El mundo del motociclismo, apasionante y libre, a menudo se ve ensombrecido por una serie de comportamientos arraigados que pueden ser peligrosos o, en el mejor de los casos, poco efectivos. Estos vicios, manías y prejuicios no solo limitan la habilidad del piloto, sino que también aumentan el riesgo de accidentes. Un análisis profundo de estos patrones de comportamiento es el primer paso para erradicarlos.
Vicios: malos hábitos que se convierten en reflejos
Los vicios son comportamientos aprendidos y repetidos que se vuelven automáticos, a menudo sin que el piloto sea consciente de ellos. Son la manifestación de una técnica incorrecta que se ha arraigado.
La mirada fija o «visión túnel»
Este es uno de los vicios más peligrosos. En lugar de escanear el entorno, el piloto se centra en un solo punto, generalmente el objeto que teme golpear. La moto, por instinto, tiende a seguir la dirección de la mirada, lo que aumenta la probabilidad de colisión.
Cómo erradicarlo:
Consciencia y práctica: El piloto debe entrenarse para mirar hacia donde quiere ir, no hacia donde no quiere. Durante el pilotaje, debe obligarse a mover la cabeza y los ojos para escanear la carretera, los espejos y los puntos ciegos.
Ejercicios de «focalización blanda»: En un lugar seguro, como un estacionamiento vacío, practicar el pilotaje mientras se mira el horizonte, permitiendo que la visión periférica se encargue de los detalles cercanos.
La tensión excesiva en los brazos
Muchos motoristas novatos (e incluso experimentados) aprietan el manillar con fuerza, lo que tensa los brazos y los hombros. Esto no solo genera fatiga, sino que también interfiere con la capacidad de la moto para reaccionar de manera fluida a las órdenes del piloto, ya que el movimiento del cuerpo se transmite directamente al manillar.
Cómo erradicarlo:
«Brazos de robot»: Imagina que tus brazos son un resorte. Deben estar flexibles y ligeramente doblados para absorber las irregularidades del terreno.
Práctica del agarre suave: En cada semáforo o parada, relaja los brazos y el agarre. Recuerda que el control de la dirección se hace con el cuerpo y la cadera, no con la fuerza de los brazos.
Manías: obsesiones que comprometen la seguridad
Las manías son comportamientos compulsivos que, a diferencia de los vicios, son a menudo conscientes y se justifican como una forma de control, aunque en realidad tienen el efecto opuesto.
El miedo a inclinar la moto
Esta manía es común en usuarios con poca experiencia. El miedo a caer les impide inclinar la moto lo suficiente en las curvas, lo que los obliga a trazar líneas abiertas, invadiendo el carril contrario o saliéndose de la carretera.
Cómo erradicarlo:
Comprensión de la física: Entender que la inclinación es lo que permite a la moto girar.
Entrenamiento en un estacionamiento: Practicar giros en círculo, aumentando gradualmente la inclinación. Se puede usar un cono como referencia y hacer círculos alrededor de él, cada vez más cerrados.
La «ley de la mirada» o fijación con el vehículo de delante
Aunque es un instinto natural, fijarse solo en el vehículo que nos precede en la carretera limita el campo de visión y no permite anticipar lo que ocurre más adelante (semáforos, cruces, etc…). Esto puede resultar en frenazos bruscos y peligrosos.
Cómo erradicarlo:
Visión a largo plazo: Mirar siempre dos o tres coches por delante del vehículo que nos precede.
Práctica consciente: Durante el pilotaje en carretera, forzarse a identificar la matrícula del coche de delante y luego la de los dos coches que le siguen.
Prejuicios: creencias que limitan el desarrollo del piloto
Los prejuicios son ideas preconcebidas que, aunque no se manifiestan en la técnica, influyen en la toma de decisiones y el aprendizaje. A menudo están basados en mitos o en la falta de información.
«Las motos grandes son para los expertos»
Este prejuicio limita la elección de una moto y a menudo lleva a los pilotos a comprar motos que no se adaptan a su estilo o a su físico. El tamaño y la potencia de una moto no la hacen intrínsecamente más peligrosa. Lo que la hace peligrosa es la falta de habilidad para manejarla.
Cómo erradicarlo:
Formación y conocimiento: En lugar de basarse en prejuicios, buscar información sobre el peso, la ergonomía y la potencia de una moto antes de comprarla. Realizar un curso de pilotaje avanzado de carretera o circuito, puede dar una mejor idea de las propias habilidades.
«Los sistemas de seguridad son para los novatos»
Muchos motoristas experimentados desprecian los sistemas como el ABS o el control de tracción, considerándolos una «ayuda para principiantes». Este prejuicio ignora que estos sistemas están diseñados para salvar vidas en situaciones de emergencia, incluso para los pilotos más experimentados.
Cómo erradicarlo:
Reconocer la realidad: El ABS no impide que el piloto frene con habilidad, simplemente evita que la rueda se bloquee en una situación de pánico.
Educación continua: Investigar y entender cómo funcionan estos sistemas.
COMENTARIO
El camino hacia la maestría:
Erradicar estos vicios, manías y prejuicios es un proceso continuo. La clave no es solo reconocerlos, sino actuar para corregirlos.
Formación continua: Invertir en cursos de pilotaje avanzado.
Práctica deliberada: No solo pilotar, sino pilotar con un propósito.
Humildad: Estar abierto a aprender, independientemente de la experiencia.
El motociclismo es una actividad en la que la mejora constante es posible y necesaria. Un usuario que es consciente de sus limitaciones y trabaja para superarlas no solo será más seguro, sino que también disfrutará mucho más de la experiencia.
By MAYAM














