del motor (con un calado de cigüeñal a 270°) imita el bramido de una moto de mayor cilindrada, lo que aporta una satisfacción auditiva constante. La aceleración es lineal y poderosa; nunca sientes que le falte empuje para adelantar.

Comportamiento en «Plan Tranquilo» (Modo Touring / Ciudad)
Cuando decides bajar las pulsaciones y disfrutar del paisaje o moverte entre el tráfico, el AK 550 Premium destaca por su refinamiento.
Suavidad de marcha: El calado del cigüeñal a 270° genera un pulso de motor muy agradable, sin vibraciones molestas en los pies o manos. A bajas vueltas, la transmisión es progresiva, evitando los tirones típicos de otros scooters grandes.
Confort de crucero: Gracias a la pantalla eléctrica (en su posición más alta) y el control de crucero, puedes rodar a 100-110 km/h con un silencio aerodinámico notable. Es una moto que invita a devorar kilómetros sin cansancio.
Gestión del peso: Aunque pesa 238 kg, el centro de gravedad está tan bajo que, a ritmo lento, se siente equilibrada y fácil de maniobrar.
Modo Rain: Si el asfalto está brillante o simplemente quieres una respuesta más dulce, el modo de conducción «Rain» limita la entrega de potencia, haciendo que el paseo sea aún más relajado.

Comportamiento a «Ritmo Alto» (Pilotaje deportivo)
Cuando llegan las curvas y decides buscarle las cosquillas, la AK 550 Premium saca su ADN deportivo. Aquí es donde justifica el apellido «Premium».
Entrada en curva: La horquilla invertida de 41 mm es firme. Al frenar fuerte antes de entrar en un giro, la moto no se «hunde» en exceso, manteniendo la geometría y permitiéndote apuntar al vértice con precisión quirúrgica.
Paso por curva: Es, probablemente, su mejor atributo. La rigidez del chasis de aluminio te da una confianza total. No hay oscilaciones ni esa sensación de «flaneo» que tienen los scooters de estructura de acero. Puedes inclinar hasta rozar el caballete con una estabilidad pasmosa.
Motor en la zona alta: Por encima de las 6000 rpm, el sonido cambia y el empuje se vuelve mucho más directo. La aceleración es contundente, permitiendo salir de las curvas con mucha fuerza.
Seguridad al límite (ABS en curva): Si entras un poco pasado y necesitas corregir frenando con la moto inclinada, el AIBS (ABS Inteligente) actúa de forma casi imperceptible, evitando que la moto tienda a levantarse bruscamente o que la rueda delantera deslice.
Frenada: El conjunto Brembo es incansable. Incluso tras un tramo largo de puertos de montaña a ritmo alto, el tacto de la maneta no se vuelve esponjoso.

El «pero» a ritmo alto
El único límite real cuando vas «al ataque» es la distancia libre al suelo por el lado izquierdo. Debido a su arquitectura, si vas muy rápido y la carretera tiene ondulaciones, es posible que el caballete central roce el asfalto antes de que llegues al límite de los neumáticos (Dunlop GPR-100 de serie).
¿Me la compraría?
Sí, rotundamente. Especialmente si mi uso fuera mixto (autopista y curvas el fin de semana).
¿Por qué?
Porque Kymco ha logrado algo difícil: ofrecer el 95% del rendimiento y equipamiento de una TMAX, pero con un precio significativamente inferior y una protección aerodinámica que, en esta versión Premium, me parece superior.
Es la compra inteligente del segmento.
Recomendación de compra
Cómprala si buscas:
Un vehículo polivalente que te sirva para ir a trabajar con traje y para rozar el caballete en un puerto de montaña el sábado, valorando la tecnología de seguridad (ABS en curva).
Evítala si buscas:
Una moto extremadamente ligera para ratonear en tráfico denso o si mides menos de 1,70 m (el asiento es ancho y llegar al suelo requiere maña).

COMENTARIO
Neumáticos: Viene de serie con Dunlop GPR-100. Tienen un comportamiento honesto: calientan rápido y ofrecen buen agarre en seco. Sin embargo, para un uso «a fuego», unos neumáticos de corte más deportivo mejorarían aún más la agilidad en los cambios de dirección.
¿Qué le sobra?
Quizás el peso. Aunque está muy bien distribuido, en parado se notan los kilos al moverla.
¿Qué le falta para ser perfecto?
Una pantalla TFT con una interfaz más moderna (el sistema Noodoe se siente algo anticuado frente a la competencia) y un hueco bajo el asiento un poco más capaz (cabe un casco integral, pero va justo).

ESPECIFICACIONES
Motor Bicilíndrico paralelo, 8 válvulas, DOHC, refrigeración líquida
Cilindrada 550,4 cc
Potencia 50,3 cv (37,5 kW) a 7500 rpm (Limitable para A2)
Par 52,3 Nm a 5750 rpm
Transmisión Variador continuo CVT y correa dentada final
Chasis Estructura de aluminio de doble viga
Suspensión delantera Horquilla invertida de 41 mm
Suspensión trasera Monoamortiguador lateral con brazo de aluminio
Freno delantero Doble disco de 270 mm, pinzas Brembo monobloque radiales
Freno trasero Disco de 260 mm
Sistemas de seguridad Cornering ABS (Bosch 9.1), Control de Tracción (TCS)
Peso en orden de marcha 238 kg
Altura del asiento 785 mm
Capacidad depósito 14,5 litros
By MAYAM















