Hablar de una Derbi de 4 cilindros es desenterrar uno de los secretos mejor guardados, más ambiciosos y fascinantes de la historia del motociclismo español, la mítica Derbi 400 cc de 4 cilindros y 2 tiempos de 1954.
Una joya absoluta nacida en Martorelles con un objetivo descomunal: plantar cara a las pluricilíndricas italianas (como Gilera o MV Agusta) y adelantarse a lo que años más tarde harían los japoneses.

La radiografía de una pieza única
En una época donde la industria nacional se volcaba en monocilíndricos utilitarios y económicos de 2T para mover al país, Jaume Pahissa (mítico ingeniero de la marca) y el equipo de Derbi se liaron la manta a la cabeza para crear un motor de Gran Premio de alta ingeniería.
| Componente | Características técnicas |
| Motor | 4 cilindros en línea, posición transversal. Ciclo2 tiempos (2T). |
| Cilindrada | 392 cc (exactamente 392,6 cc). |
| Alimentación | 4 carburadores independientes (uno por cilindro). |
| Refrigeración | Por aire (con un generoso aleteado en el bloque y culata). |
| Transmisión | Caja de cambios de 4 velocidades integrada. |
El diseño era avanzado para su tiempo: los cilindros iban fundidos en un solo bloque de aleación ligera, y el cigüeñal era lógicamente una obra de orfebrería calcada a nivel de acoplamientos.
Montaba un chasis de doble cuna tubular muy robusto para digerir la potencia y el peso del bloque, acompañado de una horquilla telescópica delantera y un basculante trasero con amortiguadores carenados.
¿Por qué fracasó el proyecto?
A pesar de la tremenda calidad de fabricación y la ambición del proyecto, la moto apenas llegó a competir en pruebas locales (como subidas en cuesta) y su desarrollo se cortó de raíz por varias razones críticas:
Puesta a punto infernal: Sincronizar la carburación y el encendido de cuatro cilindros de dos tiempos en la España de los años 50, con la tecnología disponible en Martorelles, era un dolor de cabeza constante.
Fiabilidad y temperatura: El cilindro central o los interiores sufrían muchísimo por la refrigeración por aire en un motor 2T tan compacto, generando problemas térmicos graves bajo uso intensivo.
Falta de presupuesto: Derbi vio claro que los recursos económicos debían destinarse a las cilindradas pequeñas (las «balas rojas» de 50 cc, 80 cc y 125 cc), que eran las que comercialmente sostenían la fábrica y donde posteriormente se labró su leyenda mundial con Ángel Nieto.
El rescate de la historia
Tras abandonar el proyecto, la moto quedó olvidada en un rincón oscuro de los almacenes de la fábrica durante décadas. Parecía una leyenda urbana, hasta que tras el cierre de las instalaciones se recuperó el prototipo original. La familia Rabasa encargó su restauración integral al especialista Josep Pascual, quien hizo un trabajo milimétrico devolviéndole la vida y el brillo original al carenado, los cromados de sus cuatro espectaculares tubos de escape independientes y la mecánica.

Hoy en día es una pieza de museo única en el mundo (ha estado expuesta en lugares como el Museo de la Moto de Bassella), el testimonio físico de que en Martorelles el techo técnico lo ponía la imaginación, no la capacidad.
By MAYAM – Equipo de DirectoMotor















