Si el mundo de las motos fuera un instituto, la Aprilia Tuono 660 Factory no sería la capitana del equipo de animadoras, sino esa chica italiana que saca sobresalientes en física pero que los fines de semana te tumba la aguja en el circuito local. No es solo una «cara bonita» con colores de guerra; es una herramienta de precisión diseñada para humillar a motos con el doble de cilindrada en tramos de curvas ratoneras y cerradas.

¿Cómo es este «Trueno» domesticado?
A simple vista, es una RS 660 que ha pasado por el gimnasio y ha decidido que el carenado completo es para los que tienen miedo al viento. Mantiene ese frontal icónico de triple óptica LED, pero con una postura que te dice: «Tranquilo, no vas a necesitar una cita con el fisioterapeuta después de cada ruta».
La versión Factory es el apellido que le damos a las cosas cuando Aprilia decide que el ahorro de costes no es una opción.
¿A quién va dirigida? (Aparte de a gente con muy buen gusto)
Va directa al corazón del motorista que busca agilidad quirúrgica. Si eres un piloto quemado que baja de una 1000cc buscando diversión sin jugarse los puntos del carné en cada recta, o un usuario del A2 que quiere saltar al «siguiente nivel» con una parte ciclo que perdone pocos errores, pero regale muchas sonrisas, esta es tu moto.
El corazón de la bestia: Bloque técnico dinámico
Motor: Dos cilindros que rugen como cuatro
El bicilíndrico en paralelo de 659 cc es, esencialmente, la bancada delantera del motor V4 de la RSV4.
- Potencia: 105 cv (5 cv más que la versión estándar gracias a una relación de transmisión final más corta).
- Par motor: 70 Nm a 8500 rpm.
Carácter: Tiene una entrega de potencia muy lineal, pero a partir de las 7000 vueltas, se despierta un demonio italiano que te obliga a agarrarte fuerte.
Chasis y suspensiones: El «Secreto de la Nonna»
Aquí es donde la Factory justifica cada euro.
- Chasis: Doble viga de aluminio que utiliza el motor como elemento portante. Es tan rígido que podrías usarlo para construir un puente, pero lo suficientemente ligero para que la moto pese solo 181 kg en orden de marcha.
- Suspensiones: ¡Oro puro! Horquilla Kayaba de 41 mm y monoamortiguador Sachs, ambos totalmente ajustables en compresión, extensión y precarga. Olvídate de los rebotes secos de la versión estándar; aquí todo es seda y precisión.
Frenos y neumáticos
Frenos: Doble disco de 320 mm mordido por pinzas Brembo radiales. El tacto es tan directo que, si piensas en frenar, la moto ya se ha detenido.
Neumáticos: Calza Pirelli Diablo Rosso IV. Básicamente, pegamento negro que te permite inclinarte hasta que tus miedos (o tus estriberas) toquen el suelo.
Ergonomía: El triángulo de las Bermudas (donde desaparece el cansancio)
A diferencia de su hermana la RS, aquí el triángulo asiento-estriberas-manillar es mucho más humano. El manillar alto y ancho te da un control de palanca brutal para tirar la moto a la curva, mientras que las estriberas, aunque altas, no te obligan a llevar las rodillas en las orejas.

Dinámica estimada: ¿Cómo va este aparato?
En ciudad: La «Scooter» con esteroides
Se mueve bien. Es estrecha y ligera. El único problema es que el motor desprende algo de calor en verano y el radio de giro es… bueno, es una Aprilia, no una bicicleta de correos. Pero oye, serás el más guapo del semáforo.
En carretera: ¿Diversión o Sufrimiento?
DIVERSIÓN PURA. En puertos de montaña es donde vive. La entrada en curva es instantánea; no hay inercias, solo voluntad. La suspensión absorbe las irregularidades sin escupirte, permitiéndote mantener la trazada incluso si el asfalto parece la cara de un adolescente.
Rodar a fuego (Modo circuito)
Aquí brilla la electrónica. El APRC (Aprilia Performance Ride Control) incluye:
- Control de tracción ajustable.
- Anti-wheelie (para que la rueda delantera no quiera saludar al sol constantemente).
- Quickshifter de subida y bajada: Cambios de marcha tan rápidos que parecen teletransportación.

Innovaciones y electrónica: La NASA en dos ruedas
La Factory hereda la IMU de 6 ejes. Esto significa que la moto sabe en todo momento cuánto está inclinada y ajusta el ABS en curva para que no te vayas a por espárragos si frenas más de la cuenta inclinado. Además, cuenta con una batería de litio que reduce el peso, detalle muy «pro».
Análisis de fiabilidad y costes
Fiabilidad: Los problemas de juventud de los primeros motores 660 (campañas de bielas) ya son historia. Actualmente, es un motor robusto si se respeta el mantenimiento.
Consumo: Sorprendentemente bajo. Puedes rodar en torno a los 4,8 – 5,2 l/100km si no vas con el cuchillo entre los dientes. Con su depósito de 15L, tienes unos 250-280 km de autonomía.
Acabados: Plásticos bien ajustados, aunque el cuadro TFT podría ser un poco más grande para los que ya tenemos presbicia.

Pros y Contras
Pros
- Parte ciclo de Superbike en una 600.
- Sonido del escape de serie adictivo.
- Electrónica de última generación.
Contras
- Protección aerodinámica nula (es una naked, ¡sorpresa!).
- El asiento del pasajero es una tortura medieval.
- El precio es «Premium» (pero lo vale).
Opinión subjetiva: ¿Qué siente el piloto?
Rodar con la Tuono 660 Factory es como bailar un tango con alguien que sabe llevar el paso perfectamente. Te sientes mejor piloto de lo que eres. Te da confianza para entrar más rápido, tumbar más y abrir gas antes. Le sobra ego y le falta un poco de espacio para llevar el candado, pero a quién le importa cuando tienes ese chasis.
Seguridad pasiva: Cornering ABS, Control de tracción reactivo, Mapas de motor ajustables.

¿Te la comprarías?
SÍ, ¿Por qué? Porque quiero la mejor parte ciclo del mercado en el segmento medio y valoro la ligereza por encima de la potencia bruta.
NO, ¿Por qué? Porque mido 1,95 m y parezco un oso en un triciclo, o porque necesito maletas para cruzar Europa.
Recomendación de compra
Cómprala si tus rutas de fin de semana son una sucesión de curvas y si disfrutas de la tecnología de competición. Es una moto para sibaritas del asfalto.
La Aprilia Tuono 660 Factory no es una moto lógica, es una moto pasional, pero con una ejecución técnica impecable. Su relación peso-potencia y, sobre todo, su capacidad de frenado y paso por curva, la sitúan un escalón por encima de la competencia japonesa. Es, posiblemente, la mejor «escuela» antes de saltar a una Hypernaked de 200 cv.
El Zen del asfalto: ¿Qué siente el piloto al domar el trueno?
Subirse a una Tuono 660 Factory no es simplemente «montar en moto». Es un chute de adrenalina que empieza en las manos y termina en el cerebelo.
La conexión mental: Foco Absoluto
A nivel mental, la Tuono elimina el ruido. Su ligereza es tan extrema que la moto se siente como una extensión de tu sistema nervioso. No hay ese «lag» o retraso que sientes en motos más pesadas. Si piensas en el ápice de la curva, la moto ya está allí.
Esto genera una sensación de omnipotencia técnica: te sientes capaz de corregir una trazada en mitad del giro solo con un leve apoyo en la estribera. Es una moto que te mantiene en el «aquí y ahora».
El diálogo físico: Tacto y Vibración
En las manos: El manillar ancho transmite hasta la última piedrecita del asfalto gracias a la horquilla Kayaba. Es un tacto «masticable», sabes exactamente cuánto agarre le queda al neumático delantero.
En el pecho: Al ser una naked, el viento te golpea de forma honesta. A 120 km/h sientes la presión, recordándote que estás vivo, pero sin las turbulencias molestas de cúpulas mal diseñadas.
En el oído: El calado del cigüeñal a 270º hace que el motor suene a V4 en miniatura. Es un rugido ronco, metálico, que te eriza la piel cada vez que el Quickshifter corta el encendido para meter la siguiente marcha con un «petardazo» seco y glorioso.

El arte de pilotar la Tuono 660 Factory
Pilotar esta moto es un ejercicio de fluidez. No requiere fuerza bruta, requiere finura.
¿Cómo se pilota?
A diferencia de una 1000 cc, donde vas peleando para que la potencia no te desborde, en la Tuono 660 Factory tienes el control.
Entrada en curva: Es su mayor talento. Puedes frenar muy tarde, hasta la cocina, gracias al ABS de inclinación. La moto no tiende a levantarse; se mantiene fiel a la línea.
Paso por curva: Aquí es donde disfrutas de la suspensión Factory. La moto se siente «plantada». No hay flaneos ni movimientos de barco. Es un tiralíneas.
Salida: Al no tener un par motor infinito que destruya el neumático, puedes abrir gas a fondo mucho antes que tus amigos con motos de 200 cv. Mientras ellos pelean con el control de tracción, tú ya estás en la siguiente curva.
El festín de las curvas: Carretera de montaña
Este es su hábitat natural, su «PlayStation» particular. En un puerto de montaña, la Tuono Factory es una asesina de gigantes.
En los garrotes (curvas de 1ª y 2ª): Su corta distancia entre ejes y el manillar ancho te permiten «ratonear» con una facilidad insultante. Puedes tirar la moto con un golpe de cadera y levantarla con un giro de muñeca.
Enlazadas rápidas: Aquí es donde la suspensión Sachs trasera brilla. Los cambios de dirección son instantáneos. No hay inercias que te arrastren hacia el exterior. Es como si la moto pesara la mitad de lo que declara la ficha técnica.
¿Se sufre o se disfruta? Se disfruta hasta el delirio.
El único «sufrimiento» viene si el asfalto está muy roto y llevas los reglajes de suspensión demasiado rígidos (modo circuito), ya que la moto te informará de cada bache directamente en tus riñones. Pero un par de clics en los reguladores y vuelves a la gloria.
¿Cómo se viaja y cómo va en ciudad? (La realidad cruda)
Viajar: Seamos sinceros, si quieres ir de Madrid a los Alpes por autopista, te vas a comprar un buen protector de cuello. Pero si el viaje es por carreteras secundarias, es una delicia. La posición es erguida y el asiento, aunque firme, no es una tabla. El límite lo pone tu resistencia al viento y la capacidad de carga (que es casi nula).
Ciudad: Es la reina de los semáforos. Su agilidad para filtrar entre coches es de 10/10. El motor es elástico y no tose a bajas vueltas, aunque el embrague (si no usas el Quickshifter) puede resultar algo firme tras una hora de tráfico intenso.

El veredicto del piloto: ¿Qué le falta para ser perfecta?
Lo que le sobra: Le sobra «plástico» en la zona del portamatrículas (que todos acabamos quitando).
Le sobra capacidad para meterte en líos; es tan fácil ir rápido que a veces olvidas el velocímetro.
Lo que le falta: Un hueco bajo el asiento donde quepa algo más que un carné de identidad doblado. Un indicador de combustible más preciso (a veces la reserva te da sustos innecesarios).
Esta versión Factory no solo es un ejercicio estético, sino un refinamiento mecánico que eleva la potencia de los 100 cv previos a los 105 cv actuales, mejorando la relación peso/potencia hasta los 1,72 kg/cv.
Nivel de seguridad pasiva: La Tuono 660 Factory 2026 no solo es rápida, es inteligente. Su IMU de 6 ejes monitoriza la inclinación y el cabeceo de la moto 100 veces por segundo. Esto permite que el ABS Cornering evite el bloqueo de ruedas incluso cuando estás «tocando rodilla», y que el Control de Tracción actúe de forma predictiva y no intrusiva. Además, su sistema de luces DRL incluye una función de «luces cuneteras» que iluminan el interior de la curva al inclinar, aumentando drásticamente la visibilidad nocturna.

Resumen y conclusión técnica experta
La Aprilia Tuono 660 Factory 2026 representa el pináculo de las naked de media cilindrada. Mientras otras marcas se centran en aumentar el cubicaje para ganar potencia, Aprilia ha perfeccionado la eficiencia. Con 105 cv y un peso pluma de 181 kg, ofrece una agilidad que las motos de 1000 cc simplemente no pueden replicar en tramos revirados. Es una máquina de precisión quirúrgica, vestida con la mejor electrónica de Noale
ESPECIFICACIONES
Motor y rendimiento
Tipo de motor Bicilíndrico paralelo hacia adelante, 4 tiempos, refrigerado por líquido.
Distribución Doble árbol de levas en cabeza (DOHC), 4 válvulas por cilindro.
Cilindrada 659 cc
Diámetro x Carrera 81 x 63,93 mm
Potencia máxima 105 cv (77 kW) a 10400 rpm
Par motor máximo 70 Nm a 8400 rpm
Alimentación Airbox con toma de aire frontal. 2 cuerpos de mariposa de 48 mm, gestión Ride-by-wire.
Homologación Euro 5+
Transmisión
Caja de cambios: 6 velocidades con sistema Aprilia Quick Shift (AQS) de doble sentido (Up & Down).
Embrague: Multidisco en baño de aceite con sistema antideslizamiento (antirebote).
Transmisión final: Cadena; relación de transmisión corta (16/43) para mayor aceleración.
Parte ciclo (El ADN Factory)
Chasis: Doble viga de aluminio con motor portante. Subchasis desmontable.
Suspensión delantera: Horquilla invertida Öhlins NIX 30 (o Kayaba según región) de 43 mm, totalmente ajustable en precarga, compresión y rebote. Recorrido: 110 mm.
Suspensión trasera: Monoamortiguador Öhlins STX 46 con depósito integrado, totalmente ajustable. Recorrido: 130 mm.
Freno delantero: Doble disco flotante de 320 mm. Pinzas radiales Brembo de 4 pistones. Bomba radial y latiguillos metálicos.
Freno trasero: Disco de 220 mm. Pinza Brembo de 2 pistones.
Neumáticos: Pirelli Diablo Rosso IV (Del: 120/70 ZR 17; Tras: 180/55 ZR 17).
Electrónica (Paquete APRC – 6 ejes)
- ATC: Control de tracción ajustable.
- AWC: Control de caballitos (anti-wheelie).
- AEB: Freno motor ajustable.
- AEM: Mapas de motor (3 fijos para carretera y 2 personalizables para circuito).
- ACC: Control de crucero.
ABS Cornering: Multimapa para frenado seguro en inclinación.
Iluminación: Full LED con luces de giro adaptativas (Cornering Lights).
Dimensiones y pesos
Peso en orden de marcha: 181 kg (gracias a la nueva batería de litio).
Capacidad del depósito: 15 litros (incluye 4L de reserva).
Altura del asiento: 820 mm
Distancia entre ejes: 1370 mm
¡Quema el asfalto y no tu vida, nos vemos en el ápice!
By MAYAM
Equipo de DirectoMotor















