El Jaguar XKSS es, posiblemente, el «Santo Grial» de los entusiastas del automóvil. No es simplemente un coche clásico; es un coche de carreras con matrícula. Nacido de la necesidad de dar salida a los chasis sobrantes del exitoso D-Type (triple ganador de Le Mans) tras la retirada de Jaguar de la competición en 1956, el XKSS se convirtió en el primer superdeportivo de la historia. En 2017, Jaguar Classic completó la «serie perdida» de 9 unidades que se destruyeron en el incendio de la fábrica de Browns Lane en 1957, fabricándolas de nuevo desde cero con especificaciones de época.

Diseño y acabados
- Estética: Una escultura de magnesio y aluminio. Conserva las curvas orgánicas del D-Type pero añade elementos «civilizados»: un parabrisas completo con marco cromado, puertas para ambos ocupantes y un rudimentario portaequipajes trasero.
- Calidad de materiales: Excepcional en un sentido artesanal. Paneles de carrocería moldeados a mano, cuero de altísima calidad en los asientos y un salpicadero de aluminio con interruptores de latón. No esperes plásticos blandos; aquí todo es metal, cuero y madera.
Ergonomía y habitabilidad
- Interior: Extremadamente angosto. El túnel de transmisión domina el habitáculo. No hay «infoentretenimiento» ni conectividad; el único «GPS» es un mapa de papel en la guantera (si cabe).
- Instrumentación: Relojes analógicos Smiths de época. No hay pantallas TFT ni avisadores digitales. La electrónica se limita a un sistema de encendido y luces, mejorado en las versiones Continuation con relés modernos para evitar incendios.
- Ayudas al pilotaje: Cero. No hay ABS, ni control de tracción, ni dirección asistida. La única ayuda es tu habilidad con el pedal del freno y el volante de madera Moto-Lita.

Motor y rendimiento
- Corazón: Un bloque de 6 cilindros en línea de 3,4 litros (3442 cc).
- Potencia: 262 cv (195 kW) a 6000 rpm.
- Par motor: 353 Nm a 4000 rpm.
Sensaciones: El motor es una joya de la ingeniería mecánica. Gracias a sus tres carburadores Weber DC03, la respuesta al acelerador es instantánea y violenta. Empuja con una fuerza visceral desde las 2000 rpm, pero su «dulce» está en la parte alta, donde el rugido metálico es ensordecedor y adictivo.

Prueba dinámica estimada: Sensaciones en Marcha
En ciudad: Un suplicio. El embrague es pesado, el radio de giro es similar al de un camión y el calor que desprende el motor hacia el habitáculo es extremo (el escape lateral cocina literalmente el pie del acompañante). Además, la dinamo apenas carga la batería por debajo de las 2000 rpm.
En carretera/curvas: Aquí es donde brilla. Con un peso de solo 921 kg, es increíblemente ágil. La suspensión (barras de torsión delanteras) es firme pero comunicativa.
Frenada: Equipa frenos de disco Dunlop en las cuatro ruedas (una revolución en los 50). Frena con contundencia, pero requiere fuerza física en el pedal.
Estabilidad: El chasis multitubular tiende a flexar ligeramente bajo mucha presión, lo que le da un carácter vivo y predecible para manos expertas.

La verdad incómoda
- Fiabilidad: En las unidades originales de 1957, las fugas de aceite y los problemas eléctricos son la norma.19 Las unidades Continuation son más robustas, pero siguen siendo mecánicas de alta competición que requieren un mantenimiento meticuloso (ajuste de válvulas, sincronización de carburadores cada pocos kilómetros).
- Costes: El precio de compra de una unidad Continuation superó el millón de libras. Las unidades originales de 1957 (como la que tuvo Steve McQueen) rondan los 15-20 millones de euros en subasta. Un cambio de aceite o una puesta a punto puede costar lo mismo que un utilitario moderno.
Pros y Contras
Pros
- Pureza: La conexión hombre-máquina más pura posible.
- Diseño: Posiblemente el coche más bello jamás fabricado.
- Exclusividad: Solo existen 16 originales y 9 recreaciones oficiales.
- Sonido: Una banda sonora que ningún motor moderno puede replicar.
Contras
- Habitabilidad: Espacio minúsculo y nulo confort térmico.
- Usabilidad: Casi imposible de usar en tráfico moderno.
- Precio: Solo apto para fortunas de nivel «coleccionista real».
- Seguridad: Nula protección en caso de impacto.

COMENTARIO
El Jaguar XKSS no es un coche, es una cápsula del tiempo. Es la definición de «belleza peligrosa». Conducirlo requiere compromiso, fuerza física y una cuenta bancaria sin fondo.
¿Me lo compraría?
Si tuviera el capital, sin dudarlo. No para ir al trabajo, sino para sentir, aunque sea una vez al mes, lo que sentían los pilotos de Le Mans en la recta de Mulsanne en 1955. Es la máxima expresión del automovilismo romántico.
Recomendación de compra
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La pieza definitiva de cualquier colección y la experiencia de conducción analógica más pura del planeta.
Evítalo si buscas:
Comodidad, aire acondicionado, o si te da miedo que tu coche valga más que el edificio donde vives.

ESPECIFICACIONES
Motor: 6 cilindros en línea, bloque de fundición, culata de aluminio.
Cilindrada: 3442 cc.
Alimentación: 3 carburadores Weber 45 DCOE (o DC03).
Potencia: 262 cv a 6000 rpm.
Par: 353 Nm a 4000 rpm.
Transmisión: Manual de 4 velocidades, propulsión trasera.
Peso: 921 kg.
Aceleración (0-100 km/h): 5,2 – 5,5 segundos.
Velocidad máxima: 230 km/h.
Chasis: Estructura tubular central con subchasis delantero.
Frenos: Discos Dunlop en las 4 ruedas (sin asistencia).
Depósito: 168 litros (herencia del D-Type de resistencia).
By MAYAM















