KTM 890 SMT 2026: Radiografía brutal a un híbrido que desafía la física (y la paciencia de tu bolsillo)
Analizamos a fondo la KTM 890 SMT 2026. Chasis, motor LC8c, electrónica y la verdad sobre su polivalencia asfáltica. ¿Evolución real o maquillaje estético? Descúbrelo sin filtros.

- De motero a motero
Mírala bien. La marca austríaca nos vuelve a vender las siglas SMT (Supermoto Touring) como el Santo Grial de las dos ruedas. Te prometen que puedes ir al circuito por la mañana y cruzarte el continente por la tarde con maletas rígidas. Pero aquí no nos chupamos el dedo ni nos dejamos deslumbrar por el naranja chillón.
Escribir sobre motos, igual que trazarse un puerto de montaña de primera categoría, exige un ritmo fluido, constante y cargado de argumentos incontestables. No sirve de nada dar golpes de gas espasmódicos ni buscar la destrucción por el simple hecho de llamar la atención. La verdadera agresividad editorial es la honestidad brutal respaldada por los kilómetros y las cicatrices del asfalto.
¿Es esta 890 SMT una verdadera revolución en su parte ciclo o simplemente un lavado de cara con tres adhesivos nuevos para mantener la línea de producción caliente? Vamos a desmontarla tornillo a tornillo, alejados de los catálogos idílicos de prensa, para decirte exactamente qué te vas a llevar al garaje.

- ¿Evolución ciclo o lavado de cara estético?
A primera vista, el juego de Mattighofen es peligroso. Han tomado la plataforma de la Adventure, le han calzado llantas de 17 pulgadas en ambos trenes y han recortado suspensiones. Para el ojo inexperto, parece un «corta y pega» de manual para ahorrar costes de desarrollo. Sin embargo, cuando profundizas en las geometrías, la cosa cambia y se pone seria.
No estamos ante un simple maquillaje. El reposicionamiento del depósito de combustible (más bajo y adelantado que en la versión puramente campera) altera por completo el centro de gravedad. La tija de dirección cuenta con un avance modificado para ganar esa agilidad endemoniada que esperas de una supermotard, pero manteniendo la estabilidad en recta cuando el velocímetro digital supera los tres dígitos en autopista.
¿La revolución es total? Tampoco nos pasemos de optimistas. El motor sigue siendo el conocido bicilíndrico en paralelo que ya conocemos al dedillo, refinado, sí, pero sin mutaciones genéticas drásticas. La evolución real se esconde en los sutiles ajustes hidráulicos y en cómo la electrónica digiere ahora la transferencia de masas en las frenadas más salvajes.
- Que cambia y por qué importa
El diablo está en los detalles técnicos. El chasis de acero al cromo-molibdeno recibe sutiles refuerzos en la zona del pivote del basculante para soportar las fuerzas laterales que generan los neumáticos de carretera puros al límite de su inclinación. Esto importa, y mucho, porque evita las flexiones parásitas que solían descomponer la trayectoria en las versiones previas cuando abrías gas a fondo a la salida de un viraje cerrado.
El escape ha sido rediseñado internamente no solo para cumplir con las normativas medioambientales más asfixiantes, sino para optimizar el llenado del motor en la zona media del cuentarrevoluciones, justo entre las 4500 y las 7000 vueltas. En la práctica, esto significa que la respuesta al acelerador es inmediata, predecible y contundente, eliminando ese molesto vacío que obligaba a jugar en exceso con el embrague en carreteras reviradas.

Frente a sus rivales: El cuerpo a cuerpo
Para entender dónde se sitúa la austriaca, hay que medirla con las armas adecuadas en la mano. Ponemos las cartas sobre la mesa frente a la Ducati Multistrada V2 y la Yamaha Tracer 9 GT+.
| Parámetro Técnico | KTM 890 SMT | Ducati Multistrada V2 | Yamaha Tracer 9 GT+ |
| Enfoque dinámico | Supermoto armada para viajar | Rutera asfáltica premium | Sport-turismo tecnológica |
| Carácter del motor | Explosivo y reactivo abajo | Progresivo y elástico arriba | Lineal, lleno en todo régimen |
| Agilidad en curva | Extrema, tacto de rueda delantera | Noble pero requiere anticipación | Ágil, pero condicionada por su longitud |
| Complejidad de menús | Intermedia, modo Track directo | Alta, configuración farragosa | Muy alta, exceso de submenús |
La Ducati ofrece un tacto de suspensiones más burgués y un motor que enamora en la zona alta, pero en el cuerpo a cuerpo en un puerto ratonero, el peso del tren delantero de la italiana se nota lento en comparación con la agilidad eléctrica de la KTM. Por su parte, la Yamaha es un portento tecnológico con su control de crucero por radar, pero carece de la mala leche y de la conexión tan pura que ofrece la 890 SMT entre el puño derecho y la rueda trasera.
- Veredicto de MAYAM
¿Cómo es?
Físicamente es una moto compacta, angulosa, con esa mirada de mantis religiosa tan propia de la firma. No busca ser elegante ni señorial; su estética es una declaración de intenciones que te incita a buscar el límite en cada apoyo.
¿A quién va dirigida?
Para el motorista maduro, quemado de mil batallas, que ya no quiere romperse las muñecas en una deportiva pura pero que se niega en rotundo a conducir un transatlántico aburrido de doscientos cincuenta kilos. Es para quien valora la ligereza por encima de las apariencias.
Motor
El bloque LC8c de 889 centímetros cúbicos es una delicia de compacidad. Sube de vueltas con una alegría inusitada y emite un ronquido mecánico que te pone los pelos de punta. Su entrega de par es tan directa que obliga a tenerle respeto si decides desconectar las niñeras electrónicas.
Chasis
Una obra de arte tubular. Transmite una cantidad de información brutal al piloto. Sabes exactamente cuánta adherencia le queda al neumático delantero a través de tus manos, algo crucial para mantener un ritmo fluido y constante sin sobresaltos.

Suspensiones
Firmadas por WP, la horquilla APEX de 43 milímetros y el amortiguador trasero trabajan con un tarado firmemente asfáltico. Copian el terreno con precisión milimétrica, aunque penalizan el confort si el asfalto está muy roto o degradado.
Frenos
Pinzas de cuatro pistones de la propia marca (fabricadas por J.Juan) que muerden discos de 300 milímetros. La potencia es descomunal, aunque el tacto inicial de la bomba radial podría ser un punto más dosificable para evitar hundimientos bruscos en la entrada de la curva.
Neumáticos
Monta de origen gomas de perfil netamente deportivo en medidas 120/70-17 delante y 180/55-17 detrás. Una elección lógica que subraya que el hábitat natural de esta máquina es el asfalto negro y limpio.
- Ergonomía: ¿Sofá de casa o potro de tortura?
La posición de pilotaje en la 890 SMT es peculiar. El manillar es ancho y queda elevado, situándote muy encima de la rueda delantera, en una postura clásica de supermotard que te otorga un control absoluto. El triángulo formado por el asiento, las estriberas y las manos no es especialmente cansado para las piernas, ya que las rodillas no van excesivamente flexionadas.
Sin embargo, el mullido del asiento es tirando a espartano. Tras dos horas de ruta ininterrumpida, las posaderas empiezan a pasar factura y te recordarán que la «T» de Touring tiene ciertos límites. Además, la protección aerodinámica de serie es meramente testimonial; la pequeña cúpula desvía el aire del pecho, pero deja los hombros y el casco completamente expuestos a las turbulencias a alta velocidad. Es un aspecto claramente mejorable si pretendes acumular kilómetros en autopista.

- Dinámica estimada por MAYAM y Equipo de @DirectoMotor.com
(Valoración técnica por apreciación geométrica y cinemática previa a la prueba dinámica en carretera)
Ciudad
Un juguete diabólico entre el tráfico urbano. Al ser estrecha y contar con un ángulo de giro generoso, pasa por donde otras GT se quedan atascadas. El único inconveniente es la altura del asiento y el calor que desprende el escape en los semáforos veraniegos.
Carretera
Aquí es donde ocurre la magia. El piloto debe tener muy claro que esta moto se pilota con el cuerpo y la mirada. La satisfacción que recibirás a cambio será una entrada en curva instantánea, sin inercias, permitiéndote corregir la trayectoria en pleno apoyo con una facilidad pasmosa. Mantiene el ritmo de forma imperturbable.
Para rodar a fuego
Es su droga particular. Cuando configuras el modo más deportivo, la respuesta de la zaga trasera al abrir gas te catapulta hacia la siguiente curva con una tracción insultante. El tren delantero se aligera con gracia, pero sin perder la compostura, ofreciendo sensaciones de pilotaje puras.

- Innovaciones técnicas y electrónica: El salvavidas digital
En DirectoMotor siempre defenderemos la tecnología punta y las ayudas electrónicas de última hornada cuando actúan como verdaderos salvavidas en la carretera. La plataforma de medición inercial de seis ejes que incorpora este modelo gestiona el control de tracción y el ABS en curva de manera soberbia, interviniendo de forma casi imperceptible para salvarte de un desastre ante un parche de humedad inesperado.
¡Ojo al dato!
Aplaudimos la seguridad activa, pero criticamos con dureza cuando las marcas sacrifican la atención del piloto introduciendo menús interactivos complejos que parecen diseñados por un programador de videojuegos de quince años.
Lamentablemente, para cambiar ciertos parámetros en la pantalla TFT de la 890 SMT tienes que navegar por submenús farragosos con las piñas del manillar, una maniobra que penaliza de forma alarmante la atención en marcha. Menos pantallas de colores y más accesos directos analógicos para lo que de verdad importa mientras rodamos.
- Pros y contras
A favor: Agilidad de referencia en su categoría, electrónica de seguridad de última generación y un motor con un carácter desbordante.
En contra: Asiento duro para largas distancias, protección aerodinámica deficiente y menús de la instrumentación innecesariamente complicados.

- Críticas y problemas detectados por los usuarios
La comunidad de propietarios y usuarios de la plataforma 890 no se muerde la lengua, y nosotros tampoco. El punto más criticado históricamente es el tacto inicial del cambio de marchas Quickshifter+, que en ocasiones se muestra tosco o encuentra «puntos muertos» falsos entre la cuarta y la quinta velocidad si no se acciona con total decisión.
Asimismo, se reportan quejas sobre el sellado de la pantalla TFT, que en condiciones de lluvia extrema o lavado a presión tiende a acumular cierta condensación interna que dificulta la lectura de los datos dinámicos.
Fiabilidad mecánica, estructural y costes
El propulsor LC8c ha superado ya las crisis de juventud de sus primeras series. Las campañas de revisión iniciales relacionadas con los árboles de levas y la estanqueidad de las juntas de la tapa de balancines han sido corregidas en las cadenas de montaje actuales. Estructuralmente, el chasis es una roca que envejece con dignidad si se respetan los pares de apriete de fábrica.
El consumo medio homologado se sitúa en unos contenidos 4,5 litros a los 100 kilómetros, lo que con su depósito de 15,8 litros nos otorga una autonomía teórica que ronda los 350 kilómetros. Los costes de mantenimiento se mantienen en la media del segmento premium, aunque el precio del software opcional (como el paquete Tech Pack) sigue pareciéndonos un peaje abusivo para el cliente.
Nivel de seguridad pasiva: Alto, gracias al diseño del chasis perimetral que protege las zonas vitales del motor en caso de arrastrón y a unas ópticas Full LED con una dispersión lumínica nocturna sobresaliente.

¿Te la comprarías? ¿Por qué?
Sí, ¿Por qué?
Me la compraría sin dudarlo si busco las sensaciones más puras del mercado asfáltico en un formato ligero. Si mi prioridad absoluta es devorar curvas los fines de semana con la precisión de un bisturí y valoro un conjunto que pese menos de doscientos kilos en orden de marcha.
No, ¿Por qué?
No la compraría si mis viajes habituales implican largas jornadas de autopista con pasajero y equipaje hasta los topes. Para ese menester existen opciones con mayor protección aerodinámica, asientos mullidos de gel y un tarado de suspensiones mucho más benévolo con las vértebras.

- Resumen de MAYAM y conclusión técnica
La KTM 890 SMT 2026 demuestra que el peso mínimo y la correcta geometría ciclo siempre ganarán la partida a la fuerza bruta y a los motores de doscientos caballos en las carreteras del mundo real. No es una moto perfecta, ni pretende agradar a todo el mundo con falsos refinamientos burgueses. Su dinámica es reactiva, precisa y sumamente gratificante para el piloto que sabe lo que hace y que busca un ritmo fluido y limpio sin necesidad de pelearse físicamente con la máquina en cada viraje. Es, en esencia, la física aplicada a la diversión pura sobre el asfalto.
ESPECIFICACIONES
Cilindrada: 889 cc
Motor: Bicilíndrico en paralelo de 4 tiempos con 8 válvulas y doble árbol de levas
Potencia: 105 cv a 8000 rpm
Par motor: 100 Nm a 6500 rpm
Alimentación: Inyección electrónica de combustible con cuerpo de mariposa de 46 milímetros
Caja de cambios: 6 velocidades con embrague antirrebote de accionamiento por cable
Chasis: Estructura tubular de acero al cromo-molibdeno con el motor como elemento portante
Suspensión delantera: Horquilla invertida WP APEX con barras de 43 milímetros y recorrido de 180 milímetros
Suspensión trasera: Monoamortiguador WP APEX con sistema de bieletas y recorrido de 180 milímetros
Freno delantero: Doble disco flotante de 300 milímetros con pinzas radiales de 4 pistones
Freno trasero: Monodisco de 260 milímetros con pinza flotante de 2 pistones
Capacidad del depósito: 15,8 litros
Peso en seco: 194 kilogramos
¡Trazad fino, mantened el ritmo y que el asfalto os acompañe siempre! ¡Nos vemos en las curvas!
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor
Ex-piloto de resistencia y velocidad en circuitos asfálticos, forjado en el barro del motocross y los tramos cronometrados de rallies, instructor técnico de conducción segura, probador incansable de novedades mecánicas y explorador de rutas perdidas en el mapa. Mi vida se mide en revoluciones por minuto.















