Las glorietas, también conocidas como rotondas, son elementos omnipresentes en la infraestructura vial moderna. Aunque diseñadas para mejorar el flujo del tráfico, a menudo se convierten en puntos de estrés y riesgo para los motociclistas. Negociar una glorieta de forma rápida, segura y eficiente no es una cuestión de suerte, sino de técnica, conocimiento y anticipación. Desglosamos cada aspecto relevante para el motociclista, desde el posicionamiento en la calzada hasta la fiabilidad de la máquina.
La clave para una negociación exitosa comienza mucho antes de entrar en la glorieta. El motociclista debe escanear el entorno para identificar la señalización, la salida deseada y el tráfico circundante.
Posicionamiento de entrada: La regla general es posicionarse en el carril más exterior si se va a tomar la primera o segunda salida. Si la salida es la tercera o posterior (o si se va a dar la vuelta completa), es recomendable usar los carriles interiores.
Visibilidad: Es crucial ser visto. El motociclista debe evitar los puntos ciegos de los vehículos más grandes (camiones, furgonetas) y mantener una distancia de seguridad. Usar las luces de cruce de día y el chaleco reflectante es una práctica fundamental.
Mirada y anticipación: La mirada del piloto debe ir hacia donde quiere ir, no hacia los obstáculos. Antes de entrar, se debe mirar a la izquierda para ceder el paso, pero una vez dentro, la mirada debe centrarse en la trayectoria de salida y en el tráfico que se aproxima por detrás.
Aunque a menudo se pasa por alto, la línea que traza el motociclista en la glorieta es un factor crítico de seguridad y velocidad.
La ‘línea de carrera’: En el contexto de una glorieta, esto no se refiere a la velocidad máxima, sino a la trayectoria más fluida y segura. Se trata de buscar un «ápice» (el punto más cercano al interior de la curva) que permita una aceleración progresiva a la salida.
Trayectoria de entrada y salida: La entrada debe ser amplia (desde el exterior del carril), el paso por el ápice debe ser ajustado (si las circunstancias lo permiten) y la salida debe volver a ser amplia. Esta ‘línea de carrera’ minimiza el ángulo de inclinación, lo que mejora la tracción y reduce el estrés sobre los neumáticos.
Dinámica
La dinámica de la moto es lo que permite al motociclista navegar la glorieta con agilidad.
Inclinación: La moto debe inclinarse de forma suave y controlada. Una inclinación excesiva en una glorieta llena de tráfico es arriesgada.
Uso del cuerpo: El motociclista debe mover el cuerpo ligeramente hacia el interior de la curva, lo que ayuda a la moto a inclinarse y a mantener la estabilidad. La mirada debe guiar el movimiento del cuerpo.
El estado y la configuración de estos tres elementos son vitales para el rendimiento en una glorieta.
Chasis: Un chasis bien equilibrado proporciona estabilidad. En motos deportivas o naked, la rigidez del chasis es fundamental.
Frenos: El uso de los frenos debe ser mínimo dentro de la glorieta. La deceleración debe ocurrir antes de la entrada. Dentro de la curva, es preferible utilizar la frenada con el motor. Si es necesario frenar, se debe hacer de forma progresiva, utilizando ambos frenos si es posible y evitando el bloqueo de las ruedas. El sistema ABS es un gran aliado en estas situaciones.
Suspensión: Una suspensión bien ajustada (precarga, compresión, extensión) es crucial. Una suspensión demasiado blanda puede hacer que la moto se hunda en la curva, mientras que una demasiado dura puede hacerla saltar sobre baches o juntas de asfalto.
El motor es el corazón de la máquina y su respuesta es clave para una salida segura.
Par motor y marcha adecuada: Es importante entrar en la glorieta con una marcha que ofrezca suficiente par motor para una aceleración controlada. Esto permite salir de la glorieta de forma rápida y segura, sin tener que cambiar de marcha en medio de la curva.
Respuesta del acelerador: Una respuesta suave y predecible del acelerador es fundamental. En motos con mapas de potencia, el modo ‘Urban’ o ‘Rain’ puede ser útil en glorietas con pavimento resbaladizo.
La electrónica moderna ha revolucionado la seguridad de las motocicletas.
ABS (Sistema Antibloqueo de Frenos): El ABS evita que las ruedas se bloqueen durante una frenada de emergencia, lo cual es invaluable en una glorieta, especialmente si el suelo está mojado o con grava.
Control de Tracción (TCS): El TCS ayuda a prevenir que la rueda trasera patine al acelerar, lo que es particularmente útil al salir de la glorieta sobre asfalto irregular o mojado.
Modos de motor: Muchos modelos ofrecen modos de motor que adaptan la entrega de potencia y la intervención de los sistemas de seguridad, permitiendo al motociclista elegir el perfil más adecuado para las condiciones.
La relación entre el piloto y la máquina es la ergonomía.
Postura de pilotaje: Una postura relajada pero alerta es ideal. Las rodillas deben presionar ligeramente el depósito y los brazos deben estar flexionados. Esto permite al piloto absorber los movimientos de la moto y reaccionar rápidamente.
Mirada: La mirada es el factor ergonómico más importante. El piloto debe mirar a la salida de la glorieta, lo que ayuda a la moto a seguir la trayectoria deseada.
Las innovaciones en el diseño de las glorietas y las motocicletas mejoran la seguridad.
Glorietas con carril bici integrado: Son un desafío adicional que requiere una atención especial a los ciclistas.
Iluminación adaptativa: Algunas motos de alta gama incorporan luces que se inclinan en las curvas para iluminar mejor la trayectoria.
La seguridad en una glorieta depende en gran medida de la fiabilidad de la moto.
Neumáticos: El estado de los neumáticos es crítico. Deben tener la presión adecuada y un buen dibujo. Un neumático gastado o subinflado compromete la estabilidad y el agarre.
Cadena y transmisión: Una cadena bien lubricada y ajustada garantiza una transmisión de potencia suave, lo que es esencial para una salida controlada.
Frenos: Pastillas de freno en buen estado y líquido de frenos con buen nivel son imprescindibles.
Carretera y ciudad
Carretera: En glorietas a alta velocidad, el posicionamiento y la línea de carrera son aún más importantes para mantener la inercia y la fluidez del tráfico.
Ciudad: En glorietas urbanas, la atención debe centrarse en el tráfico, los peatones y los ciclistas. La paciencia y la anticipación son las mejores herramientas.
Pros de negociar glorietas en moto de forma eficiente:
- Ahorro de tiempo: Una glorieta bien negociada permite mantener la velocidad y evitar detenciones innecesarias.
- Mayor seguridad: Un control total sobre la máquina reduce el riesgo de colisión.
- Fluidez en el tráfico: Contribuye a un flujo más constante, beneficiando a todos los usuarios de la vía.
Contras y riesgos:
- Puntos ciegos: El riesgo de colisión con vehículos que cambian de carril sin señalizar es alto.
- Suelo irregular: Las glorietas a menudo tienen asfalto irregular, juntas de dilatación o restos de aceite, lo que puede comprometer la tracción.
- Falta de conocimiento: Muchos conductores de coche no saben cómo negociar una glorieta correctamente, lo que genera situaciones de riesgo.
COMENTARIO
La gestión de glorietas en moto es un reflejo de la habilidad del motociclista. No se trata solo de la destreza técnica, sino de la capacidad de leer el entorno, anticipar los movimientos de otros conductores y tomar decisiones en fracciones de segundo. Una glorieta negociada con maestría es una demostración de control, confianza y, sobre todo, seguridad. Es un recordatorio de que, en moto, la fluidez y la anticipación son más valiosas que la velocidad pura.
By MAYAM














