En un mundo obsesionado con la electrificación y las cifras de potencia absurdas, el Gordon Murray T.50 emerge como el último grito de libertad mecánica. Diseñado por el legendario Gordon Murray, el padre del McLaren F1, este vehículo no es solo un coche; es una oda a la pureza, un instrumento de precisión diseñado para aquellos que entienden que menos, es más.

El triunfo de la eficiencia volumétrica
Para entender el T.50, hay que comprender el concepto de densidad de ingeniería. Mientras que un superdeportivo moderno medio pesa 1600 kg, el T.50 detiene la báscula en 986 kg. Esto se logra mediante el uso de fibra de carbono de grado aeroespacial en cada panel y la eliminación de sistemas innecesarios. Su motor V12 no es solo potente; es el motor de calle con mayor capacidad de respuesta del mundo, capaz de subir de vueltas a un ritmo de 28400 rpm por segundo.
Novedades técnicas: La aerodinámica de «Efecto Suelo» 2.0
La gran revolución es su ventilador trasero de 400 mm. Inspirado en el Brabham BT46B de Fórmula 1, este sistema no es para refrigerar, sino para manipular el aire. Al succionar el flujo debajo del coche, crea un vacío que lo «pega» al asfalto sin necesidad de alerones gigantescos que generen resistencia al avance (drag).

Estructura: ¿Cómo se construye un mito?
¿Cómo es?
Compacto, casi del tamaño de un Porsche Boxster, con una cabina central flanqueada por dos asientos para pasajeros. Sus puertas de ala de gaviota revelan un interior donde cada mando es de aluminio mecanizado; no hay una sola pieza de plástico barato.
¿A quién va dirigido?
Al coleccionista purista que ya ha tenido todos los Ferrari y Lamborghini y busca una conexión visceral con la máquina. Es para quien sabe disfrutar de una reducción de marcha perfecta con punta-tacón.

Rivales directos
- Aston Martin Valkyrie: Más radical y difícil de conducir en calle.
- Pagani Utopia: Más enfocado al arte que a la función técnica pura.
Motor: La sinfonía de Cosworth
Un V12 atmosférico de 3,9 litros que entrega 663 cv a unas increíbles 11500 rpm (corte a 12100 rpm). Es el motor V12 de calle más ligero de la historia (178 kg).
Chasis y suspensiones
Construido sobre un monocasco de carbono ultra-rígido. La suspensión utiliza un esquema de doble horquilla de aluminio forjado, evitando sistemas activos pesados para mantener un tacto de dirección puro.
Ergonomía, frenos y neumáticos
Ergonomía: Posición central de conducción para un control total.
Frenos: Carbocerámicos de Brembo con pinzas monobloque.
Neumáticos: Michelin Pilot Sport 4S (específicos para el modelo), buscando equilibrio entre agarre y comunicación.

Ergonomía: Simetría perfecta
El triángulo Volante-Pedales-Asiento es único. Al estar en el centro, el piloto tiene una visión periférica perfecta, similar a la de un piloto de MotoGP. No hay interferencias del pilar A, permitiendo colocar el coche en el ápice de la curva con una precisión que ningún coche con volante a la izquierda o derecha puede igualar.
Dinámica estimada: ¿Cómo se mueve esta joya?
Ciudad: Sorprendentemente usable gracias a su tamaño compacto y aire acondicionado eficiente.
Carretera: Es el paraíso. La elasticidad del motor permite rodar tranquilo o desatar el caos sonoro.
Rodar «a fuego»: Es donde el T.50 humilla al resto. La entrada en curva es instantánea gracias a la baja inercia polar. El coche no subvira; simplemente pivota sobre el eje del conductor.

¿Frena, gira y absorbe?
La frenada es contundente y modular, sin la fatiga típica del acero. La suspensión no rebota; tiene una capacidad de filtrado asombrosa gracias a su ligereza, manteniendo un aplomo imperturbable incluso en firmes irregulares.
Innovaciones técnicas y electrónica
Incluye seis modos aerodinámicos, desde el «Auto» hasta el «V-Max Boost», que utiliza un motor de arranque-generador de 48V para añadir potencia extra. La electrónica es minimalista: solo lo necesario para que el conductor mantenga el control en situaciones críticas.
Pros y Contras
Pros:
- El motor más excitante de la historia del automóvil.
- Ligereza extrema que redefine la agilidad.
- Cambio manual de 6 marchas de tacto exquisito.
Contras:
- Precio de entrada prohibitivo (más de 3 millones de euros).
- Producción limitada a solo 100 unidades (ya vendidas).
- Visibilidad trasera comprometida por el ventilador.

Fiabilidad y calidad de envejecimiento
Gordon Murray ha diseñado el T.50 para durar 50 años. Al no tener pantallas táctiles complejas ni sistemas de hibridación pesados, su calidad de envejecimiento será superior a la de cualquier hiperdeportivo actual. El mantenimiento es costoso, pero la simplicidad mecánica de su bloque atmosférico evita los fallos electrónicos endémicos de otros modelos.
Comentario de DirectoMotor
Técnico: Es la perfección del motor térmico.
De uso: Un coche de colección que realmente se puede conducir al supermercado.
Dónde se mueve mejor: Circuitos técnicos y carreteras secundarias reviradas.
Seguridad pasiva: La celda de carbono es virtualmente indestructible, y la posición central aleja al piloto de las zonas críticas de impacto lateral.

¿Te lo comprarías?
SÍ, ¿Por qué?
Porque es el último de su especie. Representa el pico máximo del automovilismo analógico antes de que el mundo se vuelva 100% eléctrico. Es una inversión emocional y financiera insuperable.
NO, ¿Por qué?
Si lo que buscas es «postureo» digital, aceleraciones de 0 a 100 en 1,9 segundos (el T.50 busca sensaciones, no récords de drag) o si simplemente no tienes una cuenta bancaria de ocho cifras.
Resumen y conclusión técnica experta
El Gordon Murray T.50 es la respuesta a una pregunta que nadie se atrevía a hacer: ¿Podemos volver a la esencia? La respuesta es un rotundo sí. Con su ventilador trasero, su motor V12 a 12000 rpm y su peso de pluma, este coche se sitúa en la cima de la pirámide automotriz. Es el mejor coche para conducir jamás creado.

ESPECIFICACIONES
Corazón mecánico: El V12 definitivo
Motor: V12 a 65° desarrollado por Cosworth.
Cilindrada: 3994 cc (3,9L).
Aspiración: Atmosférica (Natural).
Potencia máxima: 663 cv a 11500 rpm (Llega a 700 cv con el modo V-Max Boost y la inducción de aire forzada).
Par máximo: 467 Nm a 9000 rpm (El 71% del par está disponible desde las ,500 rpm).
Régimen máximo (Redline): 12100 rpm.
Peso del motor: 178 kg (El V12 de calle más ligero de la historia).
Transmisión y tracción
Caja de cambios: Manual de 6 velocidades desarrollada por Xtrac.
Accionamiento: H-Pattern (en H) con gatillo de seguridad para marcha atrás.
Tracción: Trasera (RWD).
Diferencial: Autoblocante mecánico.
Embrague: Triple disco de carbono/silicio de solo 184 mm de diámetro.
Chasis y aerodinámica
Estructura: Monocasco de fibra de carbono de grado aeroespacial.
Carrocería: Paneles de fibra de carbono.
Aerodinámica activa: Ventilador trasero de 400 mm alimentado por un sistema de 48V.
Modos aero: 6 modos (Auto, High Downforce, Streamline, Braking, Test y V-Max Boost).
Peso total: 986 kg (Peso en orden de marcha).
Frenos y neumáticos
Frenos delanteros: Discos carbocerámicos de 370 mm con pinzas Brembo monobloque de 6 pistones.
Frenos traseros: Discos carbocerámicos de 340 mm con pinzas de 4 pistones.
Neumáticos: Michelin Pilot Sport 4 S.
- Delante: 235/35 R19.
- Detrás: 285/30 R20.
Dirección: Piñón y cremallera con asistencia hidráulica solo a bajas velocidades.
Dimensiones y capacidades
Longitud: 4352 mm.
Anchura: 1850 mm.
Altura: 1164 mm.
Batalla (Distancia entre ejes): 2700 mm.
Capacidad del maletero: 228 litros (repartidos en compartimentos laterales).
Depósito de combustible: 80 litros.
Configuración de asientos: 3 plazas (Conductor en posición central).
Prestaciones estimadas
0-100 km/h: ~2.8 segundos (estimado, depende de la habilidad del conductor con el cambio manual).
Velocidad máxima: +350 km/h (limitada por desarrollo de marcha en modo V-Max).
Relación Peso/Potencia: 1.5 kg/cv.
Nota técnica: El ventilador trasero no solo genera agarre; en modo Streamline, reduce la resistencia al avance (drag) en un 12,5%, permitiendo que el coche «corte» el aire de forma mucho más eficiente que cualquier alerón convencional.
¡V’s y buenas rutas! Gassss
By MAYAM
Equipo de DirectoMotor















