Bienvenidos, apasionados del asfalto. Soy MAYAM, y hoy en Directomotor.com no os traigo una simple reseña, sino una disección quirúrgica. Nos hemos subido a la Triumph Trident 660 2025, pero ya hemos visto la última versión 2026. ¿Es la reina de las naked de media cilindrada o simplemente tiene un buen peluquero en Hinckley? Vamos a descubrirlo antes de que se enfríen los neumáticos.

- 1. Bloque técnico dinámico: ADN de tres cilindros
La Trident 2026 no es una revolución estética, pero bajo esa piel de «niño bueno» hay cambios que muerden. El equilibrio entre su agilidad de bicicleta y el empuje de su motor triple la convierten en una herramienta de precisión, por lo menos en esta versión 2025. Si buscas una moto que se mueva como un peso pluma, pero pegue como un peso medio, este bloque motor es tu respuesta.
- 2. ¿Cómo es esta criatura? (La Radiografía)
La Trident es minimalista, compacta y musculosa. Es esa moto que aparcas y te obliga a mirar atrás tres veces antes de entrar a casa.
¿A quién va dirigida? Al motorista que tiene criterio. Sirve para el que debuta con el A2 (limitada) y para el «perro viejo» que está harto de motos de 200 kg que solo sirven para sudar en las maniobras.
Rivales directas: La Yamaha MT-07 (la gamberra), la Kawasaki Z650 (la equilibrada) y la Honda CB650R (la fina de cuatro cilindros). La Trident se sitúa justo en medio: más carácter que la japo media, pero más usable que una deportiva pura.
- 3. El Corazón y el esqueleto: Motor, chasis y suspensiones
El motor: La melodía del «Triple»
Hablamos de un tricilíndrico de 660 cc que entrega 81 cv a 10250 rpm. Lo mejor no es la cifra, es cómo la entrega. Tienes par abajo como una bi, y estirada arriba como una tetra. Es el «chicle» de los motores: estira y estira sin vibraciones molestas.
Chasis y suspensiones: Rigidez con clase
El chasis es un tubular de acero. Noble y predecible. Las suspensiones Showa (horquilla SFF-BP de 41 mm) han recibido un revalvulado para 2026. ¿El resultado? En ciudad es una alfombra, y en carretera no flanea a menos que vayas buscando el límite físico de la gravedad.
Frenos y neumáticos: Mordiente y Grip
Monta pinzas Nissin de dos pistones. ¿Suficiente? Sí. ¿Contundente? Podría serlo más, pero para sus 189 kg en orden de marcha, frena donde pones el ojo. De serie calza los Michelin Road 5/6, una apuesta segura para los que no quieren sorpresas cuando el asfalto está frío o húmedo.

- 4. Ergonomía: El triángulo de la felicidad
La posición es neutra. El triángulo asiento-manillar-estriberas está diseñado para que no parezcas un jockey de carreras ni un abuelo en un sofá. El asiento a 805 mm permite que cualquiera toque suelo sin hacer ballet, y el manillar ancho te da un control total sobre el tren delantero.
- 5. Dinámica: ¿Héroe o Villana?
Ciudad: Es un «scooter» con esteroides. Gira en un suspiro y el motor es tan elástico que puedes ir en 3ª casi desde parado.
Carretera (¿Divertida o sufres?): Diversión pura. En puertos de montaña es donde humillas a motos de 1000 cc que no pueden meter tanto paso por curva. No sufres, disfrutas cada reducción con el Quickshifter (ahora de serie y más fino en 2026).
Rodar «a fuego»: Aquí la moto es estable, pero la suspensión trasera te avisará si te pasas de optimista. La entrada en curva es eléctrica: miras el ápice y la moto ya está allí.
- 6. Innovaciones técnicas y electrónica para 2026
La gran novedad es la IMU de 6 ejes. Ahora el ABS y el Control de Tracción son «Cornering». Puedes frenar inclinado con la seguridad de que una supercomputadora británica está evitando que te vayas a recoger flores a la cuneta. La pantalla TFT ahora es más brillante y se conecta a tu móvil para que el GPS te guíe (o para que ignores las llamadas de tu jefe).
- 7. Opinión (MAYAM)
«Como experto, os diré que la Trident 660 es una ‘maestra de escuela’. Te enseña a trazar bien porque su chasis perdona errores, pero no te aburre. Para rodar a fuego, requiere decisión en el tren delantero; si confías en ella, el aplomo es sorprendente para una moto de su precio. Lo que más me gusta es la transición del gas: sin tirones, pura seda.»

- 8. Pros, contras y fiabilidad
Pros: Motor único en su clase, estética atemporal, intervalos de mantenimiento cada 16000 km (tu cartera lo agradecerá).
Contras: Protección aerodinámica inexistente (prepárate para muscular el cuello), el freno trasero es algo esponjoso.
Fiabilidad: Mecánica muy probada. No se conocen campañas graves, y el envejecimiento de los materiales (pintura y plásticos) es superior a la media japonesa.
Consumo: Unos 4,5 l/100 km. Con 14 litros de depósito, tienes para unos 300 km de libertad.
- 9. ¿Te la comprarías?
SÍ: Si quieres una moto «para todo», que sea bonita, que no gaste como un barco y que te saque una sonrisa cada vez que abras gas.
NO: Si mides 1,90 m (te verás como un oso en un triciclo) o si tu idea de fin de semana es cruzar Europa por autopista a 150 km/h.
- 10. Resumen y conclusión técnica
La Triumph Trident 660 2026 es la compra inteligente. Ha madurado con la electrónica de sus hermanas mayores (Street Triple) pero manteniendo esa facilidad de uso que la hizo famosa. Es estable, frena con dignidad y suena como los ángeles… si los ángeles usaran cuero y quemaran gasolina.
Recomendación de compra: Si buscas equilibrio, no mires más. Es la moto que te hace sentir mejor piloto de lo que eres.

- Prueba a fondo
Para este bloque, vamos a entrar en la zona roja del cuentavueltas. Olvida los folletos comerciales; aquí hablamos de lo que sucede cuando dejas de ser un usuario y te conviertes en un piloto. En Directomotor.com, hemos llevado la Triumph Trident 660 al límite de su zona de confort para ver si se descompone o si mantiene el tipo británico.
- El «Flow» Triple: Cuando la moto y el asfalto se hacen uno
Rodar «a flow» con la Trident no es ir despacio; es ir fluido. Es esa sensación mágica donde no peleas con el manillar. He sentido una conexión orgánica entre el puño del gas y la rueda trasera que pocas motos de esta cilindrada ofrecen.
Al entrar en ese estado de trance en una carretera de curvas enlazadas, la experiencia es casi telepática. La moto es tan estrecha entre las piernas que parece que estés esquiando sobre el asfalto. El sonido del tres cilindros, ese silbido mecánico mezclado con un gruñido gutural al abrir gas desde 4000 rpm, crea una banda sonora que te empuja a no querer frenar nunca. Es una experiencia mental de libertad absoluta y una física de agilidad extrema.

- Prueba bajo exigencia: ¿Qué pasa cuando rodamos «A Fuego»?
Cuando decides que el modo rapidillo se queda corto y pasas al modo rápido y serio para buscarle las cosquillas, la Trident 2026 saca las uñas. Aquí te detallo mis sensaciones como experto tras una jornada de «maltrato» controlado:
- 1. Entrada en curva y aplomo: ¿Tira la toalla?
Bajo máxima exigencia, la entrada en curva es fulgurante. Al tirar la moto al ápice con decisión, la horquilla Showa SFF-BP aguanta el tipo. He sentido que, a diferencia de la competencia japonesa más blanda, la Trident no se «amontona» en frenadas fuertes.
Sensación: Una firmeza que te da confianza para entrar más rápido de lo que dicta la lógica. El aplomo en mitad de la curva es notable, permitiéndote corregir la trazada si te encuentras un bache inesperado sin que la moto salte como un caballo desbocado.
- 2. El Quickshifter: Tu mejor aliado en el combate
Subiendo marchas a 10000 rpm, el sistema de cambio rápido es una delicia. No hay tirones, solo una sucesión infinita de empuje. Al reducir «a cuchillo» antes de un garrote, el embrague antirrebote evita cualquier bloqueo de la rueda trasera, permitiéndote concentrarte solo en la trazada.
- 3. ¿Es estable o rebota?
Aquí está el punto crítico. Si pesas más de 85 kg y vas a ritmo de circuito, notarás que el amortiguador trasero empieza a pedir la hora. En asfalto rizado a ritmo muy alto, la trasera puede sentirse algo seca, comunicándote que has llegado al límite del compromiso entre confort y deportividad. No llega a rebotar de forma peligrosa, pero te recuerda que no es una Street Triple RS.

- 4. Frenada al límite
He buscado el desfallecimiento de los frenos tras 20 minutos de curvas intensas. Las pinzas Nissin mantienen un tacto constante, aunque para detenerla «en un palmo» necesitas aplicar fuerza con dos dedos bien entrenados. El ABS Cornering de la IMU de 6 ejes es un ángel de la guarda: en una ocasión forcé la frenada con la moto inclinada y la electrónica recolocó la trayectoria sin el clásico «sustito» de levantarse de golpe.
- Sentimientos físicos y mentales del piloto
Físicamente: Terminas la jornada menos cansado de lo esperado. La ergonomía no te castiga las muñecas, lo que te permite estar más lúcido para pilotar con precisión. Sientes la vibración justa en las estriberas para saber que hay vida en el motor, pero sin que se te duerman los pies.
Mentalmente: Te genera una seguridad adictiva. Es una moto que no te asusta, lo que irónicamente te hace ir más rápido que con una 1000 cc donde vas «peleando» por no salir volando. La sensación mental es de control total.
- Veredicto de uso rápido
¿Se puede rodar a fuego con ella? Rotundamente sí. ¿Es la herramienta definitiva para circuito? No, pero para humillar a quemadillos en tu carretera de montaña favorita mientras mantienes la elegancia, no tiene rival. La experiencia ha sido un equilibrio perfecto entre la diversión gamberra y la finura técnica.
¡Doma el asfalto, siente el triple y que no te pillen los radares!
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor















