Hoy hablaremos sobre la Psicología y Técnica de la Anticipación aplicada al pilotaje de motos en entornos críticos como la Sierra de Cebollera, el Port del Cantó, el Stelvio, etc….
En una ruta de asfalto de montaña, la anticipación no es solo «mirar lejos»; es un proceso cognitivo que separa a un usuario de un piloto. Un buen piloto no reacciona ante los problemas, sino que se posiciona para que los problemas no existan. Ese es el gran reto para muchos.
El “Triángulo” de la anticipación: Ojos – Mente – Moto
Para dominar la Sierra de Cebollera, u otras carreteras, donde el asfalto es estrecho y el entorno cambiante, debes aplicar estas tres capas:
- La visión periférica y de larga distancia
El punto de fuga: Tus ojos deben buscar siempre el punto donde las dos líneas de la carretera parecen juntarse. Si el punto de fuga se acerca a ti, la curva se cierra (curva ciega o decreciente); si se aleja, puedes abrir gas.
Escaneo constante: No fijes la mirada en la rueda delantera ni en el guardarraíl. Debes alternar entre el horizonte (para trazar) y la superficie inmediata (para detectar gravilla o humedades).
- La lectura del entorno (Lectura del paisaje)
Un piloto experto lee señales que no están en los paneles de tráfico:
La línea de los árboles: Si ves que las copas de los árboles desaparecen o cambian de dirección bruscamente, ya sabes hacia dónde va la siguiente curva antes de ver el asfalto.
Manchas de humedad: En puertos como Santa Inés (en la sierra Cebollera), las zonas de sombra (umbrías) mantienen el asfalto frío y húmedo aunque haga sol. La anticipación consiste en levantar la moto y suavizar el grado de inclinación antes de entrar en la mancha.
Brillos en el asfalto: Un brillo metálico indica gasoil o aceite; un brillo mate indica agua o placas de hielo.
- El factor biológico y animal
Existen zonas donde los animales abundan o tienen su zona de habitar, como corzos y ganado. La anticipación aquí es técnica pura:
Zonas de pasto: Si ves vacas en el arcén, anticipa que una puede invadir la vía. Regla de oro: Donde hay una, suele haber tres.
El «lenguaje» del asfalto: Si ves excrementos de ganado, reduce la velocidad inmediatamente; hay un rebaño cerca o el asfalto estará extremadamente deslizante en la siguiente curva.
Técnica de pilotaje proactivo vs reactivo
| Situación | Reacción (Error común) | Anticipación (Buen piloto) |
| Curva ciega | Entrar fuerte y frenar en medio. | Entrar abierto, retrasar el ápice para ganar visión de salida. |
| Grava en curva | Frenar con el delantero e inclinar más. | Levantar la moto, frenar solo con el trasero (si es necesario) y pasar vertical. |
| Coche de frente | Susto y fijación de la mirada en el coche. | Mirar hacia la escapatoria (arcén) y ceñir la moto al borde derecho. |
La Regla de los 2 segundos de seguridad cognitiva
En rutas de montaña exigentes, la fatiga reduce la capacidad de anticipación. Un buen piloto gestiona su energía mental:
- Posicionamiento: Antes de llegar a la curva, ya has decidido tu velocidad, tu marcha y tu trazada.
- Frenada regresiva: Frenas fuerte mientras la moto está recta y vas soltando presión a medida que inclinas. Esto te permite tener «reserva» de grip si aparece un imprevisto.
- Gestión de marchas: Usa el freno motor para estabilizar la parte trasera. En puertos de montaña, entrar en una marcha demasiado larga te quita control; entrar en una demasiado corta hace la moto nerviosa.
Puntos de máxima alerta en tu ruta
Bajadas: El asfalto está rizado. Anticipa que la suspensión trabajará al límite; relaja los brazos (no te bloquees sobre el manillar) para dejar que la moto absorba las irregularidades.
Zonas de peatones y turistas. Anticipa que un coche puede abrir una puerta o un niño cruzar sin mirar. Velocidad de cortesía absoluta.
Nota del experto: «La moto va hacia donde miran tus ojos». Si te asustas y miras el bache, pillarás el bache. Si miras la salida de la curva, la moto pasará sola.
En zonas de montaña, donde conviven el asfalto roto y las humedades, estos dos factores son los que marcan la diferencia entre un susto y una trazada perfecta.
Configuración de suspensiones para asfalto bacheado
En carreteras de montaña degradadas, una suspensión demasiado dura (estilo circuito) es peligrosa: la rueda rebota, pierde contacto con el suelo y el ABS saltará constantemente. Necesitas que la moto «copie» el terreno.
Precarga (Sag): No la lleves al máximo. Necesitas que la suspensión tenga recorrido muerto para absorber los hundimientos. Si la moto va muy alta y dura, será nerviosa e impredecible en los baches.
Compresión (Si es ajustable): Ábrela (suavízala). Queremos que el hidráulico permita a la horquilla tragarse el bache rápidamente sin transmitir el golpe al manillar.
Extensión (Rebote): Este es el punto crítico. Si el rebote es muy lento, tras tres baches seguidos la suspensión se queda comprimida («frenada») y dejas de tener recorrido. Ajusta el rebote para que sea progresivo pero rápido, evitando que la moto se convierta en un muelle saltarín.
Regla de oro: En asfalto bacheado, «blando es rápido». Una moto que absorbe es una moto que mantiene el neumático pegado al asfalto.
Técnica: Frenada de emergencia en curva
Imagina que en plena trazada en la carretera aparece una vaca o un coche invadiendo tu carril. Tienes dos opciones técnicas dependiendo de tu nivel y de la tecnología de tu moto:
A. La Técnica del enderezamiento rápido (Básico-Intermedio)
Si no tienes mucha experiencia o tu moto no tiene ABS en curva:
- Mira hacia la escapatoria: No mires al obstáculo (fijación de la mirada).
- Levanta la moto: Presiona el manillar contrario a la curva para poner la moto vertical lo más rápido posible.
- Frena a fondo: Una vez recta, aplica toda la potencia de frenado. Es preferible salirte recto a baja velocidad por lo gris que caer arrastrando por lo negro.
B. Trail Braking y frenada con ángulo (Avanzado)
Si tu moto tiene IMU (ABS Pro/en curva) o tienes gran tacto:
Presión constante en el delantero: No des un «manotazo». Aprieta con progresividad. El peso se transfiere a la rueda delantera, aumentando su huella de contacto.
Uso del freno trasero: En curva, el freno trasero es tu mejor aliado. Ayuda a «cerrar» la trayectoria de la moto y estabiliza el chasis sin que la dirección tienda a levantarse tanto como con el delantero.
El efecto «Tentempié»: Al frenar fuerte de delante inclinados, la moto querrá ponerse derecha por inercia física. Debes compensar esto haciendo más fuerza en el semimanillar interior (contramanillar) para mantener la inclinación mientras reduces velocidad.
La “Anticipación dinámica”: «El margen del 20%»
Un buen piloto en la montaña nunca pilota al 100% de su capacidad ni de la de su moto.
Pilota al 80%: Ese 20% de reserva es tu «seguro de vida». Es el espacio mental y físico que necesitas para reaccionar ante una mancha de aceite o un animal.
Gestión del gas: En asfalto bacheado, el acelerador debe ser como un regulador de intensidad, no un interruptor. Las aperturas bruscas de gas con la moto inclinada en un firme irregular pueden provocar una pérdida de tracción (highside) si no tienes control de tracción activo.
Resumen técnico para tu ruta
- Presiones de neumáticos: Si hace frío en la sierra, no las lleves excesivamente altas; deja que el neumático trabaje y coja algo de temperatura.
- Posición corporal: Mantén los codos relajados. Si tus brazos están rígidos, cada bache de la carretera moverá el manillar y desestabilizará la moto. Usa las piernas para apretar el depósito y liberar de tensión el tren delantero.
El hecho de haber hablado al inicio de la Sierra Cebollera y zona de Cameros, se debe a un viaje que realice hace unos meses con mi grupo de amigos y del cual en unas semanas publicare todos los datos para que la podáis realizar en primavera, es una ruta que vale mucho la pena de las muchas existen en este país, que disfrutéis y
Gassss…
By MAYAM













