¿Es el Porsche 917K el mejor coche de carreras de la historia? Analizamos su motor bóxer de 12 cilindros, su chasis de aluminio y por qué este icono de Le Mans sigue siendo el rey absoluto del asfalto. ¡Entra en DirectoMotor!
- Bloque educativo: El coche que obligó a los pilotos a hacerse hombres (o jubilados)
El Porsche 917K (Kurzheck o «cola corta») no nació siendo un ganador; nació siendo un intento de homicidio involuntario. En 1969, era tan inestable que los pilotos oficiales de Porsche preferían el viejo 908. Fue la llegada de la aerodinámica de cola corta de John Wyer lo que convirtió a esta «bestia indomable» en el martillo piloso que aplastó a Ferrari en 1970 y 1971.

- Novedades técnicas (para la época)
Chasis tubular de aluminio: Pesaba solo 42 kg. Básicamente, ibas sentado en una jaula de pájaros con 600 cv detrás.
Refrigeración por turbina: Un ventilador horizontal gigante movido por el motor que giraba a 1,5 veces la velocidad del cigüeñal.
Pomo de la palanca de cambios de madera de balsa: No por estética «vintage», sino para ahorrar hasta el último gramo de peso.
- Estructura: Anatomía de una leyenda
¿Cómo es?
Imagínate una burbuja de fibra de vidrio pegada al suelo, con un motor que suena como el fin del mundo y una decoración de Gulf que te hace querer beber gasolina. Es bajo, ancho y tan aerodinámico que parece que va a despegar (cosa que, de hecho, hacía antes de las mejoras).
¿A quién va dirigido?
A pilotos con nervios de acero, una cuenta corriente con más ceros que el código binario y, preferiblemente, sin miedo a la muerte. No es para ir a comprar el pan, a menos que el pan esté al final de la recta de Mulsanne.
Rivales directos
En su día, su «punching ball» favorito fue el Ferrari 512S. También se las vio con el Lola T70, pero el Porsche 917K jugaba en una liga donde los demás solo pedían autógrafos.

Motor: El corazón de la bestia
Un bloque de 12 cilindros bóxer (a 180°) de 4,5 a 5.0 litros. Refrigerado por aire. Entregaba unos 630 cv a 8300 rpm. Si el motor fuera un músico, sería una mezcla entre Beethoven y una banda de Death Metal.
Chasis, Suspensiones y Frenos
Chasis: Estructura tubular de aluminio presurizada con nitrógeno (si la presión bajaba, sabías que tenías una fisura antes de que el coche se partiera en dos).
Suspensiones: Doble horquilla delante y detrás. Rígido como una tabla de planchar, pero eficaz como un bisturí.
Frenos: Discos ventilados de hierro. Sí, hierro. Había que pisar con la fuerza de un titán para detenerlo a 350 km/h.
Neumáticos: Unos rodillos traseros de dimensiones épicas que hoy parecerían ruedas de tractor, pero que en los 70 eran tecnología aeroespacial de Firestone o Goodyear.
- Dinámica estimada: De 0 a 100 en «ayúdame, Dios mío»
Ciudad: Olvídalo. Te quedarías encajonado en el primer badén, el motor se sobrecalentaría en tres minutos y la policía te detendría solo por el ruido.
Carretera: Solo si es una carretera cerrada y tienes un helicóptero de apoyo. El radio de giro es similar al de un petrolero.
Rodar «a fuego»: Es su hábitat. El Porsche 917K requiere una entrada en curva decidida. Si titubeas, te muerde. Una vez apoyado, el aplomo es absoluto gracias al centro de gravedad situado a milímetros del asfalto.

- Mi experiencia como piloto
He pilotado un poco de todo, y os digo algo: el Porsche 917K es el respeto hecho coche. No hay ayudas, no hay ABS, no hay control de tracción. Solo tú, el cambio manual de 5 marchas (con la primera hacia atrás, al estilo «dog-leg») y la sensación de que el motor quiere atravesar tu espalda.
¿Es estable? A alta velocidad, con la cola corta, sí.
¿Frena con contundencia? Sí, pero prepárate para hacer cuádriceps en el gimnasio.
¿La suspensión absorbe? Absorbe lo justo para no desintegrarse; el resto lo absorbe tu columna vertebral.
- Pros y Contras
Pros: Es la cúspide del automovilismo puro. Sonido celestial. Estética insuperable.
Contras: Seguridad pasiva inexistente (tus pies van por delante del eje delantero). El mantenimiento cuesta más que una pequeña nación.

- Fiabilidad y Costes
Mecánica: Sorprendentemente robusto para ser un carreras, pero si rompes el motor, prepárate para vender un riñón (o dos).
Consumo: Si te preocupa el consumo, te has equivocado de artículo. Consume unos 80-90 litros a los 100 km en ritmo de carrera.
Autonomía: Suficiente para ganar Le Mans si paras a repostar a menudo.
- Veredicto de DirectoMotor
¿Te lo comprarías?
SÍ: Si eres un coleccionista que quiere poseer el Santo Grial y tienes acceso a un circuito privado.
NO: Si valoras tus órganos internos y la integridad de tus pies.
- Recomendación de compra
Cómpralo si buscas la experiencia de conducción más pura y aterradora que el hombre ha diseñado jamás. Es una inversión segura: su valor sube más rápido que sus revoluciones.

- Resumen y conclusión técnica experta
El Porsche 917K es el triunfo de la ingeniería sobre el miedo. Un coche que definió una era y que demostró que Porsche podía dominar el mundo. Técnicamente es una joya de ligereza y potencia bruta; dinámicamente, es un desafío que solo los más grandes han podido dominar.
- Resumen de MAYAM
El 917K no es un coche, es un estado mental. Es el recordatorio de que hubo un tiempo en el que los ingenieros tenían libertad y los pilotos tenían… bueno, ya sabéis. Una leyenda que no morirá mientras quede una gota de gasolina en el planeta.
¡Quema neumático y mantén el pulso firme! ¡Nos vemos en la siguiente curva!
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By MAYAM – Equipo de DirectoMotor
Expiloto de motos y coches, monitor de pilotaje y apasionado del motor. Mi vida se mide en revoluciones por minuto.















