Los estudios sobre la siniestralidad en motos revelan una preocupante realidad: los motoristas son uno de los colectivos más vulnerables en la carretera. A pesar de que las motos representan un porcentaje relativamente bajo del parque automovilístico, su implicación en accidentes con víctimas mortales es desproporcionadamente alta. Comprender las causas y proponer soluciones es crucial para reducir estas cifras y mejorar la seguridad de los motociclistas.
Estadísticas y cifras clave
Las estadísticas de organismos como la Dirección General de Tráfico (DGT) en España, la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) en EE. UU., y la European Road Safety Observatory (ERSO) en Europa, muestran patrones consistentes:
Riesgo desproporcionado: Los motociclistas tienen entre 10 y 20 veces más probabilidades de morir en un accidente que los conductores de automóviles, por cada kilómetro recorrido.
Colisiones con vehículos: La mayoría de los accidentes fatales de motos no son colisiones contra objetos fijos, sino colisiones con otros vehículos, donde el conductor del otro vehículo no ve a la moto o calcula mal su velocidad.
Siniestros en fin de semana y verano: Los accidentes de moto tienden a concentrarse durante los fines de semana y los meses de verano, cuando las condiciones climáticas son más favorables y más motoristas salen a la carretera.
Vías urbanas y convencionales: La siniestralidad es alta tanto en entornos urbanos, por la complejidad del tráfico y los cruces, como en carreteras convencionales, donde las altas velocidades y las curvas peligrosas son factores de riesgo.
Factores más comunes de la siniestralidad
Los estudios de siniestralidad no solo se centran en las cifras, sino también en las causas subyacentes. Se identifican tres grupos principales de factores de riesgo: los relacionados con el piloto, la moto y el entorno.
Factores relacionados con el piloto (Humano):
Percepción de riesgo baja: Muchos motociclistas, especialmente los jóvenes o con poca experiencia, subestiman los riesgos del pilotaje y confían en exceso en su habilidad.
Falta de formación específica: Aunque el carnet de moto exige una formación, los cursos no siempre cubren situaciones de riesgo avanzado ni técnicas de pilotaje defensivo. Este es un aspecto en el que incidia muchas veces, cuando desarrollaba e impartía cursos de pilotaje en carretera, pues verdaderamente el nivel de pilotaje en general es bastante mediocre o solvente y los usuarios deben aprender por si solos, lo cual lleva a adquirir vicios y malos hábitos, que tarde o temprano tendrán malas consecuencias.
Pilotaje temerario o adsurdo: El exceso de velocidad, los adelantamientos arriesgados y el pilotaje bajo los efectos del alcohol o drogas son factores directos en muchos accidentes.
Invisibilidad: Un factor crucial. A menudo, los conductores de coches no perciben la moto en su ángulo muerto, en un cruce o al cambiar de carril.
Factores relacionados con la moto (Técnico):
Falta de mantenimiento: Neumáticos en mal estado, frenos desgastados y suspensiones deficientes son causas directas de pérdida de control.
Ausencia de equipos de seguridad: La falta de sistemas como el ABS o el Control de Tracción en motos de baja cilindrada o modelos antiguos aumenta el riesgo.
Falta de equipamiento de protección: La no utilización o uso de equipamiento de seguridad homologado como casco, guantes, chaqueta y botas aumenta gravemente el riesgo de lesiones.
Factores relacionados con el entorno (Externo):
Mal estado de las vías: Las carreteras con baches, gravilla, asfalto deteriorado o marcas viales resbaladizas son especialmente peligrosas para las motocicletas.
Visibilidad limitada: Las condiciones meteorológicas adversas, como lluvia o niebla, reducen la visibilidad y hacen que la carretera sea más peligrosa.
Invisibilidad para otros usuarios: La infraestructura vial a menudo está diseñada desde la perspectiva de un coche, lo que dificulta la visibilidad de las motos.
Mi opinión sobre las soluciones a adoptar
La reducción de la siniestralidad en motos requiere un enfoque holístico que combine la educación, la tecnología y la mejora de las infraestructuras.
Formación y concienciación:
Formación continua: Promover cursos de pilotaje avanzado para motoristas de todos los niveles. Estos cursos enseñan técnicas como la frenada de emergencia, la trazada en curva y el pilotaje defensivo.
Campañas de concienciación: Campañas de sensibilización dirigidas tanto a los motoristas como a los conductores de coches. El objetivo es que los automovilistas sean conscientes de la vulnerabilidad de las motos y aprendan a «mirar dos veces» al hacer maniobras. La ultima campaña con cara y ojos se realizó hace unos años en Francia, una foto de un motorista circulando y el mensaje “ES FRAGIL”, colocado en infinidad de paneles en las carreteras, en España, solo videos de accidentes y de infracciones, así nos va.
Tecnología y seguridad de la moto:
Obligatoriedad de sistemas de seguridad: Ampliar la obligatoriedad de sistemas como el ABS y el Control de Tracción a todas las cilindradas, lo que ya es una tendencia en la normativa europea. Pero, no solo eso, también debería ser obligatorio la equipación completa, chaqueta, pantalones, casco, guantes y botas, en el mercado actual hay infinidad de precios y calidades, pero cumplen su función, por lo que siempre digo, que hay muchos motoristas que se quieren poco a su persona y a los demás.
Mejora de la Iluminación: Fomentar el uso de luces diurnas de LED y sistemas de iluminación adaptativa que mejoran la visibilidad de la moto en todo momento.
Equipamiento homologado: Promover el uso de equipos de protección personal (casco, chaqueta, guantes) que cumplan con los estándares de seguridad más altos.
Mejora de la infraestructura vial:
Barreras de seguridad «Amigas» de las motos: Reemplazar las barreras de seguridad con postes y cables que pueden actuar como cuchillas en caso de caída, por barreras con protecciones adicionales en la parte inferior.
Mantenimiento preventivo: Mantener las carreteras en buen estado, eliminando baches y zonas de asfalto deteriorado, y aplicando tratamientos antideslizantes en las curvas.
Señalización y visibilidad: Mejorar la señalización en zonas de riesgo y diseñar cruces y rotondas que faciliten la visibilidad de las motos.
Concienciación del colectivo motero
La seguridad es una responsabilidad compartida, y el colectivo motorista juega un papel fundamental.
Responsabilidad individual: Cada motorista debe ser consciente de su vulnerabilidad. Su pilotaje debe ser defensivo, anticipándose a los movimientos de los demás vehículos y manteniendo una distancia de seguridad adecuada.
Educación y ejemplo: Los motociclistas experimentados tienen la responsabilidad de ser un ejemplo para los nuevos pilotos, compartiendo conocimientos sobre técnicas de pilotaje seguro y la importancia del equipo de protección.
Representación y colaboración: Las asociaciones y clubes de motoristas deben colaborar con las autoridades para impulsar políticas que mejoren la seguridad vial. Su voz es crucial para influir en las decisiones sobre infraestructuras y normativas. Pero, falta que las autoridades quieran hacerlo.
COMENTARIO
La reducción de la siniestralidad en motos es un desafío complejo que requiere la acción coordinada de pilotos, fabricantes, autoridades y la sociedad en general. La clave reside en la combinación de una mayor concienciación, una mejor formación y la implementación de tecnología avanzada, para que las motos sigan siendo un medio de transporte apasionante, pero mucho más seguro.
By MAYAN













