Seamos sinceros: rodar a 5 grados por la autovía no es «libertad», es una prueba de resistencia digna de un monje tibetano.
En DirectoMotor sabemos que el invierno separa a los moteros de fin de semana de los auténticos guerreros del asfalto. Pero ¿realmente es necesario sufrir?
Hoy te traemos el informe técnico definitivo sobre el equipamiento térmico para que tu única preocupación sea trazar la curva y no si tus rodillas han pasado a formar parte del chasis de forma permanente.
A nivel personal: El síndrome del «Muñeco de Michelin» vs la realidad
Muchos creen que para no pasar frío hay que ponerse siete jerséis de lana de la abuela debajo de la chaqueta de cordura. Error de principiante.
Lo que está mal visto: Ir tan hinchado de ropa que no puedes girar la cabeza para mirar el ángulo muerto. Si pareces un astronauta de bajo presupuesto, tu seguridad activa cae en picado.
Lo que está bien visto: El uso de capas técnicas inteligentes. Un motero que sabe lo que hace utiliza el sistema de las tres capas: térmica (sudor), aislante (calor) y exterior (viento/agua). Es elegante, es eficiente y, sobre todo, te permite moverte.
Función y mejora: La ciencia contra la «Rasca»
El objetivo del equipamiento térmico no es «darte calor» (eso lo hace el motor si te arrimas mucho, pero no lo recomendamos), sino gestionar tu temperatura corporal.
- Capas interiores (Base Layers): Deben ser de materiales sintéticos o Lana Merino. Su función es expulsar la humedad. Si sudas y esa humedad se enfría, estás perdido. La mejora aquí es radical: mantienes la piel seca y el cuerpo estable.
- Capas exteriores: Aquí el rey es el Gore-Tex o membranas similares. No solo impiden que, entre el agua, sino que actúan como cortavientos (Windstopper). A 100 km/h, la sensación térmica puede ser hasta 10 grados inferior a la real; el exterior debe ser un búnker.
El olimpo de las marcas: ¿En qué merece la pena gastarse los «leuros»?
No todas las marcas aguantan un viaje a Elefantes. En DirectoMotor hemos probado lo mejor para que tú vayas a tiro hecho:
Capas interiores (Térmicos de élite)
- Revit (Serie Sky/Storm): Ingeniería pura para mantener el calor corporal.
- Alpinestars Ride Tech: Perfectas para quienes buscan un ajuste de competición que no agobie.
- Dainese Thermo: Probablemente el estándar de oro en confort térmico.
Equipación exterior y homologación
No olvides que una chaqueta térmica debe estar homologada bajo la norma EN 17092. No te la juegues con chaquetas de montaña; la resistencia a la abrasión es lo que salva tu piel.
- Klim: Si tienes el presupuesto, es el «Rolls Royce» del invierno.
- Rukka: Famosa por sus cuellos de neopreno y sistemas de retención de calor que parecen sacados de la NASA.
Mejoras electrónicas y técnicas: El futuro es «Plug & Play»
Si eres de los que se quedan blancos en el primer puerto de montaña, la tecnología ha venido a rescatarte. Olvida las petacas de brandy; lo que necesitas es electricidad.
- Ropa calefactable activa: Marcas como Keis o Klan ofrecen chalecos, guantes y calcetines que se conectan directamente a la batería de la moto o a baterías portátiles.
- Puños y asientos calefactables: Ya no son un extra de lujo, son una necesidad. La mejora técnica aquí es la regulación por niveles. Poder ajustar el calor según la velocidad y la altitud permite que tus manos mantengan la sensibilidad necesaria para frenar con precisión.
- Sistemas de gestión térmica en chaquetas: Algunas prendas de gama alta incluyen paneles inteligentes que distribuyen el calor de forma uniforme, evitando puntos calientes y manteniendo el «core» del cuerpo a salvo.
Conclusión para el motero invernal:
Invertir en buen equipo térmico no es un gasto, es una inversión en kilómetros de vida. Rodar caliente significa estar concentrado, y estar concentrado significa volver a casa sano y salvo para contar la ruta.
Los mejores guantes calefactables actuales
Dedos de cristal vs manos de acero: La comparativa definitiva de guantes calefactables 2026
No hay nada que arruine más una ruta que perder la sensibilidad en las manos. Cuando dejas de sentir si estás apretando el freno o saludando a un vecino, tienes un problema.
Los puños calefactables están bien, pero son como una hoguera en el desierto: te calientan la palma mientras el dorso se congela.
Los guantes calefactables son la solución definitiva. En DirectoMotor hemos analizado los pesos pesados de este año para que decidas con conocimiento de causa.
A nivel personal: ¿Batería propia o cable a la moto?
Este es el gran debate en las concentraciones de este invierno.
- El «Inalámbrico» (Batería): Es la libertad total. Bajas de la moto y sigues teniendo las manos calientes mientras te tomas el café. Ideal para trayectos cortos o medios.
- El «Enchufado» (Conexión a batería): Para los que se cruzan España de punta a punta. Nunca te quedarás sin calor, pero pareces un astronauta conectado a la nave.
- Visto con buenos ojos: Llevar baterías de repuesto cargadas. Es de profesional prevenido.
- Visto con malos ojos: Quedarse sin batería a mitad de un puerto y empezar a mover los dedos como si estuvieras tocando el piano de forma invisible.
Función y mejora: El fin del «Efecto Garra»
Un guante calefactable no es solo un guante con cables; es una pieza de ingeniería térmica. La mejora fundamental este año es la distribución del calor. Los modelos de 2026 ya no solo calientan el dorso, sino que llevan filamentos por cada dedo hasta la misma punta (donde más duele el frío).
Además, la tecnología Gore-Grip ha mejorado el tacto: ya no sientes que llevas guantes de boxeo, sino que mantienes la precisión para accionar el embrague con dos dedos como un auténtico pro.
Comparativa de marcas: El Top 3 de DirectoMotor
| Marca y modelo | Autonomía media | Punto fuerte | Nivel de «Postureo» |
| Alpinestars HT-5 Heat Tech | 4-6 horas | Su sistema Heat Tech distribuye el calor de forma ultra-rápida. | ⭐⭐⭐⭐ |
| Ixon IT-Kayo | Inteligente (App) | Se conectan al móvil y regulan la temperatura automáticamente. | ⭐⭐⭐⭐⭐ |
| Garibaldi Boosted TCS | 3-5 horas | Aislamiento Primaloft de 133g. Calentitos incluso apagados. | ⭐⭐⭐ |
- Alpinestars HT-5: Para los que buscan calidad de competición y un diseño agresivo. Su membrana Drystar asegura que el agua se quede fuera.
- Ixon IT-Kayo: Son el futuro. Gracias a su tecnología Clim8, el guante detecta cuando tu mano se enfría y se enciende solo. Sí, tienen más cerebro que algunos de tus compañeros de ruta.
- Garibaldi Boosted: La opción inteligente para el que busca robustez y materiales premium como la piel de cabra y el tejido Nyspan.
Mejoras electrónicas y técnicas: ¿Realmente necesito una App?
Parece broma, pero la electrónica ha llegado para quedarse:
Sensores de presencia: Algunos guantes se apagan solos cuando te los quitas para ahorrar batería.
Modos inteligentes: Ya no hay solo «Bajo, Medio, Alto». Ahora puedes configurar la temperatura exacta (37º por ejemplo) mediante Bluetooth.
Compatibilidad con pantallas: Casi todos los modelos 2026 vienen con puntas conductoras. Podrás insultar por WhatsApp a los que se han quedado en el sofá mientras tú disfrutas de la nieve.
El veredicto de MAYAM:
Si solo haces ciudad, los Alpinestars HT-5 son tu mejor aliado. Si eres un sibarita tecnológico que odia pulsar botones, vete a por los Ixon IT-Kayo. Y si quieres durabilidad y protección clásica, Garibaldi no falla.
¡Que tus manos nunca se enteren de que estamos a bajo cero! ¡Rodad calientes y volved enteros!
¡Que el frío no te detenga las ganas de ruta! ¡Ráfagas y asfalto seco para todos!
By MAYAM
Equipo de DirectoMotor











