La Ruta Transpirenaica en moto es, sin duda, una de las aventuras más icónicas de Europa. Para aquellos motoristas que buscan maximizar la experiencia de pilotaje técnico y la emoción de las curvas, es crucial seleccionar los tramos más desafiantes, a menudo cruzando a Francia para enlazar los puertos de montaña más legendarios.
Hoy hablaremos sobre una versión de la Transpirenaica optimizada para el pilotaje técnico y las curvas.
La Transpirenaica de las curvas: Informe de pilotaje técnico
La Ruta Transpirenaica es una travesía de unos 1000 kilómetros que conecta el Mar Mediterráneo (Cabo de Creus, Girona) con el Mar Cantábrico (Cabo de Higer, Hondarribia), o viceversa, a través de la majestuosa cordillera de los Pirineos. Mientras que la ruta principal ofrece paisajes impresionantes, una versión enfocada en el pilotaje técnico busca deliberadamente los puertos de montaña con las carreteras más sinuosas, estrechas, y con mayor desnivel, muchas de ellas en el lado francés, célebres por el Tour de France.
El objetivo principal de esta variante es la adrenalina en las curvas, la precisión en la trazada y el desafío del pilotaje en alta montaña.
Características de un recorrido técnico
Un tramo se considera de pilotaje técnico cuando presenta:
Curvas continuas y cerradas: Puertos de montaña con constantes horquillas (lazos) y escasos tramos rectos.
Variedad de asfalto y tráfico: Carreteras secundarias (a menudo francesas D-roads o españolas NA/A/C más pequeñas) con asfalto que puede variar en calidad y con muy poco tráfico, lo que permite un pilotaje fluido y concentrado.
Desniveles pronunciados: Subidas y bajadas que exigen un uso constante y preciso de los frenos y la caja de cambios, buscando el par motor óptimo a diferentes alturas.
Exposición y meteorología variable: Tramos de alta montaña donde el viento, la niebla, o la presencia de ganado exigen una alerta máxima.
Tramos imprescindibles para el pilotaje técnico
Para el motorista que busca la máxima inmersión en las curvas, la ruta debe priorizar los pasos fronterizos de alta montaña.
Pirineo catalán: El inicio rápido y retorcido
Aunque la etapa inicial desde el Cabo de Creus a Ripoll es escénica, los desafíos técnicos comienzan al adentrarse en la montaña.
Coll de Capsacosta (Girona): Múltiples fuentes lo describen como un tramo «retorcido de curvas lentas, estrechas, buen asfalto y sin tráfico», ideal para calentar muñecas con una sensación de «pista de karts».
Collada de Tosses (Girona): Uno de los puertos clásicos. Su antigua carretera (N-260a) es una sucesión constante de curvas amplias y cerradas que suben desde Ribes de Freser hacia Puigcerdà.
Coll de la Creueta (Girona): Un puerto con curvas cerradas y vistas impresionantes, esencial para cualquier versión técnica en el este.
Eje central (Aragón/Francia): La meca de los puertos míticos
El verdadero desafío técnico se encuentra en la etapa central, especialmente al cruzar a la vertiente francesa para conquistar los míticos puertos del Tour de Francia.
Coll du Portillon (España/Francia): Cerca de Viella, este puerto marca el paso internacional con una carretera estrecha y muy revirada.
Col d’Aspin y Col du Soulor (Francia): Puertos alpinos con pendientes notables y un ritmo de pilotaje muy exigente, a menudo enlazados.
Col du Tourmalet (Francia): La joya de la corona. Ascender a 2115 metros es un ejercicio de pilotaje técnico puro, con asfalto que exige respeto, curvas de gran radio y horquillas a baja velocidad, especialmente en el lado oeste. Con sinceridad, un puerto con mucha fama, pero nada complicado y bastante aburrido, esa es mi opinión, claro.
Col d’Aubisque (Francia): Famoso por sus paisajes y su carretera encajada en la ladera, con una sucesión de curvas que combinan velocidad media con tramos lentos y expuestos.
Enlace Canfranc – Col de la Pierre Saint Martin: Un tramo que ofrece «curvas interminables» y paisajes espectaculares, con puertos y barrancos solitarios, como el Barranco des Bareilles. Este es un desafío de pilotaje sostenido.
Pirineo occidental (Navarra/País Vasco): Pilotaje rápido y boscoso
El tramo final combina paisajes verdes intensos con tramos rápidos y carreteras de interior.
Selva de Irati y Roncesvalles (Navarra): Las carreteras que serpentean a través de la Selva de Irati son un placer para la vista y el pilotaje. Son más fluidas que los grandes puertos franceses, pero ofrecen carreteras sinuosas y de interior que requieren lectura del asfalto y anticipación, especialmente al pasar por el Valle de Roncal y Ansó.
Puerto de Larrau (Navarra): Un puerto de alto nivel que une el Valle de Roncal con Francia. Sus pendientes son pronunciadas y las curvas cerradas en su vertiente española, pidiendo la máxima concentración.
Carreteras interiores de Navarra (NA-140, NA-137): Alrededor de Roncesvalles e Isaba, se encuentran tramos de asfalto perfecto que ascienden y descienden a través de los valles, manteniendo un ritmo de pilotaje de alto disfrute.
Consejos esenciales para el motorista técnico
Para afrontar esta versión de la Transpirenaica, es crucial ir más allá de la planificación logística y centrarse en la preparación del motorista y la máquina.
Preparación de la máquina
Neumáticos: Es el factor más crítico. Las condiciones variables de la alta montaña exigen un neumático deportivo-turismo de alta calidad, con buen agarre en seco y excelente evacuación en mojado, ya que la ruta consumirá gran parte de su vida útil. Revisión obligatoria antes de salir.
Suspensiones: Una buena suspensión es esencial para absorber las irregularidades del terreno en tramos de asfalto menos perfecto y garantizar la agilidad y el buen balance en curvas cerradas. Ajustarla al peso de la carga es vital.
Frenos: El constante uso en grandes descensos de puertos como el Tourmalet exige pastillas y líquido de freno en perfecto estado.
Técnica y ritmo de pilotaje
Ritmo sostenido, No competitivo: Esta ruta «no es para correr». El pilotaje técnico se basa en la precisión de la trazada, la lectura de la curva y la fluidez. El objetivo es mantener un ritmo constante y seguro, disfrutando cada giro.
Anticipación y visibilidad: En puertos estrechos y ciegos, la anticipación es clave. Mantener la mirada en el punto de fuga de la curva, evitar invadir el carril contrario y estar alerta a posibles peligros (ciclistas, ganado, grava, etc…).
Uso de la retención (Caja de Cambios): En las largas bajadas, especialmente en Francia, el freno motor ayuda a mantener la velocidad controlada sin sobrecalentar los frenos, crucial para un pilotaje técnico efectivo.
Grupos reducidos: Se recomienda encarecidamente viajar en grupos de 3 a 5 motos con un ritmo y técnica de pilotaje similar para evitar retrasos y mantener la seguridad.
Logística y seguridad
Combustible: Planificar bien las paradas de repostaje es vital. Atravesará zonas poco pobladas con tramos largos sin gasolineras. Repostar en cada parada, incluso si se tiene autonomía, es la mejor práctica.
Temporada ideal: Junio a Septiembre es el periodo recomendado, ya que se minimiza el riesgo de nieve en los pasos de alta montaña (por encima de 2000 metros) y las temperaturas son más agradables.
Documentación: No olvidar la documentación necesaria para cruzar fronteras entre España, Francia y Andorra.
COMENTARIO
La Transpirenaica de Curvas es una ruta para el motorista experimentado que busca un desafío de pilotaje de varios días, premiando la técnica sobre la velocidad pura. Al centrarse en los legendarios puertos de montaña (Tourmalet, Aubisque, Larrau, Capsacosta), la travesía se convierte en una experiencia transformadora y en un auténtico examen para el piloto y su máquina, en el corazón de los paisajes más salvajes y espectaculares de Europa.
¿En que sentido realizar la ruta?
El interés en realizar la Ruta Transpirenaica en moto con un enfoque en el pilotaje técnico es una excelente decisión, y la elección del sentido (Este-Oeste u Oeste-Este) tiene un impacto significativo en el tipo de desafío y la progresión de la experiencia.
Comparemos las ventajas y desventajas de ambos sentidos, manteniendo siempre el foco en las curvas y el pilotaje.
Análisis comparativo de la transpirenaica para el pilotaje técnico
La Transpirenaica recorre aproximadamente 1000 a 1200 km (dependiendo de la ruta elegida) a través de los Pirineos, conectando el Mediterráneo (Cabo de Creus) con el Cantábrico (Cabo de Higer). Ambos sentidos son perfectamente válidos, pero ofrecen dinámicas de pilotaje muy distintas.
A. Sentido: Este a oeste (E-O) – Del Mediterráneo al Cantábrico
Este es considerado el sentido tradicional y el que eligen la mayoría de las rutas organizadas.
| Ventajas (para pilotaje técnico) | Desventajas (para pilotaje técnico) | |
| Dinamismo del viaje | Progresión Creciente: El desafío técnico aumenta gradualmente. Se comienza con curvas rápidas en el Pirineo catalán y se termina con los puertos de alta montaña franceses y el pilotaje más fluido de Navarra. | Riesgo de Desmotivación: Los tramos más icónicos y exigentes (Tourmalet, Aubisque) llegan hacia la mitad del recorrido. Si hay problemas, el «premio gordo» puede verse comprometido. |
| Tramos iniciales | Fase de Adaptación: El inicio en el Pirineo Oriental (Capsacosta, Toses) ofrece curvas técnicas pero de menor altitud y exposición, ideales para «calentar» y adaptarse al equipaje de la moto. (Ref. 2.2) | Carreteras de Costa: El primer tramo desde Cabo de Creus puede tener más tráfico y menos curvas puras hasta adentrarse en la montaña. |
| Puertos míticos | Afrontados con Experiencia: Los puertos más altos y exigentes de Francia (Tourmalet, Aubisque) se abordan tras varios días de curvas, con el piloto en su mejor ritmo y la moto probada. | Presión Temporal: Al llegar al Pirineo Aragonés y Navarro, el cansancio acumulado puede afectar la concentración en la parte final. |
| Clima | Clima Más Estable al Final: Se tiende a dejar atrás las zonas más cálidas de Cataluña y se finaliza en el País Vasco, con un clima más fresco y húmedo, lo cual suele ser agradable. | Viento de Cara: El viento suele soplar predominantemente de poniente (Oeste), por lo que se tendrá viento de cara durante gran parte del trayecto. |
Ruta destacada E-O (enfoque técnico):
Cataluña: Coll de Capsacosta (curvas lentas, tipo karts), Collado de Toses, Coll de la Creueta.
Aragón/Francia: Puerto de la Bonaigua, Cruce a Francia para enlazar Aspin, Tourmalet, Aubisque y Portalet.
Navarra/País Vasco: Puerto de Larrau, Carreteras interiores de la Selva de Irati y el Valle de Roncal.
B. Sentido: Oeste a Este (O-E) – Del Cantábrico al Mediterráneo
Este sentido invierte el orden del desafío, empezando por las zonas de pilotaje más fluidas y terminando en la alta montaña.
| Ventajas (para pilotaje técnico) | Desventajas (para pilotaje técnico) | |
| Dinamismo del viaje | Ritmo Inmediato: Se empieza por la zona de pilotaje más gratificante: las carreteras verdes, sinuosas y con poco tráfico de Navarra. Esto permite coger ritmo de forma rápida. | Dificultad Concentrada: Los puertos más altos y técnicos (Tourmalet, Aubisque) se abordan al final del viaje, donde el cansancio es mayor. |
| Tramos iniciales | Pilotaje Puro desde el Inicio: Las carreteras del País Vasco y Navarra (Valle de Baztán, Roncesvalles, Selva de Irati) son una delicia para las motos, con un asfalto y un entorno excelentes para un ritmo alto de curvas. | Menos Ascensos Iónicos: Si se quiere experimentar la épica de subir el Tourmalet o el Aubisque, en este sentido se realizarán más descensos de puertos míticos que ascensos. |
| Puertos míticos | Afrontados en Descenso: Los descensos de puertos como el Tourmalet o el Aubisque son un desafío técnico distinto, exigiendo un control absoluto de los frenos y la estabilidad. | Mayor Exigencia al Final: Los últimos días de ruta son los de mayor desnivel y exigencia de pilotaje, lo que puede ser extenuante si se va corto de tiempo. |
| Clima | Sol de Tarde de Cara: El sol de la tarde y el oeste puede ser molesto en la visera si se rueda a última hora en el Pirineo central. | Final con Calor: La llegada a la Costa Brava (Roses, Cabo de Creus) puede ser bajo temperaturas elevadas, lo que resta comodidad. |
| Finalización | Logística Sencilla: Si el motorista proviene del Este o Centro peninsular, el regreso desde el Mediterráneo es, a menudo, más sencillo y con mejores conexiones. | Anti-clímax: El final en el Mediterráneo (Costa Brava) puede sentirse menos épico que la llegada al Cantábrico, si bien la zona del Cabo de Creus es de gran belleza. |
Ruta Destacada O-E (enfoque técnico):
Navarra/País Vasco: Alto de Artesiaga (tramo precioso), Roncesvalles, Puerto de Larrau (la parte dura en bajada).
Aragón/Francia: Enlace por el Col du Portalet, seguido de la «escalada» inversa de los grandes puertos franceses (Aubisque, Tourmalet, Aspin).
Cataluña: Puerto de la Bonaigua, Coll del Cantó (muy sinuoso), Collado de Toses y Capsacosta.
C. Veredicto para el piloto técnico
La elección se reduce a preferencias en la progresión del desafío y la épica del momento cumbre.
| Preferencia del motorista | Sentido recomendado |
| Progreso gradual y épica final, ESTE a OESTE (E-O) | Permite al piloto rodar varios días y adquirir el ritmo ideal antes de afrontar los puertos más altos de Francia. El clímax técnico coincide con la mitad del recorrido, con una recompensa final en el Cantábrico |
| Pilotaje inmediato y desafío al límite, OESTE a ESTE (O-E) | Ideal para el piloto que quiere empezar fuerte con las mejores carreteras de Navarra y que prefiere dejar el mayor desafío técnico (subir o bajar los grandes puertos) para el final. |
Recomendación del experto en pilotaje:
Para la mayor satisfacción de pilotaje técnico, recomendamos el sentido Este a Oeste (E-O).
La progresión es más natural: se empieza con curvas de velocidad media-alta en Cataluña, se culmina con el exigente pilotaje de horquillas en los grandes puertos franceses (Tourmalet, Aubisque) con el piloto ya «caliente», y se termina con el rodar fluido y paisajístico del Pirineo Navarro. Este orden garantiza que la máquina y el motorista estén en sintonía perfecta para afrontar los desafíos más duros.
By MAYAM













