El ángulo muerto es uno de los mayores peligros invisibles a los que se enfrenta un motorista en la carretera. Aunque su concepto es sencillo, su impacto en la seguridad vial es devastador. Comprender qué es, por qué ocurre y, lo más importante, cómo evitarlo, es fundamental para la supervivencia y la seguridad de los motociclistas.
¿Qué es el ángulo muerto?
El ángulo muerto (o punto ciego) es la zona alrededor de un vehículo que no puede ser vista a través de los espejos retrovisores del conductor ni por la visión periférica directa. En los coches, esta zona se encuentra generalmente en los laterales traseros del vehículo, justo donde un coche o, más comúnmente, una moto, puede desaparecer de la vista del conductor.
Para un motorista, el ángulo muerto es un doble problema:
El propio ángulo muerto de su moto: Aunque es mucho menor que en un coche, existe, especialmente cuando se viaja con un pasajero o equipaje voluminoso.
El ángulo muerto de los demás vehículos: Esta es la principal fuente de riesgo. Un conductor de coche, camión o autobús puede no ver a una moto que se encuentra a su lado, lo que puede llevar a una colisión en un cambio de carril, un adelantamiento o un giro.
La situación se agrava debido a la naturaleza de las motos: su menor tamaño y silueta estrecha las hacen más propensas a «desaparecer» en estos puntos ciegos. Además, su alta velocidad y aceleración, a menudo mal calculadas por otros conductores, aumentan la probabilidad de un incidente.
Por qué ocurre y consecuencias
El fenómeno del ángulo muerto ocurre por las limitaciones del diseño de los vehículos y de la propia percepción humana:
Diseño de los espejos: Los espejos retrovisores, tanto los laterales como el central, tienen un campo de visión limitado. No importa lo bien que estén ajustados, siempre habrá una pequeña zona lateral que queda fuera de su alcance.
Visión periférica humana: Nuestra visión directa es nítida, pero la periférica es mucho menos detallada y propensa a filtrar objetos que no considera relevantes. Una moto, al ser pequeña, puede ser fácilmente ignorada por el cerebro del conductor del coche.
Negligencia del conductor: Muchos conductores no se toman el tiempo de realizar el «chequeo de hombro» (girar la cabeza para mirar el ángulo muerto) antes de una maniobra, confiando ciegamente en sus espejos. Esta es la causa más común de colisión.
Las consecuencias de un accidente por ángulo muerto son a menudo trágicas. La colisión suele ocurrir en el lateral del motorista, pudiendo provocar una caída brusca, un impacto lateral contra el coche o el arrastre bajo el vehículo. Las lesiones en este tipo de accidentes son extremadamente graves.
Estrategias para evitar el ángulo muerto en moto
La clave para sobrevivir en un entorno de tráfico lleno de ángulos muertos es el pilotaje defensivo. Un motorista no puede confiar en que los demás lo vean; debe asumir que es invisible y tomar medidas proactivas para hacerse visible y evitar estos puntos ciegos.
Estrategias de pilotaje
Evita la zona de peligro: La regla de oro es simple: no te quedes en el ángulo muerto de otros vehículos. Si adelantas a un coche, hazlo con decisión y rapidez, no te mantengas a su lado. Si te adelantan, reduce la velocidad ligeramente para que el otro vehículo te rebase por completo.
Posicionamiento inteligente en el carril: No circules por el centro del carril de forma pasiva. Sitúate en los extremos laterales del carril. Esto no solo te da una mejor visión de la carretera, sino que también te hace más visible en el espejo lateral del vehículo que te precede. Este no es un consejo baladí, es una realidad comprobada y efectiva.
El «chequeo de hombro» del motorista: Antes de cualquier cambio de carril o giro, no confíes solo en tus espejos. Gira la cabeza rápidamente (chequeo de hombro) para confirmar que no hay nadie en tu ángulo muerto. Esta es la única forma infalible de ver lo que hay a tu lado.
Estrategias de visibilidad
Usa luces de cruce (luces cortas) siempre: En muchos países ya es obligatorio, pero si no lo es, usa siempre las luces de cruce. Una moto con las luces encendidas es mucho más fácil de ver en el espejo retrovisor que una que no las lleva.
Ropa y casco de colores vivos: Elige equipamiento de protección en colores brillantes o con elementos reflectantes. El negro es un color popular, pero te hace casi invisible en el tráfico. Los colores fluorescentes, especialmente en la parte superior del cuerpo, aumentan tu visibilidad de día y de noche.
Toca el claxon (brevemente): En situaciones de riesgo inminente, un breve toque de claxon es una alerta efectiva. Por ejemplo, antes de adelantar a un vehículo que podría estar a punto de cambiar de carril.
Posición de la moto: Al detenerte en un semáforo, evita colocarte justo detrás de un coche. Si es posible, colócate a un lado para ser visible en el espejo de ese conductor y para tener una vía de escape en caso de que el coche de detrás no frene a tiempo.
Tecnología de asistencia
Espejos adicionales o panorámicos: Existen pequeños espejos convexos que se adhieren a los espejos retrovisores de la moto y del coche para ampliar el campo de visión y reducir el ángulo muerto.
Sistemas de detección de ángulo muerto (BSD): Cada vez más motos de alta gama incorporan sensores de radar o cámaras que detectan vehículos en el ángulo muerto del motorista y emiten una alerta visual en el espejo o en el cuadro de instrumentos.
COMENTARIO
El ángulo muerto no es una excusa, sino un factor de riesgo que debe ser entendido y gestionado. La combinación de un pilotaje defensivo, una visibilidad máxima y el uso consciente de la tecnología disponible es la única fórmula para que los motoristas puedan sortear este peligro invisible y llegar a salvo a su destino.
By MAYAM














