Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026: Destrozamos el mito del embrague para puristas en las curvas del Lluçanès
Analizamos a fondo la nueva Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026. ¿Sigue siendo una auténtica Hornet con este embrague inteligente? Descubre su rendimiento, dinámica y ficha técnica real.

- Declaración de intenciones. De motero a motero
Vamos a hablar claro y sin anestesia. Cuando Honda anunció el sistema E-Clutch para su motor bicilíndrico, los talibanes del embrague manual se echaron las manos a la cabeza. «Eso es para scooters», decían. «Le quita la gracia a pilotar», lloraban otros.
Déjame decirte algo desde la experiencia de quien ha quemado más embragues en circuitos y rallys de los que muchos verán en su vida: la tecnología bien aplicada no te hace menos piloto, te hace más rápido, más seguro y, sobre todo, te permite centrarte en lo que de verdad importa: devorar el asfalto.
La Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026 no viene a jubilar tu mano izquierda por capricho; viene a demostrarte que puedes trazar como un tiralíneas sin que se te canse la muñeca en el peor tráfico o en la enlazada más salvaje. En directomotor.com no nos casamos con nadie, así que prepárate, porque vamos a exprimir este avispero tecnológico sin contemplaciones.
- ¿Qué cambia y por qué importa?
La gran revolución de la Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026 radica en la adopción del sistema de embrague automatizado gestionado por una ECU dedicada y dos motores eléctricos. No es un cambio automático tipo DCT (no añade un peso excesivo ni altera la caja de cambios convencional), y tampoco es un simple quickshifter. Es un híbrido inteligente. Puedes usar la maneta de embrague de toda la vida cuando te apetezca, pero si decides olvidarte de ella, la moto arranca desde parado, cambia de marcha y se detiene sin calarse jamás.
¿Por qué importa esto en el panorama actual?
Porque optimiza la transición de par de una manera que ningún dedo humano, por muy rápido que sea, puede replicar. En un mercado saturado de opciones, esta evolución tecnológica redefine la versatilidad de las naked de media cilindrada, ofreciendo la máxima comodidad urbana y una eficacia extrema en pilotaje deportivo.

- El avispero frente al espejo: Cara a cara con sus rivales
El segmento naked medio está que arde. La Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026 se posiciona en un territorio hostil donde la competencia no hace prisioneros:
- Honda CB750 Hornet E-Clutch, motor: Bicilíndrico en línea (755 cc), potencia: 92 cv, peso: 192 kg. Sistema E-Clutch y agilidad extrema
- Yamaha MT-07 Y-AMT, motor: Bicilíndrico en línea (689 cc), potencia: 73,4 cv, peso: 184 kg. Transmisión automatizada por botones
- Suzuki GSX-8S, motos bicilíndrico en línea (776 cc), potencia: 83 cv, peso: 202 kg. Chasis imperturbable y gran par motor
La Yamaha MT-07 con el sistema Y-AMT elimina por completo la palanca de cambios del pie, obligándote a usar pulsadores en el manillar. Honda, con un criterio mucho más pasional y acertado para el motorista de toda la vida, mantiene el selector de pie intacto. La Suzuki GSX-8S ofrece un aplomo de tren delantero soberbio, pero carece de la viveza de motor de la Hornet y se siente notablemente más pesada.
La Hornet E-Clutch gana por la mano en el equilibrio entre potencia pura y sofisticación tecnológica.
- Disponibilidad y expectativas en el mercado
La Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026 ya está desembarcando en los concesionarios oficiales con una expectación brutal. Las listas de espera empiezan a engordar porque la diferencia de precio respecto a la versión estándar es tan ridícula que cuesta justificar la compra del modelo tradicional. Las tendencias actuales reflejan que el público ya no teme a la electrónica de vanguardia, sino que la exige. Se espera que esta variante cope más del 70% de las ventas totales del modelo en Europa antes de que finalice el año.
El corazón de la bicha:
El propulsor bicilíndrico en línea de 755 cc con cigüeñal a 270 grados sigue siendo una absoluta delicia de la ingeniería moderna. Entrega unos rabiosos 92 cv a 9500 rpm y un par máximo de 75 Nm a 7250 rpm.
Lo bonito de este motor es su doble personalidad: por debajo de las 5000 vueltas es dulce, dócil y no gasta nada; pero amigo, en cuanto la aguja supera la zona media, desata un rugido de admisión y una estirada que te hace compactar las vértebras contra el asiento. La magia del E-Clutch aquí es total: al eliminar las pérdidas de tiempo en el acoplamiento mecánicamente imperfecto del embrague manual, la entrega de potencia en aceleración pura se siente instantánea, continua y adictiva.

Tecnología para seguir vivos
Vivimos en una época dorada donde el optimismo tecnológico no es una opción, es una bendición. La electrónica de la Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026 está conectada a una IMU que gestiona con precisión milimétrica el acelerador electrónico Ride-by-Wire. Dispones de cuatro modos de motor (Sport, Standard, Rain y el configurable User) que alteran la entrega de potencia, el freno motor y el control de tracción (HSTC) con anti-wheelie integrado.
¿Para qué sirve todo esto?
Para que cuando entres pasado en una curva húmeda, la electrónica trabaje en la sombra, salve tu vida y te permita abrir gas a fondo con la confianza de un piloto oficial. El sistema E-Clutch permite, además, regular la fuerza del impacto en el pedal de cambio (Duro, Medio, Suave) adaptándose a tu estilo de pilotaje. No es intrusión, es seguridad de carreras puesta a tu servicio.
- Enfermos de curvas: Al límite en el Lluçanès
Para comprobar si esta tecnología aguanta el trato duro de verdad, nos fuimos a una de las zonas más técnicas de Cataluña. Arrancamos en Gurb, pasando por Sant Hipòlit de Voltregà, encarando las endiabladas curvas hacia Sant Boi de Lluçanès, Lluçà y Prats de Lluçanès. Desde allí, gas a fondo por Oristà, Moià y rematando la faena en L’Ametlla del Vallès.
Carreteras secundarias, asfalto roto en algunos tramos y enlazadas ciegas rodando rápido y sin contemplaciones.
El chasis de acero tipo diamante es un prodigio de agilidad. La Hornet entra en los virajes con sólo mirarlo. En las frenadas salvajes bajando marchas como un poseso antes de entrar en los vértices de Sant Boi, el E-Clutch gestiona el embrague de forma antirrebote de una manera tan perfecta que la rueda trasera ni se inmuta, manteniendo la línea de manera impecable.
El piloto solo debe tener clara una cosa: apuntar con la mirada al vértice y confiar en el tren delantero. La satisfacción que recibes a cambio es una fluidez de marcha insuperable; fluyes de curva a curva sin brusquedades, manteniendo un ritmo demoledor sin fatiga física. El estrés de coordinar mano y pie desaparece, dejando espacio a la adrenalina pura de la trazada perfecta.

- El inicio: De Gurb a Sant Hipòlit de Voltregà (Calentando neumáticos y ganando confianza)
Saliendo de Gurb y encarando los primeros kilómetros hacia Sant Hipòlit de Voltregà, la Hornet destaca por una dinámica instantánea y una agilidad insultante. En este primer contacto, el piloto asume una sensación de control absoluto gracias a la ergonomía del manillar ancho, que permite realizar palanca con el mínimo esfuerzo.
¿Es estable? En estas primeras enlazadas de radio medio, el chasis de acero tipo diamante demuestra una rigidez muy noble. La moto va por donde le pides, sin oscilaciones ni imprecisiones en el tren delantero.
Sensación del piloto: Te sientes integrado en la moto desde el primer metro. La suavidad del motor abajo transmite una confianza tremenda mientras todo el conjunto mecánico alcanza su temperatura óptima de funcionamiento.
El núcleo duro: De Sant Hipòlit de Voltregà a Sant Boi de Lluçanès y Lluçà (El paraíso de los «enfermos de curvas»)
Aquí es donde la carretera se retuerce de verdad, el asfalto se vuelve más técnico y no hay margen para el error. Es el terreno ideal para los verdaderos apasionados de las curvas.
¿Cómo es su dinámica en los cambios de apoyo? Sencillamente rapidísima. La Hornet cambia de inclinación con una velocidad pasmosa. Su ligereza (192 kg en orden de marcha) y las geometrías de su chasis la convierten en un auténtico tiralíneas en las horquillas más cerradas camino de Sant Boi.
¿Cómo frena? Al llegar al viraje ciego de Lluçà rodando fuerte, la mordida del doble disco delantero de 296 mm con pinzas radiales Nissin es contundente. El tacto en la maneta es muy dosificable, permitiéndote retrasar la frenada con total seguridad hasta el mismo vértice de la curva.
El factor E-Clutch en acción: En este tramo, el piloto no tiene que disociar su mente coordinando la mano izquierda para reducir marchas. Al pisar el selector de pie, la gestión electrónica realiza el embrague antirrebote de forma mecánicamente perfecta. La rueda trasera no rebota, el chasis no se descompone y la frenada se mantiene imperturbable.
Satisfacción y diversión: La diversión es máxima porque eliminas el estrés físico y mental del embrague tradicional. Te centras únicamente en decidir dónde colocas la rueda, en disfrutar de la inclinación y en abrir gas a fondo para escuchar el rugido del bicilíndrico a partir de las 5000 rpm.

- El tramo roto: De Prats de Lluçanès a Oristà y Moià (Poniendo a prueba la estabilidad y seguridad)
Saliendo de Prats de Lluçanès hacia Oristà y Moià, nos encontramos con zonas de asfalto algo más desgastado, baches y parches térmicos que ponen en aprietos a cualquier parte ciclo.
¿Sigue siendo estable en asfalto rizado? La horquilla invertida Showa SFF-BP de 41 mm hace un trabajo excelente leyendo las imperfecciones en pleno apoyo. Sin embargo, al abrir gas con ganas sobre baches, el amortiguador trasero (con sistema Pro-Link) se percibe algo seco. No llega a descolocar la moto, pero sí transmite fielmente las irregularidades al asiento. La estabilidad general se mantiene alta, pero exige trazar con decisión.
¿Es segura? Totalmente. Aquí es donde el paquete electrónico conectado a la IMU justifica cada euro invertido. Si abres el acelerador electrónico con demasiada alegría a la salida de una curva sucia cerca de Oristà, el control de tracción (HSTC) interviene de forma transparente, mitigando el deslizamiento sin cortar el ritmo de avance. La sensación de seguridad pasiva y activa es total: sabes que la electrónica está ahí para salvar la situación si el agarre del asfalto te traiciona.
- El desenlace: De Moià a L’Ametlla del Vallès (Fluidez y ritmo mantenido)
El tramo final hacia L’Ametlla del Vallès combina zonas más rápidas con asfalto de buen agarre. Tras muchos kilómetros de curvas, el cansancio físico suele pasar factura, pero en esta moto la historia es diferente.
Sensaciones finales: El piloto asume una tremenda satisfacción al comprobar que ha rodado a un ritmo demencialmente rápido, pero con una fatiga física notablemente inferior a la de sus compañeros de ruta. La filosofía de mantener un ritmo fluido y constante se despliega en su máxima expresión. Al enlazar marchas hacia arriba y hacia abajo de forma limpia gracias al E-Clutch, la transición de par es tan sedosa que la moto no da tirones, manteniendo una velocidad de paso por curva espectacular.

- Resumen de comportamiento en esta ruta
Estabilidad: Alta en buen asfalto; noble, pero algo más reactiva y directa cuando el firme se rompe debido al tarado de su amortiguador posterior.
Dinámica: Ágil, juguetona y muy predecible. Entra en los virajes al más mínimo estímulo del manillar.
Frenada: Potente, con un mordiente inicial firme y apoyada por un ABS que no resulta intrusivo en conducción deportiva.
Diversión y Seguridad: Es una moto adictiva. Te permite explorar tus límites con una red de seguridad electrónica espacial que minimiza los riesgos, permitiéndote disfrutar del pilotaje puro de principio a fin de la ruta.
- Veredicto de MAYAM
¿Cómo es?
Es una naked compacta, agresiva, de líneas afiladas y estética minimalista que esconde una de las mayores revoluciones tecnológicas de la década. Ligera visualmente y real en la báscula.
¿A quién va dirigida?
A dos perfiles claros: al usuario urbano que busca practicidad diaria sin renunciar a las sensaciones de una moto grande, y al quemado de las curvas que quiere rodar al ritmo de motos que le doblan en potencia gracias a una efectividad dinámica insultante.
Motor
Un cañón bicilíndrico con alma de café con leche abajo y de chupito de tequila arriba. Divertido, elástico y con un sonido de escape muy bien afinado.
Chasis
Estructura de acero bien calculada. Ofrece una agilidad sobresaliente, ideal para ratoneras de montaña, sacrificando quizás un punto de aplomo a altísimas velocidades en autovía.
Suspensiones y frenos
La horquilla invertida Showa SFF-BP de 41 mm cumple con nota, sosteniendo bien los apoyos fuertes, aunque el amortiguador trasero peca de seco en asfaltos muy rotos. Los frenos, con pinzas de cuatro pistones y anclaje radial delante, muerden con contundencia y un tacto dosificable.
Neumáticos
Monta de serie medidas lógicas (120/70-17 delante y 160/60-17 detrás). Para ritmos muy exigentes en verano, se agradece sustituirlos por compuestos más deportivos que lean mejor el asfalto.
- Ergonomía triángulo (Manillar-Asiento-Estriberas)
Postura dominante pero cómoda. Las estriberas no van excesivamente retrasadas y el manillar ancho te da un brazo de palanca perfecto para tirar la moto al suelo sin esfuerzo. Altura de asiento contenida (795 mm) apta para todas las tallas.

- Dinámica en la prueba
Ciudad: Un juguete. Olvidarte de la maneta en los semáforos es un billete de ida a la comodidad absoluta. Filtra entre coches como una moto de 125 cc.
Carretera: Su hábitat natural. El ritmo mantenido y fluido que se consigue enlazando marchas sin tocar el embrague es demoledor para rivales teóricamente superiores.
Características técnicas para rodar a fuego
Innovaciones técnicas: El módulo de control del E-Clutch calcula las revoluciones, la posición del acelerador, la marcha insertada y la presión sobre la palanca para abrir o cerrar los discos de embrague en milisegundos.
Electrónica: Paquete completo con acelerador electrónico, control de tracción seleccionable y mapas de motor específicos.
- Pros y contras
A favor:
- Eficacia y suavidad del sistema E-Clutch.
- Motor explosivo en la zona alta de revoluciones.
- Relación calidad-precio imbatible.
En contra:
- El diseño del faro delantero sigue siendo poco arriesgado.
- Amortiguador trasero con pocas posibilidades de regulación.
- Espacio mínimo para el acompañante.
Opinión subjetiva de uso y dinámica
Pilotar la Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026 te cambia los esquemas mentales. Al principio buscas la maneta por puro instinto, pero a los diez minutos te dejas llevar. La moto se siente extremadamente reactiva, obedece tus órdenes al instante y te permite centrarte tanto en la frenada y la inclinación que acabas yendo más rápido de lo habitual sin darte cuenta.
Críticas objetivas
Honda ha hecho un trabajo magnífico, pero no es perfecta. El cuadro TFT de 5 pulgadas, aunque tiene buena conectividad, presenta unos grafismos algo confusos cuando vas al límite. Además, los acabados plásticos de la zona del depósito y las piñas de mandos podrían tener un tacto algo más premium.

Fiabilidad mecánica, estructural y costes
El bloque motor de 755 cc ya ha demostrado una solidez estructural fuera de toda duda en las versiones anteriores y en la Transalp. No se reportan campañas de revisión graves ni problemas conocidos en el sistema E-Clutch, el cual ha sido testado en millones de ciclos antes de su lanzamiento. El envejecimiento de los materiales es digno de la marca del ala dorada.
Consumo medio real en prueba: 4,8 l/100 km.
Autonomía estimada: Cerca de 300 km gracias a su depósito de 15,2 litros.
¿Te la comprarías? ¿Por qué?
Sí: Porque por coste, tecnología y diversión, no hay nada en el mercado que ofrezca tanto rendimiento por cada euro invertido. Es la navaja suiza de las naked.
No: Únicamente si eres un romántico empedernido que necesita sentir el cable de embrague tradicional en los dedos para ser feliz o si buscas una estética neo-retro.
Recomendación de compra y comentario experto
Si estás buscando dar el salto al carné A o quieres una moto lógica para diario que no te aburra los fines de semana, ve directo a por la versión E-Clutch. No cometas el error de ahorrarte unos euros en la versión básica; la reventa de este modelo con embrague electrónico será infinitamente superior en el mercado de ocasión.
Resumen y conclusión técnica de DirectoMotor
El equipo de pruebas de directomotor.com concluye que la Honda CB750 Hornet E-Clutch 2026 rompe las reglas del juego. Consigue democratizar la alta tecnología de transmisión sin arruinar las sensaciones puras de una motocicleta deportiva. Es ágil, es rápida y es endiabladamente divertida.

Resumen de MAYAM
Tras probarla a fuego por las rutas del Lluçanès, mi veredicto es rotundo: la tecnología no mata la pasión, la potencia. Esta Hornet te permite mantener un ritmo fluido y constante que humilla al pilotaje agresivo y espasmódico de la vieja escuela. Es un tiralíneas electrónico apto para todos los públicos.
Si tu mano izquierda tiene envidia de tu pie derecho, ¡invítala a descansar y dale gas al avispero!
ESPECIFICACIONES
Planta motriz Bicilíndrico en línea, 8 válvulas, Unicam, calado a 270 grados
Cubicaje 755 cc
Potencia 92 cv a 9500 rpm
Par 75 Nm a 7250 rpm
Transmisión Manual de 6 relaciones con sistema automatizado E-Clutch de doble motor eléctrico
Esqueleto Diamante en acero de alta resistencia
Suspensión delantera Horquilla Showa invertida de 41 milímetros de diámetro con recorrido de 120 milímetros
Suspensión trasera Amortiguador Monoshock con sistema Pro-Link ajustable en precarga
Mordida delantera Doble disco de 296 milímetros con pinzas Nissin radiales de 4 pistones
Mordida trasera Disco único de 240 milímetros con pinza de pistón simple
Gomas 120/70 ZR17 (delante) y 160/60 ZR17 (detrás)
Peso 192 kilogramos
Capacidad de combustible 15,2 litros
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¡Menos embrague y más coraje, nos vemos en las curvas!
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor
Expiloto de motos y coches, monitor de técnicas de pilotaje en carretera y CEO de directomotor.com. Curvando la vida con la misma intensidad que el asfalto.















