Presentada oficialmente en el EICMA 2024 como prototipo y con su lanzamiento comercial fijado para inicios de 2026, la nueva Kawasaki KLE 500 no es solo una actualización, sino un modelo completamente nuevo que recupera las siglas que hicieron historia entre los años 90 y principios de los 2000. Esta moto llega para llenar el hueco entre la urbana Versys 650 y la más extrema KLR 650 (que no se vende en Europa), posicionándose como una trail auténtica, ligera y con un marcado enfoque «Rally» para el carnet A2.

Diseño y ergonomía: Espíritu rally
La estética es, posiblemente, su mayor reclamo. Kawasaki ha abandonado las líneas asfálticas de la saga Versys para abrazar un diseño inspirado en las motos del Dakar.
Estética: Carrocería minimalista, frontal alto con óptica LED vertical y un guardabarros delantero elevado. La versión SE (Special Edition) añade protecciones de motor, paramanos con refuerzo metálico y una decoración más agresiva.
Ergonomía: La posición es erguida y natural. El asiento se sitúa a 860 mm (con opción de ajuste mediante el sistema Ergo-Fit), lo que, unido a la estrechez del conjunto, permite una buena habitabilidad tanto sentado como pilotando de pie en tramos off-road.
Protección: Pantalla parabrisas de estilo rally, ajustable manualmente en la versión SE, diseñada para desviar el viento sin comprometer la visibilidad en campo.

Motor y rendimiento: El corazón de la Ninja
La KLE 500 2026 utiliza la plataforma de motor estrenada en la Ninja 500 y Z500, pero adaptada a un uso mixto.
- Configuración: Bicilíndrico en paralelo de 451 cc, 8 válvulas y refrigeración líquida.
- Cifras: Entrega 45,4 cv (33,4 kW) a 9000 rpm y un par motor de 42,6 Nm a 6000 rpm.
Carácter: Es un motor elástico y sumamente suave. Gracias a su cigüeñal y la gestión electrónica, apenas vibra en comparación con sus rivales monocilíndricas. Empuja con limpieza desde las 3000 vueltas, aunque su «zona dulce» está en el medio régimen.
Transmisión: Incluye embrague asistido y antirrebote, con un tacto de maneta extremadamente blando, ideal para el tráfico urbano.

Parte ciclo e innovaciones técnicas
A diferencia de su antecesora de los 90, la nueva KLE apuesta por componentes modernos de mayor recorrido:
Chasis: Multitubular de acero tipo trellis, ligero (solo 19 kg de bastidor) y diseñado para resistir el trato duro.
Suspensiones: Horquilla invertida KYB de 43 mm con 210 mm de recorrido. Detrás, sistema Uni-Trak con 200 mm de recorrido regulable en precarga.
Frenos: Disco delantero de 300 mm y trasero de 230 mm. El ABS es desconectable en la rueda trasera para facilitar el derrape controlado en tierra.
Prueba dinámica: Sensaciones de uso estimadas
En ciudad: Su radio de giro es excelente y su ligereza (194 kg en orden de marcha) la hace muy ágil entre coches. El motor no desprende un calor excesivo.
En carretera: Es estable y predecible. Las suspensiones son cómodas y «tragonas», aunque en frenadas fuertes la horquilla tiende a hundirse de forma notable debido a su largo recorrido. No es una moto para «hacer tiempos» en puertos, sino para disfrutar del paisaje.
En autovía: Mantiene cruceros de 120-130 km/h sin esfuerzo. A altas revoluciones el motor suena más, pero las vibraciones están muy bien contenidas.
Off-Road: Aquí es donde brilla frente a la competencia asfáltica. Las llantas de 21″ delante y 17″ detrás (de radios) permiten afrontar obstáculos con confianza. Es una trail 50/50 real.

La verdad incómoda
Fiabilidad: El motor 451 cc ya ha sido probado en la Eliminator y Ninja 500 con excelentes resultados de robustez. Es una mecánica sencilla con intervalos de mantenimiento estándar (12000 km).
Costes: El consumo homologado es de apenas 4 l/100km, lo que otorga una autonomía teórica de unos 400 km con su depósito de 16 litros.
Calidad percibida: Aunque los materiales son buenos, la instrumentación de la versión básica es una pantalla LCD algo espartana; solo la versión SE cuenta con el panel TFT a color de 4,3″ y conectividad total.

Pros y Contras
Pros:
- Polivalencia real: Capaz en ciudad, carretera y campo.
- Motor refinado: Sin las vibraciones de las monocilíndricas.
- Peso contenido: Muy fácil de manejar para novatos.
- Estética Rally: Posiblemente la más bonita de su segmento.
Contras:
- Equipamiento: La versión base es algo austera (LCD vs TFT).
- Frenada: Solo un disco delantero puede sentirse justo cargado.
- Altura del asiento: Puede imponer a usuarios de menos de 1.70m.
- Protección: Pantalla algo estrecha para viajes largos.

¿Me la compraría?
Rotundamente, sí. Si buscas una moto que sirva para ir al trabajo cada día y que el fin de semana te permita cruzar una cordillera por pistas de tierra sin miedo a romper nada, la KLE 500 es la compra inteligente. No es la más rápida ni la que tiene más tecnología, pero tiene ese «equilibrio Kawasaki»: es una moto que no te complica la vida. Es la heredera espiritual de la Yamaha XT o la Honda Transalp original, pero con la tecnología de 2026.
Recomendación de compra
Cómprala si:
Quieres una trail A2 que sea de verdad capaz en off-road, que no vibre como una batidora en autopista y que tenga un diseño espectacular.
Evítala si:
Tu uso va a ser 100% asfáltico (una Versys 650 será más estable) o si mides menos de 1,65 m y no tienes experiencia con motos altas.

ESPECIFICACIONES
Motor: Bicilíndrico en paralelo, 451 cc, DOHC, 8 válvulas.
Potencia: 45,4 cv (33,4 kW) a 9000 rpm.
Par motor: 42,6 Nm a 6000 rpm.
Peso (llenos): 194 kg.
Depósito: 16 litros.
Llantas: 21″ (del) / 17″ (tras) de radios.
Frenos: Disco 300 mm (del) / 230 mm (tras) con ABS desconectable.
Electrónica: TFT 4.3″ (en SE), Conectividad Rideology, Iluminación Full LED.
Precio (aprox.): 6500 € (Estándar) / 7150 € (SE).
By MAYAM













