Si has estado viviendo bajo una piedra (o en un garaje sin WiFi), quizá no te hayas enterado: Voge ha soltado una bomba. La Voge 900 DSX no es solo una moto china; es una moto con «apellido» bávaro, corazón de atleta y un precio que hace que tu cuenta bancaria deje de llorar.
¿Es realmente la alternativa definitiva a las vacas sagradas del Trail? Vamos a destriparla.

El «Secreto» bajo el carenado
Para entender esta moto, hay que entender el árbol genealógico. Loncin (la matriz de Voge) fabrica los motores de la serie F de BMW. Así que, cuando abres gas en la 900 DSX, lo que escuchas es, básicamente, un motor diseñado en Múnich, pero con pasaporte de Chongqing. Es tecnología paralelo-bicilíndrica con calado a 270°, lo que le da ese sonido y entrega de par similar a un V-Twin.
Novedades técnicas: Mucho más que «Full Equipe»
Voge no ha escatimado. Olvídate de pagar extras por los puños calefactables o el radar de ángulo muerto. Aquí viene todo de serie:
- Quickshifter bidireccional (para creerte piloto de MotoGP sin tocar el embrague).
- Radar de ángulo muerto (LCA): Un LED en el retrovisor te avisa si un coche quiere «saludarte» más de la cuenta.
- Cámara frontal HD: Para grabar tus rutas (o las imprudencias de los demás).
Estructura y corazón: ¿Cómo es este bicho? ¿Cómo es?
Imponente. Tiene esa estética «Adventure» que tanto nos gusta: alta, musculosa, con llantas de radios (tubeless, ¡gracias!) y defensas de serie que dicen «llévame al fin del mundo, pero por lo marrón».
¿A quién va dirigida?
Al motero inteligente (o tacaño con criterio). A ese que quiere hacer rutas de 500 km, meterse por pistas y fardar en la terraza del puerto sin tener que pedir una segunda hipoteca.

Rivales directas
Se mira de tú a tú con la BMW F 900 GS, la Triumph Tiger 900 y la Transalp 750. La diferencia es que, con lo que te ahorras en la Voge, te da para la gasolina de los próximos tres años y un viaje a Cabo Norte.
El motor: El alma de la fiesta
Hablamos de un bloque de 895 cc que rinde 95 cv a 8250 rpm. Tiene el carácter justo: dócil abajo para no matarte al salir del garaje, pero con una estirada final que te pone los pelos de punta.
Chasis, suspensiones y frenos
Chasis: Multitubular de acero, rígido y noble.
Suspensiones: KYB (Kayaba) regulables. Oro puro para filtrar baches.
Frenos: Brembo con doble disco delantero. Si aprietas fuerte, se detiene el tiempo (y la moto también).
Neumáticos: Pirelli Scorpion Rally STR. El equilibrio perfecto entre «parezco un aventurero» y «tengo agarre en asfalto húmedo».

Ergonomía: El triángulo de las Bermudas (donde desaparece el cansancio)
La posición de pilotaje es clásica Trail. El triángulo formado por el manillar ancho, el asiento a 825 mm y las estriberas permite llevar la espalda recta.
- Sentado: Vas como en el sofá de tu casa.
- De pie (Off-road): El depósito es estrecho, permitiendo un control total con las rodillas.
Dinámica: ¿Diversión o sufrimiento?
En ciudad: La «ballena» ágil
Pese a sus 215 kg en seco, se mueve con soltura. El ángulo de giro es generoso, aunque el calor del motor en verano te recordará que llevas casi 100 cv entre las piernas.
En carretera: Curvas y Rock & Roll
Aquí es donde la DSX brilla. Entra en curva con una facilidad pasmosa gracias a la llanta delantera de 21 pulgadas (que no te engañe el tamaño, es muy ágil). ¿Es estable? Como una roca. ¿Frena con contundencia? Sí, el tacto Brembo es exquisito, sin desfallecimientos.
Off-Road: Barro con clase
No es una enduro, pero se defiende. Las suspensiones absorben bien los impactos sin escupirte (rebote controlado). Eso sí, recuerda desconectar el ABS trasero si no quieres acabar en el fondo de un barranco.

Electrónica: Tecnología para torpes y expertos
Pantalla TFT de 7″ con conectividad total, navegación «turn by turn» y cuatro modos de motor (Rain, Eco, Sport y Off-road). El control de tracción es algo intrusivo en modo Sport, pero nada que te arruine el domingo.
Pros y Contras
Pros:
- Relación equipamiento/precio imbatible.
- Motor con ADN BMW probado y fiable.
- Componentes de primera (Brembo, KYB, Pirelli).
Contras:
- El peso se nota en maniobras en parado.
- La cúpula es algo baja para pilotos de más de 1,85 m.
- El Quickshifter a bajas vueltas es algo «tosco».
Fiabilidad y costes: ¿Se romperá a los dos días?
Rotundamente no. El motor está más que probado en la plataforma alemana.
Mantenimiento: Intervalos cada 10000 km.
Consumo: Unos 4,5 – 5 L/100 km. Con su depósito de 17L, tienes autonomía para cruzar media España sin sudar.
Calidad de envejecimiento: Los plásticos y ajustes han mejorado un 200% respecto a modelos anteriores de la marca.🎙

Opinión subjetiva: ¿Te la comprarías?
¿Sí? ¡Sin duda! Si buscas una moto que lo haga todo bien, que esté cargada de chuches tecnológicas y no quieras pagar «marca», es la compra maestra de 2024-2025.
¿No? Solo si sufres de «marquitis» aguda y necesitas el logo de la hélice o el ala dorada para sentirte realizado los domingos en la Cruz Verde.
Recomendación de compra:
Ve al concesionario, pruébala y, cuando te digan el precio final, intenta que no se te caiga la mandíbula al suelo.
Resumen técnico experto
La Voge 900 DSX representa la madurez de la industria asiática. Es una moto equilibrada, con una seguridad pasiva envidiable (gracias al radar y los frenos de calidad) y una parte ciclo que permite rodar a fuego con una confianza que asusta.
No es solo una opción barata; es, técnicamente, una opción lógica.

Psicología del pilotaje: ¿Qué sientes al mando de la DSX?
Pilotar la Voge 900 DSX es, ante todo, un ejercicio de liberación mental. Existe un prejuicio invisible cuando te subes a una moto de origen asiático, pero a los cinco minutos, ese prejuicio se disuelve.
La sensación de control: Al sentarte, el manillar ancho te da una postura de «dominio». Te sientes alto, protegido por el depósito y las defensas. Mentalmente, pasas del modo «ahorro» al modo «explorador».
La confianza del «Click»: El sonido del cambio al meter primera es sólido. No hay vacilaciones. Físicamente, notas una moto estrecha en la zona de las rodillas, lo que te da una conexión directa con el chasis. No vas «sobre» la moto, vas «dentro» de ella.
El asfalto: Entre el placer y la adrenalina
En ciudad: Supervivencia con estilo
Manejar la DSX entre coches es como llevar un guante de seda. Físicamente, agradeces la suavidad del embrague anti-rebote. Mentalmente, el radar de ángulo muerto te quita una carga de estrés brutal; ese destello naranja en el retrovisor es como tener un copiloto que nunca se duerme. Te sientes ágil, aunque el calor del motor en los semáforos te recuerda que llevas una bestia de 900 cc debajo.

Carretera de curvas: «Rodar a fuego»
Cuando el asfalto se retuerce, la DSX se transforma.
Entrada en curva: Es telepática. A pesar de la llanta de 21″, la moto no se resiste. Sientes cómo el neumático Pirelli Scorpion Rally STR muerde el asfalto con una nobleza que te invita a tumbar un grado más en cada giro.
La salida: Al abrir gas a fondo, el calado a 270° del motor te regala una vibración orgánica, un rugido que sube por el asiento y te eriza la piel. No es una vibración molesta, es el pulso de la máquina.
Frenada: La presión en la maneta Brembo es progresiva. Sientes cómo la horquilla KYB se hunde de forma controlada, dándote un aplomo que te permite corregir la trayectoria incluso en plena curva. ¿Disfrutas o sufres? Disfrutas como un niño, porque la moto te hace parecer mejor piloto de lo que eres.
Off-Road: El despertar del instinto
Cuando dejas atrás el asfalto, la mentalidad cambia al modo supervivencia y diversión.
De pie sobre las estriberas: La ergonomía es perfecta. Tus rodillas abrazan el depósito de forma natural. Sientes el equilibrio de masas; la moto no se siente «cabezona».
Tracción: En pistas rápidas, la sensación de derrape controlado es adictiva. El motor tiene tanto par abajo que puedes ir en una marcha más alta de lo normal, dejando que la suspensión KYB trabaje.
Absorción vs Rebote: Aquí no hay «efecto muelle» barato. La suspensión absorbe las irregularidades, las rocas y las raíces, manteniendo la rueda pegada al suelo. Mentalmente, dejas de mirar cada piedra con miedo y empiezas a buscar el siguiente salto.

El veredicto del piloto: Lo que sobra y lo que falta
¿Qué le falta para ser perfecta?
- Una cúpula más alta: Si vas a viajar a ritmo de «autobahn», el ruido del viento en el casco acaba cansando mentalmente después de 300 km.
- Refinamiento en el Quickshifter: A veces, entre 2ª y 3ª a bajas vueltas, el cambio se siente algo seco, rompiendo momentáneamente la fluidez del pilotaje.
¿Qué le sobra?
- Complejos: Le sobra capacidad para humillar a motos que cuestan 6000 € más. Le sobra equipamiento que otras marcas te cobran como si fueran joyas de la corona.
Conclusión: El sentimiento final
Terminas la ruta, apagas el motor y te quedas mirándola mientras el escape hace el típico «clinc-clinc» de enfriarse. La sensación física es de un cansancio gratificante, no de agotamiento por pelear con la moto. Mentalmente, sientes la satisfacción de haber hecho la compra inteligente.
Es una moto que no solo te lleva de A a B, sino que te conecta con el paisaje y te pide guerra cuando el terreno se pone difícil. Es, en esencia, libertad mecánica sin sobreprecio.
Comentario técnico de DirectoMotor:
Es fascinante ver cómo Voge ha logrado empaquetar un motor de origen BMW con suspensiones KYB y frenos Brembo por un precio que rompe el mercado. La clave técnica de esta moto no es solo la potencia, sino su geometría, que gracias a esos 1580 mm de batalla ofrece un aplomo en carretera envidiable para una moto con llanta de 21″.
ESPECIFICACIONES
Motor y transmisión: El corazón de la bestia tiene genes bávaros y una puesta a punto diseñada para el empuje constante.
Tipo de motor: Bicilíndrico en línea, 4 tiempos, refrigeración líquida.
Distribución: Doble árbol de levas en cabeza (DOHC) y 4 válvulas por cilindro.
Cilindrada exacta: 895 cc.
Diámetro x Carrera: 86 x 77 mm.
Relación de compresión: 13,1:1.
Potencia máxima: 95 cv (70 kW) a 8250 rpm (Disponible versión limitada para carnet A2).
Par motor máximo: 95 Nm a 6250 rpm.
Alimentación: Inyección electrónica EFI (Bosch).
Embrague: Multidisco en baño de aceite con sistema antirrebote.
Caja de cambios: 6 velocidades con Quickshifter (Up & Down) de serie.
Parte ciclo: Donde la DSX demuestra que no solo es «postureo», sino que monta componentes de primera línea.
Chasis: Perimetral de acero laminado en frío con subchasis trasero desmontable.
Suspensión delantera: Horquilla invertida KYB de 43 mm, regulable en precarga, extensión y compresión (194 mm de recorrido).
Suspensión trasera: Monoamortiguador KYB con sistema de bieletas, regulable en precarga y extensión (198 mm de recorrido).
Freno delantero: Doble disco flotante de 305 mm con pinzas Brembo de doble pistón y bomba radial.
Freno trasero: Disco simple de 265 mm con pinza Brembo de pistón simple.
ABS: Sistema Bosch de doble canal (desconectable y con función Cornering ABS).
Neumático delantero: Pirelli Scorpion Rally STR 90/90-21 (Llantas de radios tubeless).
Neumático trasero: Pirelli Scorpion Rally STR 150/70-17 (Llantas de radios tubeless).
Dimensiones y capacidades
Longitud x Anchura x Altura: 2325 \ 940 \ 1420 mm.
Distancia entre ejes: 1580 mm.
Altura del asiento: 825 mm (accesible para la mayoría de tallas).
Distancia libre al suelo: 190 mm.
Peso en seco: 215 kg (Aprox. 238 kg en orden de marcha con llenos).
Capacidad del depósito: 17 litros
Electrónica y equipamiento (De serie): Lo que la competencia te cobra como extra, Voge te lo da de «bienvenida».
Iluminación: Full LED con faros auxiliares antiniebla integrados.
Instrumentación: Pantalla TFT de 7″ a color con conectividad Bluetooth y navegación por mirroring.
Modos de motor: 4 niveles (Eco, Rain, Sport y Off-road/Enduro).
Seguridad activa: Radar de ángulo muerto (LCA), Control de tracción (TCS), Control de crucero (CCS).
Confort: Puños y asiento del piloto calefactables, tomas USB y de$12V.
Extras: Cámara frontal HD 1080p integrada, monitorización de presión de neumáticos (TPMS), arranque Keyless.
Consumo y prestaciones
Consumo homologado: 4,2 – 4,9 L/100 km.
Autonomía estimada: +340 km.
Velocidad máxima: 200 km/h (limitada electrónicamente).
¡V’s y buenas rutas! Gassss
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor















